Resumen de la Conferencia de Carlos González - ALIMENTACIÓN INFANTIL(sin desperdicio)

El viernes acudimos mi marido, mi niño y yo a la charla en Godella del prestigioso pediatra Carlos González, especialista en nutrición infantil y lactancia materna. Fue organizada por el SINA, que para quienes no lo conozcáis son una asociación compuesta por madres comprometidas y con ganas de ayudar en cualquier tema de lactancia y crianza natural, su sede está en Valencia.

Fue una charla bastante interesante, intentaré hacer un resumen, aunque no tuve la precaución de tomar notas con el peligro que ello conlleva, puedo interpretar sus palabras justo al revés de lo que él pretendía..., pero bueno, intentaré ceñirme a lo que allí se habló.

Comenzó la charla con la "evolución" calórica de la leche materna, tanto a lo largo de una tetada como a lo largo de los meses, incluso años. La composición de la leche materna varía, al comienzo de una tetada es más rica en agua y azúcares y su contenido en lípidos es bajo, a medida que el bebé sigue mamando los lípidos van en aumento, hasta 5 veces más; de ahí la importancia de que se complete una tetada y no se retire al bebé de un pecho antes de que acabe. También la composición calórica de la leche materna cambia durante la edad del bebé, tiene más calorías al año que a los 3 meses, y más a los dos años, así sucesivamente, con lo que la afirmación de mucha gente sobre que la leche materna a partir de “x” edad no alimenta, es totalmente falsa y contraria a la realidad.

La composición de la leche la regula el bebé de acuerdo a 3 factores: la duración de la tetada, el tiempo entre tomas y su succión. El tamaño del estómago de un bebé es pequeño, así que, si se retira a un bebé del pecho antes de que llegue a la parte grasa, tendría que tomar mucho volumen de la leche del otro pecho (más aguada por estar al inicio de la tetada) para conseguir las mismas calorías, y puede suceder que no les quepa, por lo tanto no tomen las calorías que necesitan. Y como es imposible, hasta para la madre, saber lo que ha tomado el bebé, es importantísimo que no se interfiera en ninguno de los factores, eso se consigue con una lactancia a demanda.

En la actualidad se recomienda la introducción de la alimentación complementaria (esto es, otra cosa que no sea leche), a partir de los 6 meses. Esta recomendación ha ido variando a lo largo de la historia, y no digamos ya, el orden de los alimentos..., me llamó la atención el que nuestros antepasados no dejaban comer fruta a los niños hasta pasados los 4 o 5 años...; pero lo curioso del caso es que en un principio se introducía muy tarde la alimentación complementaria a los 12 meses, luego, a raíz de la introducción de la leche de vaca en lugar del pecho (revolución industrial), se tuvo que adelantar muchísimo la introducción de alimentos para paliar las deficiencias, sobre todo de vitaminas, de la leche de vaca. Hasta tocar suelo en recomendar la introducción de alimentos a los 15 días. Posteriormente, y gracias a que las farmacéuticas han ido incorporando vitaminas a la leche de fórmula, se ha ido alargando otra vez la edad en la que se recomienda introducir alimentos hasta la edad actual, 6 meses, pero hay visos de que esta edad todavía se va a retrasar más.

Por todo esto vemos que no debe haber una urgencia real por hacer comer a nuestros pequeños, por un lado la leche materna (y también la de biberón) tiene más calorías que la fruta y las verduras (recordemos el pequeño tamaño del estómago de los bebés), no tiene sentido sustituir tomas de leche por papillas de verdura o fruta. Si fuese una cuestión de carencia de algún nutriente realmente importante para el desarrollo del niño, los pediatras no se arriesgarían a que un bebé quiera comer o no, a que su mamá le prepare una buena papilla o no, darían unas gotas con el suplemento y listo. Entonces..., cuál es el motivo para introducir alimentos?, pues según Carlos González, el aprendizaje.

Es bueno que un bebé se "siente" a la mesa con los adultos, vea como comen, se interese por la comida, cuando un bebé coge un guisante con los dedos y se lo mete en la boca está aprendiendo mucho, psicomotricidad fina, acertar en la boca y no en un ojo (esto lo dijo en plan risas), aprender a decidir (si le gusta o no),a distinguir sabores y texturas, a comer solo...; en cambio, un bebé que se toma un puré no está aprendiendo nada, se lo da su madre, no distingue sabores ni texturas porque está todo triturado, y para el futuro no se sirve de mucho ya que los adultos no comemos la comida triturada.

En cuanto a la introducción de alimentos no está demostrado qué es mejor introducir antes, así que eso da lo mismo, lo que hay que tener cuidado es con las cosas alergénicas como huevo, leche (y derivados) y pescado, él no recomienda que se introduzcan antes del año hayan o no condicionantes familiares (por si acaso), la leche y derivados se refiere a niños de pecho, con 4 o más tomas diarias no necesitan tomar ningún lácteo más. Si el bebé ya toma biberones de leche artificial no hay problema por que tome yogures, incluso un poco de canelones con bechamel.

Hizo referencia a la única carencia que puede haber si un bebé sólo toma leche, y es el hierro, la leche materna tiene muy poco hierro, pero es que debe llevar poco, es curioso que el cuerpo materno filtra el hierro, si la madre toma suplemento de hierro la leche no se ve afectada, dijo que los bebés tienen reservas incluso hasta bien pasado el año, y de dónde las sacan?, pues del cordón umbilical, si no se corta demasiado pronto el bebé dispone de reservas de sobra, pero hay bebés que no, que se les ha cortado el cordón demasiado pronto, así que puestos a introducir alimentos hacerlo con carnes, y si el bebé no quiere y se sospecha que le puede faltar hierro hacerle análisis y darle el suplemento necesario.

Recordemos que el estómago de los niños es pequeño, que necesitan tomar cosas que les aporten calorías con poco volumen, de ahí la explicación de que les gusten poco o nada las verduras y mucho la pasta, pero es porque las verduras les aportan muy poco. Si a un niño no le fuerzas a comer la verdura llegará un momento que comerá una poca, y luego más, pero si le fuerzas lo más probable es que acabe aborreciéndola.

Hizo mucho hincapié en dejar al niño "tranquilo", en permitir que coma de lo que quiera, que los gustos cambian con la edad y con las necesidades de crecimiento y desarrollo, tal vez un bebé con 9 meses come más que ese mismo bebé a los 2 años y es debido a que el crecimiento es más rápido con 9 meses que con 2 años. Y en caso que ese niño no gane peso o incluso lo pierda, si tras los análisis y pruebas está bien, hay que dejarlo "tranquilo", si no lo está se le dá el suplemento que le falte y se le deja tranquilo también, no hay que forzar a comer a los niños.

Haciendo historia, nos comentó que la preocupación por la cantidad que comen los niños no aparece en los libros de pediatría hasta que no se empezó a adelantar la edad de introducción de alimentos y las cantidades "fijas" un plátano, una pera, una naranja, cuarto y mitad de pollo..., y que hoy en día es la causa principal de visitas al pediatra. Él lo atribuye a las expectativas, las recomendaciones de comida que ha de tomar un bebé son tan rígidas y exageradas que raro es el niño que las cumpla, ni un adulto diabético está sometido a tan férrea disciplina alimenticia.

Para terminar nos dio las indicaciones alimentarias de un panfleto Irlandés que se encontró un día y le llamó poderosamente la atención, por lo diferente que es de nuestros patrones y por que él considera que es el patrón correcto de introducción de alimentos.

Para empezar es ilustrativo el dibujo, se ve a un niño comiendo solo (con la cuchara en una mano) y con un vaso (sin tapa de aprendizaje) en la otra, contento, con el plato lleno de trocitos (no triturado). Ya dentro se ve una gran cruz a que los alimentos se den en biberón, cosa que aquí está muy extendida. Y otra clara diferencia, hablan de introducción a la cuchara, no introducción alimentaria.

Espero que os haya gustado, seguro me he dejado cosas sin contar y otras muchas no tan bien explicadas como debería, pero creo que por lo "poco convencional" vale la pena leerlo, y que cada cual aplique lo que mejor le parezca.

Saludos!

CarmenCubas
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Respuestas

marbeth
Es muy interesante. Mis niñas en cuanto empezaron a salirle los dientes pedían cosas para masticar y bien. La de 10 meses le das una galleta, una madalena, un trozo de pan y encantada que se pone ahí a morder. Pero los niños ellos mismos te van pidiendo lo que quieren, son más listos de lo que creemos, la mía cuando tuvo gastroenteritis por ejemplo no quería ni probr la leche, ni los lacteos, fué lo último que empezó a comer, era acercarle el biberón y le daban arcadas.
Arianna
Gracias Carmen, seguro que me va a servir de ayuda. Bess!
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