No sólo la preparación material si no también la física y mental. Se acabaron las largas noches jugando con los amigos, se acabó el levantarse tarde y ver dibujos animados... ¡Se acabaron las vacaciones! Para ello qué mejor que ir paso por paso, hacer una lista de cosas necesarias y tener a mano la tarjeta de crédito. Lo mejor es no retrasar la vuelta de vacaciones hasta el último día, ya que la incorporación repentina puede ser un choque fuerte para el niño.
Es recomendable que la última semana tenga una actividad menor y se controlen las horas de sueño, para que llegado el momento de la vuelta a la vida escolar el niño no esté cansado desde el primer día. A partir de aquí, es fundamental trasmitirle optimismo e ilusión: el reencuentro con los viejos amigos, la oportunidad de hacer nuevos, la ocasión de adquirir nuevos conocimientos, probar con nuevas actividades extraescolares, etc.
El síndrome post-vacacional, aunque es muy poco frecuente, puede producirse también en niños, por lo tanto hay que estar pendientes del descanso y adaptación de nuestros hijos durante los primeros días.
Lo que no debes olvidar
- Ropa: Ya sea uniforme o ropa de calle, no dar por hecho que la ropa del año anterior le va a valer este año. Es mejor reservar una tarde, probarle la ropa y ver qué le vale, qué puede aprovechar del armario de los hermanos y qué, por mucho que cueste, hay que desterrar. Después será más fácil hacer cómputo y anotar lo “imprescindible” (ya sabemos que luego siempre caen cosas extra) antes de salir de compras.
- Calzado: Buscar unos zapatos adecuados para el niño. Qué sean ante todo cómodos, ya que pasará la mayor parte del tiempo sobre ellos. Es importante también dejarle intervenir a la hora de elgirlos ya que, independientemente de lo que nos guste a nosotros, es él quién los llevará.
- Mochila: Dependiendo del curso, necesitará unas cosas u otras. Lo mejor, si el cole no nos ha facilitado una lista de material antes, es que el primer día vaya con el material básico. Cuaderno para apuntar y estuche completo (lápices, bolis, regla, goma de borrar, sacapuntas...). Desde el primer día ya le dirán el material extra que puede necesitar (carpetas, compás) y será más fácil reunirlo todo.
- Libros: Encargar los libros con la anticipación adecuada para que el niño pueda disponer de ellos desde el primer día o, en su caso, no más tarde de la primera semana. Es recomendable forrarlos para que duren más y puedan ser reutilizados por hermanos, amigos o familiares. Igualmente conviene etiquetarlos con el nombre y apellidos, para que sean rápidamente reconocibles en caso de pérdida.
Con todo esto, una alimentación correcta a base de hábitos saludables y mucha ilusión, nuestros hijos estarán dispuestos para afrontar todo un curso escolar con la mejor de las sonrisas.











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