En el momento del parto, unos músculos trabajados fortalecidos empujarán con mayor eficacía, y además, acostumbrada al esfuerzo físico, llevarás ese momento de mejor manera.

 

A través de la pelvis ósea de toda mujer hay una serie de músculos que sostienen el canal por el cual viene el bebé al mundo. Los ejercicios de fortalecimiento muscular son de vital importancia para agilizar el alumbramiento.

 

Por otro lado, el útero se agranda a medida que avanza el embarazo, se va elevando fuera de la pelvis de la mujer y el peso recae sobre los músculos del abdomen. Si consigues tenerlos en buenas condiciones acturán como refuerzo de los músculos de la espalda, que quedarán aliviados a pesar del paulatino aumento de peso. Con una tabla de ejercicios específica, conseguirás que los músculos abdominales, paravertebrales y las estructuras de tejido blando pelvianas compartan el peso del útero.

La solución no es más que practicar ejercicio regularmente. Eso sí, antes debes informarte de qué ejercicios no debes realizar y un profesional debe supervisar tus actividades.

Lo que beneficia a tu bienestar físico y a tu equilibrio mental, en principio, no puede ser contraproducente para ti. Nadar, bailar o ir en bicicleta pueden reducir tu estrés al final del embarazo. El ejercicio regular y moderado puede ayudar a aliviar los malos síntomas como la retención de agua, el dolor de espalda y, además, reduce el riesgo de que te salgan varices. Debes recordar que el movimiento también estimula el metabolismo y acelera la digestión de tus comidas.

El deporte es bueno para tu bebé

El deporte es muy beneficioso para tu bebé también antes de nacer. La actividad física aumenta la circulación sanguínea entre tú y tu pequeño, y hace que reciba un mayor impulso de oxígeno para su metabolismo. Cuando se realiza algún deporte, las endorfinas se distribuyen por tu cuerpo y conducen al bienestar y a la satisfacción de tu bebé. Por otra parte, los movimientos de balanceo son muy tranquilizadores.

Qué deportes son adecuados

  • La natación, el acuafictes y el aquaerobic son deportes ideales para las futuras madres. Hacer ejercicio en el agua alivia tu espalda y tus articulaciones de dolores y molestias.
  • El yoga ayudará a fortalecer y tonificar tus músculos. También aprenderás técnicas de respiración que se pueden utilizar durante el parto.
  • El baile no es sólo una gran manera de aumentar la aptitud física, sino también una garantía para pasártelo genial.
  • En invierno, el esquí es sin duda una buena forma para respirar aire fresco. Eso sí, ¡ten cuidado con el frio!

En forma con Pilates

Practicar Pilates, tiene como principal objetivo fortalecer el centro de gravedad del organismo, que se ubica en la zona abdominal y lumbar. Con ello, se obtiene un mayor control sobre las extremidades y las articulaciones. Por otra parte, esta técnica gimnástica ayuda a recuperarse rápidamente después del parto, fortaleciendo los músculos sin sobrecargarlos.

 

Practicar Pilates fortalece la pared abdominal, lo que es muy importante para por ejemplo, contener de buena forma el aumento del tamaño del vientre, disminuye la tensión generada en los músculos y fortalece la musculatura en general contra los agarrotamientos y otras lesiones musculares, mejora la respiración disminuyendo la fatiga, y ayuda a prevenir el desarrollo de las antiestéticas varices.

 

Sin embargo, según Romana Kryzanowska, heredera del método una vez fallecido Joseph Pilates, recomienda NO iniciar su práctica durante los tres primeros meses de embarazo. Esto es debido a que el entrenamiento efectivo del llamado "powerhouse" o centro de energía requiere mucha conciencia del cuerpo y de la forma en que éste se mueve, labor que se dificulta mucho durante el primer trimestre de embarazo por el permanente cambio que sufre el centro abdominal. A partir del segundo trimestre de embarazo puedes iniciar o continuar la práctica del Método Pilates siempre y cuando lo realices bajo la supervisión de un profesional cualificado y especializado y por supuesto, cuentes con la aprobación de su médico.

La relajación del yoga

El Yoga, por otro lado, es el ejercicio más conocido de todos. Se centra en la respiración, la relajación, la postura y la conciencia del cuerpo, y ayuda, entre otras cosas, a mejorar la circulación. Además, reduce algunos dolores y las molestias durante el embarazo.

 

Esta técnica te servirá para prepararte para el nacimiento del bebé, ya que ayuda a relajar los músculos y facilita el parto, haciéndolo más corto y menos doloroso.

 

Lo primero que se aprende en una clase de yoga es a respirar. La técnica de respiración que allí aprendes, conocida con el nombre de "ujayi", consiste en respirar profundamente por la nariz de manera muy lenta hasta llenar tus pulmones de aire y luego exhalar hasta comprimir el estómago.

 

Sin embargo, hay algunos ejercicios que se practican en yoga que no son recomendables para el embarazo, y por ello es muy importante que tomes algunas precauciones. Principalmente debes de tener en cuenta dos consejos; evitar las posturas que requieran estar mucho tiempo boca abajo, puesto que esta posición disminuye el flujo sanguíneo hacia el útero, y evitar aquellos movimientos que estiran los músculos abdominales demasiado ya que podrías sufrir un desgarro abdominal. Asegúrate de que tu monitor está bien informado de estas precauciones.

 

NetMoms te ofrece un plan de ejercicios de yoga que puedes hacer embarazada. Consultalos en el especial de Yoga del servicio "Bienestar en el embarazo".

Qué deportes no son adecuados

Te recomendamos que realices deportes en los que hagas movimientos bruscos como el tenis o el voleibol. Tampoco deportes peligrosos con mucho riesgo de caidas como montar a caballo, el patinaje o el patinaje. Si las tienes, por un periodo, deberás acabar con tus clases de artes  marciales y con los deportes extremos como el buceo o el paracaidismo.

La opción de salir a correr durante el embarazo es un poco controvertida porque muchos lo recomendian y muchos no. Lo más importante es que te coloques unos buenos zapatos con los que te sientas cómoda y que estabilicen tu cuerpo... ¡y que no te quedes sin aliento!

Lo que podrías considerar un entrenamiento

  • Hay que ir al médico, partera o información gimnasio, que ejercicios son apropiados o perjudiciales
  • Si sientes dolor o estás incómoda, debes dejar ese deporte.
  • Evita las condiciones extremas.
  • Procura seguir una ingesta adecuada de hidratos de carbono y las bebidas refrescantes.
  • Adapta los ejercicios a tu embarazo.

Cada embarazo es diferente y tendrás que adaptar tu ejercicio normal al tuyo. Estaría bien hacer un planning de lo que harás cada día e ir viendo cómo va s evolucionando.

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