¿Tu niño está pálido y cansado todo el día? Desde que va a la escuela tiene que levantarse temprano por la mañana, ¿pero es muy difícil sacarle de la cama? Y por la noche el niño está cansado, pero ¿no puede dormir de todos modos? De forma ocasional, todos los niños pueden tener de vez en cuando problemas para conciliar el sueño. Esto puede ser causado por un exceso de trabajo, estrés, cambios en el entorno de su vida diaria, emociones, alegría, o debido a factores de salud, como alergias, resfriados, o similar.

 

Por problemas de sueño graves entendemos cuando un niño tras cuatro semanas sigue sin poder conciliar el sueño, está cansado durante el día,  se queja de cansancio, está desmotivado y le falta concentración. Hay algunos estudios que afirman que en los países industrializados uno de cada cuatro o cinco niños tiene problemas de este tipo, con más incidencia entre niños que entre niñas. Para estar suficientemente descansados, los niños en edad escolar deberían sormir un promedio de diez a doce horas diarias, pero remolonear y dormir todo el rato qu quieran solo pueden hacerlo los fines de semana y en vacaciones. Así que los niños deben aprender a ir pronto a la cama para poder levantarse temprano a la mañana siguiente.

Por qué es importante dormir suficiente

La falta de sueño tiene graves efectos sobre el rendimiento y la salud de los niños. La falta de sueño conduce a la falta de concentración. Es en la escuela y también en sus actividades libres es menos creativo, sufre letargo y se irrita. Su actividad se ve afectada y puede conducir a trastornos del aprendizaje. Otras consecuencias pueden ser alteraciones en el crecimiento, cambios de humor y ansiedad. La salud de un niño puede sufrir la falta de sueño. En el sueño, el sistema inmunológico se fortalece, se liberan hormonas de crecimiento, y  el cuerpo y la mente se llenan de energía para el nuevo día.

Por qué no puede dormir

Puede haber muchas y distintas razones por las que un niño no pueda dormir ni conciliar apaciblemente el sueño:

  • Puede estar un poco estresado por tener demasiadas cosas que hacer
  • Ha sido un día emocionante y todavía no ha procesado las nuevas experiencias
  • Está enfermo o se pone enfermo durante la noche
  • Os habéis mudado y tu hijo aún no se ha acostumbrado a su nuevo entorno.
  • Es posible que si tu hijo acaba de ver un programa interesante en la televisión, o ha estado jugando al ordenador justo antes de irse a la cama, y todavía lo tiene en la cabeza, está sobre-estimulado.
  • Si está pendiente de algo importante, ya sea positivo o negativo, puede estar demasiado nervioso como para dormirse de la emoción.
  • Puede que tenga miedo, de un monstruo en el armario o algo parecido que le impide conciliar el sueño.
  • No quiere perderse nada y prefiere quedarse con vosotros en el comedor.

Cómo puedes usted ayudar a tu hijo

  • Buscar las siguientes razones: Observa a tu hijo de cerca. ¿Cuál es el detonante para que no pueda conciliar el sueño? ¿Es el exceso de trabajo, la emoción, el miedo, la televisión o algún problema en la familia?
  • Retira los posibles causantes: Impide que algo no le deja dormir. Si le molestan luces, ruidos, o por el contrario es demasiado oscuro, ponle remedio.
  • Observa su entorno: Su habitación puede que no sea suficientemente tranquila para dormir. ¿Son adecuados el colchón, la temperatura, la ropa de cama, el nórdico...? Asegurate que donde duerme no llegue el humo de cigarrilo si en casa sois fumadores. La calidad del sueño es tan importante como la duración.
  • Las rutinas ayudan a la hora de acostarse: Practica con tu hijo una rutina antes de acostarse. Esto le ayudará a dormir. Asegúrate de que estos rituales sean reconfortantes y relajantes, como un pequeño masaje, un cuento o una infusión (de melisa por ejemplo).
  • Un horario concreto: Es más fácl que un niño se acostumbre a ir a la cama si siempre le llevamos a la misma hora. Tendrá una rutina y su sueño también.
  • Charlas: Habla con tu niño durante el día. Si te puede decir lo que ha vivido y suelta todo lo novedoso y emocionante, no le quedará nada sin contar al meterse en la cama y estará tranquilo.
  • Ninguna ajutación: Los niños necesitan aprioximadamente unos 60 minutos para relajarse antes de que su cuerpo esté listo para dormir. Que no vea la televisión justo antes de irse a la cama, y que ese rato sea de tranquilidad.
  • Movimiento y alimento espiritual: Asegúrate de que tu hijo tiene suficiente actividad física durante el día, especialmente desde que va a la escuela puesto que pasan mucho rato sentados. Es importante que se mueva, no solo por su salud sino también para liberar energía. Los niños también necesitan alimentar su parte más creativa, por ejemplo través de la artesanía o la música.
  • Los dormilones tienen que ir a la cama temprano: No importa si son madrugadores o remolones, el horario de la escuela no puede cambiarse. Puede funcionar dejar que un mdrugador esté un poco más de tiempo despierto y un perezoso se acueste antes, sea como sea deben dormir lo suficiente como mínimo.
  • Asistencia profesional: Si crees realmente que el niño tiene el insomnio, debes buscar ayuda profesional.