Durante el embarazo los vasos sanguíneos deben transportar más sangre al útero para atender adecuadamente al bebé, para ello, y debido a las hormonas que tu cuerpo segrega, las venas se vuelven más elásticas. El retorno de la sangre desde las piernas hasta el corazón es más difícil. Cuanto más grande sea el bebé, más grande será el útero, y sumado a la presión que este peso ejerce sobre las venas hace que el flujo de la sangre sea más complicado. Esta dificultad y esta congestión hace que las venas se hinchen y aparecen las varices, normalmente primero en las piernas. Las varices son venas que sobresalen, un poco retorcidas, de un color azulado-púrpura que pueden causar dolor y "piernas pesadas".
La prevención de las varices
Realizar ejercicio es lo mejor para prevenir las varices. Caminar, montar en bicicleta y nadar, estimula la circulación sanguínea. También puedes realizar los ejercicios que se enseñan en una clase de preparación del parto. Evita permanecer de pie mucho rato, y si puedes, tómate algunas pausas en las que puedas mantener las piernas en alto. Si es posible, es aconsejable tener los pies de la cama unos 10-15 centímeros levantados para favorecer la circulación. Ésta puede ser también favorecida por un masaje con cepillado incluido, desde los dedos de los pies hacia arriba, en dirección al corazón.
También puedes recurrir a las medias de compresión (diseñadas expresamente para estos casos) y usar zapatos con un tacón de 2 a 3 centímetros.
Si es verano, recuerda que aumentarán o empeorarán su aspecto si expones tus piernas al sol durante mucho tiempo y se te broncea la piel.
Por otro lado, la alternancia de frío-calor resulta increíblemente beneficiosa para el flujo sanguíneo, con lo que si en la ducha terminas vertiendo agua fría en tus piernas durante un par de minutos, además de activar la circulación sanguínea, notarás un gran alivio.
Lidiar con las varices
Si las varices te provocan dolor, puedes aliviarlo aplicandote paquetes de hielo o de productos de frío o compresas. El calor debes evitarlo ya que lo que hace es dilatar las venas.
También es aconsejable un masaje con aceites esenciales de lavanda, ciprés, milenrama, hierba de limón y mirto. En algunas tiendas se puede encontrar un té especial para esta dolencia a base de hierba de trigo sarraceno, hoja de castaño, trébol de olor y cáscara de limón. No se puede eliminar el dolor, pero se ha demostrado apropiado para este tipo de dolencias y problemas en las venas. También hay un té especial para el embarazo. Se recomienda tomar éste por las mañanas y por las noches y el otro durante el día. Pida consejo en la farmacia.
Los remedios homeopáticos especialmente buenos para las varices son el árnica, hamamelis y la pulsatilla. Es importante que consultes con una partera o con un médico cómo tomar estos medicamentos, ya que te aconsejaran la dosis adecuada para ti. En varices muy pronunciadas el médico puede recetarte medicamentos o medias de compresión para prevenir la trombosis.
Eliminarlas tras el embarazo
Existen varios procedimientos entre los que se incluyen los procedimientos quirúrgicos, las medias de compresión de uso médico, el uso de hierbas para tratar las venas varicosas o la cirugía con láser. Puesto que en futuros embarazos es probable que aparezcan de nuevo y empeoren, lo más recomendable es deshacerse de las varices 9 ó 12 meses después de que el parto haya tenido lugar. Según la gravedad de estas, tu médico te aconsejará una medida u otra, siendo las más comunes la escleroterapia, que se trata de una inyección en cada una de las venas, y la cirugía con láser.











netmoms.de
netmoms.es
netmama.pl