Hábitos a la hora de la comida

  • Tener la televisión encendida no es recomendable. Es mejor compartir esos minutos con tu hijo. Los niños disfrutan más la comida cuando están en compañía de su madre o padre. También es bueno hacer gestos como “mmm, qué rico está” ya que lo motivan a comer. Se hace más emocionante cuando ve que comes con él.
  • No permitas que el niño se distraiga con otras cosas mientras está comiendo. Es posible que pierda el interés en los alimentos. Cada cosa a su tiempo.
  • Establece horarios de comida definidos y crea hábitos alimentarios.

Así el niño se acostumbra y tendrá hambre cuando llegue la hora de comer. Tampoco seas muy rigurosa. Los horarios deben tener sus márgenes de tiempo, dependiendo del día, por ejemplo, el día de su cumpleaños, en vez de despertarlo a su hora para que coma, podemos dejarnos llevar por nuestras ideas y permitirle comer a otra hora y lo que quiera. Si bien es importante establecer una rutina, no puedes caer en exageraciones.

Formas y colores atractivos

Todos comemos con los ojos, sobre todo los niños. Colores y formas variadas encantan a cualquiera. Puedes crear platos vistosos, que luzcan como caramelos y golosinas cuando, en realidad, son carne, pescado o verduras.

  • Todo entra por los ojos. Crear y diseñar platos atractivos es necesario para provocar a los más pequeños. Prepara recetas que estimulen al niño. Usa figuras geométricas o formas de trenes, casas, carros, etc.
  • Ofrécele varias alternativas y dejalo escoger la que más le guste. Sirve diferentes tipos de alimentos, recuerda que en la variedad está el gusto.
  • Los colores estimulan los sentidos. Utilizar platos de tonos llamativos o con personajes infantiles ayuda a que el niño se sienta vinculado con la comida y tenga mayor interés al sentarse a la mesa.

Sabores y colores para no olvidar jamás

Es posible estimular el apetito de los pequeños con paciencia y creatividad.

  • Las cosas dulces les encantan a los niños, por eso es aconsejable darles fruta que, además, es rica en vitaminas. La leche también es dulce, al igual que los zumos naturales de fruta y los batidos. Los dulces artificiales deben ocupar el último lugar en sus vidas.
  • La clave está en distribuir la cantidad diaria de comida en varias porciones, y no solo 3 veces al día.
  • Déjale que descubra sus propios gustos. Ten en cuenta qué le gusta más para poder dárselo más a menudo y poder usarlo de comodín para mezclarlo con los alimentos que menos le agradan.

Columnas NetMoms

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