La vacuna contra la Hib

Según la Asociación Española de Pediatría, esta bacteria se introduce en el organismo a través de la boca o las fosas nasales y de ahí puede pasar a los oídos o la sangre. El Hib puede causar dolencias como la la epiglotitis (inflamación de la epiglotis, el cartílago que evita que los alimentos pasen a la tráquea y los pulmones). Además, puede provocar mastoiditis (infección del oído que se puede extender al hueso mastoide del cráneo), artritis y neumonía.


También es posible que cause meningitis bacteriana, una enfermedad muy grave que puede dejar a los niños sordos o incluso provocarles la muerte.


La vacunación contra esta enfermedad consta de tres dosis a los dos, cuatro y seis meses, que se inyectan en el muslo. Además, se da una cuarta de recuerdo entre los 15 y los 18 meses, normalmente en el brazo.


No se suele inocular a los mayores de cinco años ya que a esta edad no se la enferdad se da raras veces. Sin embargo, sí es recomendable cuando se tienen las defensas alteradas, como en el caso de que se haya tenido que extirpar el bazo.

 

Fuente: Las Vacunas Una a Una. Asociación Española de Pediatria. [Consultado: 16.9.09] Disponible en: http://www.vacunasaep.org