Es necesario preparar el viaje con antelación, cuando estás embarazada no debes realizar ningún sobreesfuerzo físico, así que prepara una bolsa de mano ligera, con lo indispensable que puedas necesitar en los trayectos, visitas o excursiones.

 

Documentación en la maleta

Para prevenir sorpresas, en tu bolsa no olvides incluir una agenda con los teléfonos más importantes (familiares, amigos, servicios de urgencias, etc.) y un neceser con lo imprescindible en caso de parto prematuro. Por eso conviene asegurarse una buena atención médica en el lugar de destino, infórmate de los hospitales y ambulatorios que hay cerca de donde váis.

 

Debes tener en cuenta que para algunos países se requiere vacunación específica, y en caso de viajar a un país del que desconoces la lengua, es recomendable llevar una nota con el idioma local indicand que estás embarazada. Igualmente para estar sobre aviso puedes pedir el teléfono de algún ginecólogo cuando llegues al hotel.

Medios de transporte

Para elegir el medio de transporte en tus vacaciones tienes que barajar principalmente tres factores como la lejanía del destino, las comodidades de las que el medio dispone, tu movilidad dentro de éste y el acceso a los aseos.

El automóvil suele ser la mejor opción para los trayectos cortos, sobre todo si lo lleva otra persona.

La conducción

Por otra parte, los médicos suelen desaconsejar la conducción en la recta final del embarazo. El tren resulta un medio de transporte muy cómodo para este momento, si no se trata de un trayecto muy largo, mientras que el barco es menos aconsejable.

Volar durante el embarazo

Si quieres volar, debes hacer una consulta a las compañías aéreas sobre las condiciones exactas. Muchas compañías admiten sólo mujeres embarazadas hasta la semana 28 de gestación. Si estás de más semanas, puede que necesites un certificado para poder volar. Además, debes tener en cuenta que aumenta el riesgo de trombosis durante el vuelo. Sin embargo no necesitas preocuparte por el bebé ya que ni la presión ni cualquier turbulencia puede hacerte daño. Por otra parte se recomienda el ferrocarril e ir por carretera, ya que el trayecto es más flexible y menos estresante.

¿Puedo viajar durante todo el embarazo?

El mejor periodo  para emprender un viaje es el segundo trimestre a partir de la semana 18ª, puesto que es en esta semana cuando el embrión las dificultades de implantación, todavía no incomoda demasiado el volumen del abdomen y hay menos riesgo de un aborto espontáneo.

 

Entre la semana 28ª y el 34ª de gestación conviene que evites  los desplazamientos largos, ya que la presión física y psíquica que conlleva un viaje de este tipo puede afectar tu estado general. Y a partir de la 34ª semana es recomendable no moverse mucho.

 

Pero siempre debes consultar con tu ginecólogo si estás pensando hacer un viaje, el conoce mejor que nadie tu historial y te aconsejará lo más adecuado.