Lo primero de todo, aunque a todos nos da pereza, es leer las instrucciones del asiento para el auto y las del propio coche. Nadie mejor que los fabricantes te pueden explicar cómo usar sus productos. Existen varias maneras de fijar la silla en los asientos del coche.
La forma tradicional es usar los enganches del cinturón de seguridad como anclaje. En este caso, el menos seguro, nos debemos subir encima de la silla cuando ajustemos el cinturón para que haya la menor holgura posible. Con esto conseguiremos que si hay un accidente, el asiento del bebé se desplaze lo mínimo posible.
Por otro lado, según la empresa de seguridad infantil BabyGab, el mejor modo de evitar el desplazamiento de la silla es usar un tensor de silla auto. Éste se ajusta al cinturón y además de aumentar la seguridad, hace la instalación del asiento mucho más cómoda.
Por último, nos encontramos con los estándards ISOFIX (en inlgés, International Standards Organisation FIX) y LATCH (en inglés, Lower Anchors and Tethers for Children). Ambos estándares definen los raíles que se colocan en el coche y que permiten sujetar la silla al automóvil con más firmeza. Sin embargo, la primera denominación se usa en Europa y la segunda en EE UU, donde está más desarrollado.
A cada peso, su silla
Lo primero que debés tener el cuenta a la hora de ir a comprar una sillita de coche es la edad y peso de tu hijo. Existen cinco categorías según los años y los kilos de vuestro pequeño:
Grupo 0
Abarca a los pequeños de menor peso, que suelen tener, aproximadamente, menos de nueve meses y diez kilos de peso. Existen los capazos con forma de cuna de bebé y portabebés, como la llamada Cabrio-Fix de la marca Maxi-Cosi. Los capazos son menos seguros y en muchos países nos están homologados para el transporte del bebé. En España se permite usarlos a una velocidad menor de 60 km por hora.
Grupo 0+
Comprende los bebés que pesan entre diez y trece kilos. Normalmente, comprende a los menores de un año. La silla se puede colocar tanto en el asiento trasero como el delantero del coche, pero siempre que no haya airbag. Sin embargo, según un estudio de RACE del 2008, colocar la silla en la parte delantera siempre es más peligroso que en los asientos traseros. Además, su orientación debe ser la contraria al sentido de la marcha. Una vez tu hijo pese más de 13 kilos puede dejar la sillita de coche y empezar a usar un elevador con respaldo, que sirve para que el cinturón le quede a una altura adecuada. Además, evita que sufra golpes laterales.
Grupo 1, Grupo 2 y Grupo 3
Los niños de entre 13 a 36 kilos están dentro de estas categorías. Obligatoriamente deben ir mirando hacia delante. Además, los menores de 13 años sólo pueden viajar en el asiento trasero, a menos que se usen mecanismo homolagados o que midan 135 centímetros.










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