Las razones por las que traer un bebé al mundo por cesárea son distintas. Complicaciones antes o durante el parto, embarazo múltiple, o incluso una cesárea a petición de la madre, son algunos de los factores que decantan la balanza. Algunas madres optan por esta opción de forma voluntaria pero hay también muchos casos en los que no hay elección. La cesárea generalmente se considera segura pero como cualquier otro proceso quirúrgico, conlleva ciertos riesgos que debes valorar antes de tomar una decisión.
¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?
Incluso siendo la cesárea un procedimiento ámpliamente usado hoy en día, no es un procedimiento inocuo. Durante y después de la operación, puede haber algunas complicaciones. Entre los problemas que pueden surgir durante el parto destacamos:
- Elevada pérdida de sangre: En un parto por cesárea, a menudo se precisa cortar distintas capas de tejido para poder lograr que el pequeño llegue al mundo sin problemas. El corte, inevitablemente, deja algunos vasos sanguíneos rotos y hay alguna herida abierta grave. La pérdida de sangre es más elevada que en un parto vaginal y es por ello que es más habitual en una cesárea que en un parto vaginal que se necesite una transfusión sanguínea de emergencia.
- Lesiones de los órganos internos: En la cesárea se cortan distintas capas de tejidode la parte abdominal y del útero. Aunque los médicos y las enfermesar actuan con diligencia y total profesionalidad el riesgo existe a que puedan causar cortes a los órganos adyacentes como la vejiga o los intestinos. Estas lesiones rara vez son mortales, pero pueden dar lugar a un dolor más duradero o la alteración de los órganos afectados.
- Lesiones menores en el niño: en algunos casos puede suceder que el bebé a través de las abrasiones o los cortes de la operación salga un poco herido. Normalmente son tan leves que se curan por si solas y raramente requieren un tratamiento posterior.
Repercusiones de la cesárea tras el parto
Tras una cesárea muchas mujeres padecen algunos molestos “efectos secundarios” que raramente se manifiestan tras un parto natural (o vaginal). Per no sólo la madre puede padecer las consecuencias, sinó también el bebé.
- Problemas en la cicatrización de las heridas e infecciones: Debido a que en una cesárea se realiza una herida considerable, se necesita un tiempo de reposo para la recuperación, hasta que la madre puede levantarse de nuevo y salir del hospital. Normalmente en un parto vaginal la madre pasa unos tres días en el hospital, tras una cesáres de 4 a 6. Aunque no es imposible, levantarse para cuidar al bebé suele ser más aparatoso tras la cesárea, además debes asegurar las condiciones higiénicas y médicas necesarias para que la herida cicatrice bien y no se infecte. Igualmente se alargará la duración de los loquios, pues el tejido de dentro del útero regresa más lentamente que después de un parto vaginal.
- Adhesiones: La cicatrización y curación de las heridas que afectan las distintas capas de tejido pueden producir adherencia entre los distitos tejidos y los órganios internos. A pesar de que no vas a notar estas adhesiones, si que pueden constreñir y obstaculizar la función de los órganos y la movilidad. Las posibles consecuencias son dolores crónicos en la parte superior e inferior del intestino, abdominal, restreñimiento o incluso infertilidad, por ejemplo, por una obstrucción de las trompas de Falopio. Para evitar las adherencias dolorosas y duraderas, en algunos hospitales al coser la herida añaden una barrera, se trata de una membrana compuesta principalmente por ácido hialurónico y forma una película protectora que separa las capas de adherencias de tejido afectado. Después de ser utilizada como barrera de adhesión se descompone lentamente por el propio metabolismo del cuerpo
- Problemas en los partos posteriores: A menudo se dice que tras un parto por cesárea no es posible dar a luz de modo natural. Eso no es cierto. Sin embargo si que existe un aumento del riesgo de ruptura uterina. La “costura” resultante de la cesárea hace que los tejidos no sean tan fuertes como el resto y a menudo esto puede ser una causa de complicaciones durante el parto. Es por ello que a veces se recomienda otra cesárea para minimizar el riesgo. Incluso después de una cesárea en un nuevo embarazo, la probabilidad de placenta previa es hasta un 60 por ciento más elevada que después de un parto vaginal.
- Problemas de salud en los niños: También tu hijo puede sufrir algunas consecuencias de un parto por cesárea, por lo que a veces los bebés nacidos por este proceso tienen dificultades para adaptarse a las nuevas condiciones de vida. Para los bebés nacidos por vía vaginal, el proceso es gradual, la expulsión del líquido amniótico, las contracciones de la madre, la funcionalidad de los pulmones... todo tiene un orden y una función. En un parto por cesárea, el bebé no hace este proceso y algunas veces conllevan problemas respiratorios o circulatorios. En algunos casos, el recién nacido también reaccionan con somnolencia o un retraso en la respiración debido a la de anestesia de la madre.
En términos generales, un nacimiento, ya sea espontáneo o por cesárea, no está exento de riesgos y puede haber complicaciones en ambos casos. Por ello es especialmente importante que antes del nacimiento de tu hijo hables con tu médico de todas las posibilidades y opciones disponibles para que tengas toda la información. También es recomendable que hables con tu pareja o alguien cercano a ti y le cuentes tu decisión y puedas compartir tus miedos. Antes de tomar una decisión debes pesarlo bien para tomar la mejor decisión para ti y el bebé.















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