En casa, el botiquín debe estar instalado en un lugar accesible (aunque fuera del alcance de los niños) que no esté ni demasiado húmedo ni demasiado seco y lejos de una fuente directa de calor. La cocina y el baño no son los lugares más adecuados para situarlo. Es imprescindible que todos habitantes de la casa sepan dónde se guarda el botiquín para evitar perder el tiempo en buscarlo ante una situación de emergencia.