El sarampión, la rubéola y las paperas son tres enfermedades que se contagian por el aire y que entran por la boca y la nariz del niño. Una vez el virus se aloja en el cuerpo, tarda entre una y dos semanas en mostrar síntomas.

  • El sarampión provoca fiebres altas con manchas por todo el cuerpo, y otros síntomas como tos y mucosidad. Si se complica, puede causar infecciones en el pulmón o en el sistema nervioso.
  • La rubéola también produce fiebre y manchas en la piel, aunque de manera menos intensa que el sarampión, y ganglios en el cuello.
  • Por último, la parotiditis afecta a las glándulas que producen la saliva. Produce una inflamación de éstas y aparece un dolor muy intenso. La enfermedad se puede complicar con una meningitis leve.

Las tres están causadas por un virus y no tienen tratamiento. Por lo general, no producen complicaciones pero si éstas surgen , pueden conllevar situaciones graves, sobre todo si se dan en personas con problemas de defensas.

 

En el caso de la rubéola, incocularse además sirve para evitar el contagio de la mujer embarazada, ya que si ésta no ha pasado la enfermedad y no está vacunada, el virus puede afectar al feto y provocarle malformaciones en el corazón y en el sistema nervioso.

 

Se debe tener en cuenta que la triple vírica puede producir una erupción o fiebre moderada en algunos casos a la semana de ser administrada. Raramente, puede darse también una hinchazón del cuello o convulsiones por la fiebre y dolor e hinchazón en piernas y brazos.

 

Fuente: Las Vacunas Una a Una. Asociación Española de Pediatria. [Consultado: 16.9.09] Disponible en: http://www.vacunasaep.org