Los niños suelen mostrarse reacios a consumir fruta, a excepción del plátano, porque es fácil de pelar y tiene un  agradable sabor dulce. Sin embargo, se debe promocionar el consumo de todo tipo de frutas, ya que hay ciertas vitaminas o minerales que se encuentran en unas y no en otras. Así por ejemplo el plátano aporta mucho potasio, pero sin embargo, tiene un contenido insignificante de vitamina C.

Aquí damos algunas pautas sobre cómo ir introduciendo poco a poco la fruta en la dieta de los pequeños. Por ejemplo, en el colegio, muchas madres y padres se ponen de acuerdo a la hora de programar los almuerzos de los más pequeños. Semanalmente, incluyen para todos por igual diferentes tipos de frutas en la bolsa del almuerzo; el lunes mandarinas, el martes manzana, etc. Los niños y niñas aprenden por imitación, y realizar este tipo de iniciativas contribuye de modo muy positivo a que se adquiera el hábito de tomar distintos tipos de fruta.
Por otro lado, en casa se debe intentar que los niños y niñas participen en la compra y en la cocina, en la medida de sus posibilidades, para motivarles y enseñarles la importancia de comer de todo. Podéis  elaborar con ellos recetas de sorbetes de frutas, macedonias, batidos (yogur con frutas frescas...), gelatina con trozos de frutas, etc.