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El pesebre es uno de los cuadros costumbristas más extendidos en el Mediterráneo cristiano. Su origen podría estar en las antiguas creencias de tener imágenes de los dioses en casa como protección, aunque ha sufrido tantas evoluciones que esto no se puede asegurar. Esta tradición que representa el nacimiento de Jesús recibe el nombre de Pesebre porque, según la Biblia, cuando el niño nació en el establo lo pusieron dentro de un pesebre de animales.
El belén representa por lo general a Jesús, María y José en un pesebre, o según otras tradiciones, en un establo, o cueva. La tradición los acompaña de una mula y un buey.
Puede incluir además representaciones de los pastores reunidos para adorar al recién nacido, de los tres Reyes Magos con sus ofrendas, de ángeles y de la estrella de Belén. Pero además de estas escenas, se acostumbran a incluir otras, relacionadas con toda la historia del nacimiento.
El Belén se representa también con personas de carne y hueso. En algunas zonas de la Península Ibérica, especialmente en Catalunya, se llama Pesebre viviente, y se representan las distintas etapas del nacimiento de Jesús, como son la Anunciación del Ángel a la Virgen María, la Visitación de María embarazada a su prima Santa Isabel, la búsqueda de Posada de José y María en Belén, los Reyes Magos, etcetera.
Un Belén tradicional

Un belén en casa: ideas
El Belén suele estar construido con musgo, troncos, corcho, con figuras de barro de personajes de la historia del nacimiento de Jesús. En casa hay muchísimas opciones para realizarlo, se pueden elaboar incluso las figuritas. Aquí tenéis algunas ideas.
Belén pequeño
Los Pesebres de tamaño reducido suelen tener los elementos básicos, la sagrada Familia, María, José y Jesús y a veces algun ángel y el buey y la mula. Para hacer un pesebre pequeño podéis comprar las figuritas y ponerlas encima de un retal bonito. Las hay de materiales, estilos y formas muy distintas. Podéis optar por un delicado Belén de cristal, de barro, los típicos de plástico, de caña… Si queréis darle un toque más personal podéis intentar elaborar vosotros las figuritas ya sea con barro o con papel maché, o con elementos que tengáis en casa: se han visto pesebres hechon con habas o incluso con macarrones, ¡podéis ser muy originals!. Los Pesebres de pequeño formato suelen ser propios de casas pequeñas, con poco espacio. Cuando hay niños en casa lo divertido es hacerlos grandes y con su plena participación.
Belén con niños
Aquí las posibilidades se disparan. Seguramente en el colegio los niños habrán participado en el belén, o tendrán seguro buenas ideas. Es importante que dejéis que escojan que tipo de pesebre quieren, pero si no tienen ideas, aquí van algunas para poder elaborar los pesebres más originales.
De tela, cosidos y colgados del árbol: Es una opción. Con retales de telas que no utilicéis, y con rotuladores de colores podéis ayudar a los niños a hacer un Belén que esté colgado del árbol. María, san José, el niño Jesús y el angel, blanditos y bien colocados en el árbol de navidad. Las luces del árbol le darán el toque final.
Paper maché: Esta técnica require que estéis atentos mientras los niños (que tampoco pueden ser muy pequeños) trabajan. Se trata de partir de un dibujo recortado en carton, ir dándole volume con papel de periodico, sujetándolo con cinta adhesiva y una vez listo, se debe varnizar bien con cola, para hacer la cola usaremos cola blanca mezclada con agua (3 partes de cola por una de agua). Una vez seco se puede pintar. Van a quedar unas figuras grandes así que necesitaréis espacio.
Barro: Este material es muy utilizado por los niños, saben trabajarlo bien y suelen ser muy originales. Podéis, no sólo hacer las figuras y los personajes del Belé, sinó también animales, las casitas, complementos... Recordad que debe dejarse secar bien antes de pintarlo. Una idea, podéis hacer la ropa de las figuras del Belén con trozos de tela pegados a las figuritas con pegamento, ¡es muy original!
De papel: Aunque es un método más sencillito no por ello menos original. Podéis copiar las figuras en una cartulina, o dejar que las dibujen los niños. Es aconsejable que les hagáis un pie para que puedan quedarse derechas. Puede ser medio círculo con una ranura para aguantar transversalmente el dibujo o más sencillo aún, le pegáis un palillo por detrás y con una bola de plastilina quedará bien sujeto. Las figuras se pueden pintar son lápices de colores, con rotuladores, ceras, pinturas... o porqué no ¿un collage con papel de seda de colores?. Por cierto, aparte de las figuras, podéis dibujar un portal o hacerlo con cartón.
Trabajar el entorno: Otra opción es usar las figuritas de plástico de toda la vida y poner todos los esfuerzos en hacer un entorno de lo más original. Hay muchas maneras de ambientar el belén. Si tenéis espacio es muy divertido dar un buen sitio al belén, a una altura que los niños puedan hacerlo cómodamente y después jugar con él. Podéis serviros de cajas de cartón o una mesa para que lo hagan encima. Un consejo: es más fácil si está en una esquina y se puede disponer de la pared, da mucho más juego para hacer una cueva o establo y un camino.
- Para no ensuciar: algo muy importante es cubrir bien la superfície con papel de periófico y sujetarlo al soporte con cinta adhesiva. Si váis a utilizar la pared, podéis forrarla con papel azul, para simular el cielo o con un cielo dibujado por los niños.
- La base: Como desde hace unos años está prohibido coger musgo del bosque, tenemos que buscar una alternativa para hacer el terreno. Hay muchas opciones: arena, paja, un papel pintado con prados y un camino, serrín... Lo que se os ocurra. Si usáis un paterial pequeño y escurridizo como la harina, es aconsejable que hagáis unos márgenes alzados para no estar barriendo todos los días.
- El paisaje: Aquí empieza lo divertido. Hay muchos detalles y muchas maneras de hacerlos. Caminos, montañas, el portal, el campamento de los pastores,... Aquí van algunas ideas:
- Montanas nevadas con harina: La montañas pueden ser piedras, trozos de corcho, troncos, o incluso fabriocarlas con papel maché. Una vez listas, un toque de harina va a dar la impresión que están nevadas
- Lagos con platos: ¿Quién no quiere tener un Belén con agua de verdad? Si se tiene cuidado no tieen porqué ser un desastre. Un pequeño plato plateado o forrado con papel de aluminio puede ser un magnífico lago. Patos y peces estarán de lo más distraídos.
- Ríos de papel de aluminio: Y para completar el lago, ¿qué mejor que un río de papel de aluminio? Puede bajar de las montañas hacia el lago. Un puente de ramitas encoladas sería un complemento perfecto para este elemento tan bonito.
- Caminos de arena o serrín: Si la base del Belén no es de arena ni serrín, podemos utilizar estos materials para dibujar un camino. A través de él los pastores y los Reyes Magos irán llegando hacia el portal para adorer al niño.
- Casas de corcho: venden laminas de corcho que pueden servirnos para hacer casitas, establos, o incluso el belén. Pegándoles hojas secas encima o ramitas a los lados completaremos estos elementos para inegrarlos dentro del paisaje.
- Cielo estrellado: Rotuladores dorados, estrellas de aluminio, purpurina… todo vale para decorar el más estrellado de los cielos. Sinó un bonito papel de regalo puede hacerlo incluso más original.
- Luces: Aunque va a quedar igualmente bonito sin luces, esconder lucecitas navideñas entre los árboles, las montañas, dentro del fuego de los pastores, en el portal….hará que sea mágico. Cuando sea de noche, las luces del Belén van a acompañar a los pequeños a la cama com una imagen preciosa para sonar.
Un Belén casero

Un belén con el que se pueda jugar
Es importante, siempre que sea un Belén para niños, que los niños aprendan a construer el belén, que puedan mover las figuritas y jugar con él. Haced cada año una foto del pesebre, así con el tiempo podréis ver la evolución del ingenio de vuestros hijos.


















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