
Hace años, la obesidad era un problema sólo de adultos. Los niños, debido a sus actividades y a que recibían más atención, estaban casi exentos de este tipo de problemas. Sin embargo, últimamente, debido sobre todo al cambio en la forma de vida, está afectando a personas cada vez más jóvenes. En la infancia esta enfermedad compromete la salud de los más pequeños. Se diagnostica como diabetes tipo 2, hipertensión arterial o niveles altos de colesterol.
Además la debilidad de los niños provoca que también estén expuestos a problemas psicológicos y baja autoestima, provocada por las bromas, intimidación o rechazo por parte de sus compañeros. Se les margina por tener un aspecto diferente, lo que provoca que muchos de ellos generen trastornos como la anorexia o la bulimia, la depresión y en casos muy extremos puede llevarles incluso al consumo de drogas u otras sustancias nocivas.
No hay aspectos positivos en la obesidad ya que en cualquier caso puede provocar:
- Problemas óseos.
- Dificultades para desarrollar deporte o cualquier actividad física ya que encuentran dificultades para respirar muy pronto.
- Alteraciones en el sueño.
- Madurez prematura. Pueden entrar antes en la pubertad y en el caso de las niñas, pueden llegar a tener ciclos menstruales irregulares.
- Enfermedades cardiovasculares, hipertensión y colesterol.
- Cansancio, depresión y decaimiento.
- Autoestima baja, aislamiento social y discriminación por parte de otros niños.
- Bulimia, anorexia y trastornos de ese tipo.
- Problemas en la piel.
- Y en algunos casos también diabetes.
Los expertos aseguran que si la obesidad comienza a desarrollarse en la infancia y se mantiene en la adolescencia sin ponerle ningún tipo de solución, será bastante probable que en la edad adulta se siga padeciendo la enfermedad, haciendo más complicada, aunque no imposible, la recuperación.

















netmoms.de
netmoms.es
netmama.pl