No hay evidencias de que la esterilidad en sí misma vaya en aumento. Sin embargo, dado que muchas parejas en el primer mundo rico deciden postergar el tener hijos para más adelante en la vida, la esterilidad vinculada a la edad es sin duda un fenómeno más común. Es normal que se hable más abiertamente por ello de este fenómeno.

 

Una de cada cuatro parejas en edad reproductiva tiene problemas de fertilidad en entornos acomodaticios, lo cual está relacionado con muchos factores, pero uno de los más importantes es la edad de la mujer. Se ha comprobado que la fertilidad de las mujeres declina con la edad, y después de los treinta y cinco años la probabilidad de de quedarse embarazada de manera no planeada es sólo de un 15 % cada mes.

 

Después de los 40, esta probabilidad disminuye a menos de un 10%. Al nacer, una mujer cuenta con unos 400 mil óvulos. Tras la pubertad, la mujer ovula normalmente un solo óvulo cada 28 días. Aunque la cantidad de óvulos de una mujer excede la cantidad de óvulos que necesitaría en toda su vida, la calidad de los óvulos disminuye progresivamente con la edad.

Técnicas de reproducción asistida

La fecundación in vitro aunque es más costosa, es más eficiente que la inseminación artificial. Si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de quedarse embarazarse durante más de un año, puede consultar un especialista en fertilidad para que investigue las causas del problema y determine qué técnica de reproducción asistida es la más adecuada para su caso. Sin embargo, esta persona también podría plantearse la adopción o acogida, pues son otros métodos igualmente complacientes.

 

Entre un 20% y 60 % de las parejas con problemas de fertilidad menores de 40 años logra un embarazo mediante reproducción asistida al primer intento. Las parejas sometidas a tratamientos para la infertilidad viven en una montaña rusa emocional. Sería totalmente normal que tuvieses momentos en los que te invadiese un sentimiento de fustración.

 

Por ello, es muy frecuente que las parejas en tratamiento de fertilidad recurran también a la ayuda psicológica. No sientas temor ni vergüenza, pues a demás de ser totalmente normal en estos casos, te va a hacer mucho bien. Centradas en su problema reproductivo, y siguiendo los dictados de nuestra sociedad, organizada en torno a la familia,  no tener descendencia propia es un estigma con el que las personas estériles han de sobrellevar su existencia.

 

Las parejas con problemas de fertilidad pueden plantearse asimismo ayudar a otras personas en su comunidad y establecer de ese modo los lazos afectivos que echan en falta a causa de la ausencia de descendencia. Ancianos, sin techo, niños en cuyas familias hay serios problemas, se alegrarían de recibir ayuda y de sentirse queridos. La familia, en algunos casos, también se puede elegir.

 

Puedes encontrar más información en las secciones Reproducción asistida y Aumentar la fertilidad.