Una de las mejores estrategias para que el centro pase a constituirse como uno de los pilares de la transformación y la mejora de su entorno son la creación y el mantenimiento activo de las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos y Alumnas. Aún es mucho el camino que queda por recorrer hasta llegar a convertir la participación de los padres y madres en una práctica cotidiana.
Desde las AMPAs, se han de conjugar intereses generales como la mejora del sistema educativo, la defensa de la escuela pública, la innovación educativa… Se trabaja con una organización y se planifican actividades que den cabida a los diferentes intereses y capacidades personales, a la vez que motiven la entrada en el AMPA de otros padres y madres del centro educativo.
Participar en la APA del centro de tu hijo es de suma importancia, ya que si no se cuenta con una Asociación de Padres, generalmente sólo trae consecuencias negativas, tanto para el desarrollo individual como para la defensa de los intereses e ideas de la persona.
Implicar activamente a las madres y padres
Si la AMPA del centro de tu hijo aporta a los miembros una vía válida para encauzar sus necesidades, es muy probable que en ella se impliquen y participen activamente, a la vez que se pone en marcha un proceso de motivación e implicación del resto de padres y madres del centro educativo.
Los canales que una AMPA ofrece a sus componentes para participar en el proceso de toma de decisiones y los proyectos que lleva a cabo son determinantes para favorecer o inhibir la implicación de las familias. Junto a la voluntad decidida de que se involucren en proyectos colectivos, es preciso articular canales, instrumentos y estrategias que faciliten la participación.
El primer nivel de participación es la información. Consiste en hacer saber a los padres del centro lo que hace la AMPA, cuáles son los resultados de sus acciones así como cuestiones relacionadas con la vida del centro o las condiciones y problemas de los niños y niñas del centro.
El segundo nivel de participación es la consulta. Mediante la consulta a los socios recogen sus inquietudes e iniciativas, se potencia su participación e integración en el grupo al percibir la trascendencia de sus aportaciones.
El tercer nivel de participación es el trabajo en común o gestión colegiada. Una vez cubiertas las etapas anteriores, se ha de implicar a todos en el proceso de toda de decisiones delegando, si se cree preciso, la responsabilidad de actividades concretas a personas de la asociación que estén dispuestas a desempeñarlas.











netmoms.de
netmoms.es
netmama.pl