¿Leche de vaca para el bebé?

¿Puede dársele lache de vaca al bebé si éste no puede ser amamantado? Prácticamente todos los institutos y centros de investigación alimentícia desaconsejan la introducción demasiado temprana de la leche de vaca en la dieta del bebé. Descubre aquí por qué

Tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud, la leche materna es el alimento más beneficioso para un bebé durante los seis primeros meses de vida, porque contiene todos los nutrientes esenciales, minerales y vitaminas que un niño necesita para un crecimiento sano.

Si no puedes o no quieres darle el pecho a tu bebé, éste debe ser alimentado con una leche de fórmula especial. Estas leches infantiles producidas comercialmente son por su composición casi tan buenas para el desarrollo del niño como la leche materna. Puedes encontrar más información acerca de los productos lácteos elaborados para bebés en nuestros artículos Biberones: ¿Qué leche le doy al bebé? y Alimentos y alergias. La leche de fórmula especial para bebés.

¿Leche de vaca para el bebé?: Demasiada proteína

Debes abstenerte de darle leche de vaca al bebé en lugar de darle leche materna. La composición de la leche de vaca es completamente diferente a la leche materna, lo que eventualmente puede conducir a una peligrosa malnutrición. En particular, el alto contenido de proteínas, que es aproximadamente tres veces mayor que en la leche materna, es el elemento más peligroso.

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  • Si el cuerpo absorbe demasiada proteína, esta misma porción no pueden ser directamente procesada y convertida en urea. Dado que la urea es excretada por los riñones esta actividad excesiva que se le pide puede conllevar a largo plazo a un problema renal
  • El intestino y el sistema digestivo de los bebés y niños maduran hasta su máxima capacidad durante los dos primeros años de vida. Es por ello que durante este periodo los tejidos son especialmente sensibles e impermeables, también para moléculas grandes. La proteína excesiva es recibida como un cuerpo extraño y el intestino no puede eliminarlas tan fácilmente. La leche de vaca produce, debido a su alto contenido de proteínas, alergias e intolerancias. Existe más riesgo de alergia si alguno de los miembros de la familia ya padecen intolerancia a la leche de vaca.
  • Un consumo prematuro de leche de vaca favorece, según distintos estudios alemanes, el posterior desarrollo de la obesidad. Debido a un prolongado alto consumo de proteínas, moléculas presentes en gran cantidad en la leche de vaca, produce a largo plazo cambios metabólicos, tales como una excesiva secreción de insulina. La división celular acelerada, de estos cambios metabólicos, también produce la aparición de nuevas células de grasa y por lo tanto el crecimiento de tejido adiposo.

¿Leche de vaca para le bebé? Le faltan nutrientes

Lo que la leche de vaca tiene en gran cantidad de proteínas, le falta en otros comoponentes.  El alto contenido en proteínas da lugar a la absencia de otros nutrientes importantes que son necesarios e imprescindibles para una dieta sana y equilibrada.

  • En la leche de vaca, por ejemplo, se encuentran sólo cantidades muy pequeñas de vitamina A y C.
  • A pesar del hierro que contiene, que juega un papel importante para el desarrollo mental y físico de los bebés, no hay suficiente en la leche de vaca.
  • El yodo, que es muy importante para el buen funcionamiento de la glándula tiroides, se encuentra en cantidades muy pequeñas en la leche de vaca.
  • Hay también poca cantidad de ácidos grasos poliinsaturados, que en la leche materna son los principales responsables del desarrollo de las células nerviosas y cerebrales . El desarrollo del cerebro no cuenta, pues, con todo lo que necesita.
  • A pesar de que en la leche de vaca hay bastante calcio, que es responsable de establecer la importancia de los huesos, éste no puede aprovecharse si el cuerpo no recibe una cantidad correcta y suficiente de vitamina D. En la leche de vaca hay poca cantidad de esta vitamina.

Muchos profesionales de la nutrición desaconsejan la leche de vaca para el bebé

Especialmente en el desarrollo de la primera infancia, es muy importante que el cuerpo se equilibre con todas las proteínas esenciales, nutrientes y oligoelementos. Puesto que este equilibrio no se consigue en una dieta exclusiva con leche de vaca, el riesgo de malnutrición es muy alto. Distintas organizaciones profesionales relevantes en el campo de la nutrición, incluyendo la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) o el Instituto de Investigación para la Nutrición Infantil (FKE) y claro está la Organización Mundial de la Salud (OMS), desaconsejan que el bebé en los primeros meses de vida sea alimentado con leche de vaca como sustituto de la leche materna.

Antes...

Antiguamente se había recomendado leche de vaca diluída con agua y enriquecida luego con azúcar y otros elementos grasos. Ya hace unos años que esta aletrnativa se desaconseja  puesto que con la leche diluída y enriquecida el bebé no recibe suficientes minerales ni suficiente proteínas.

Introducir la leche de vaca para el bebé con los alimentos complementarios

Antes del quinto mes de vida los bebés no deben tomar leche de vaca. En nuestro Plan de alimentación para el primer año del bebé te indicamos que puedes introducir la leche por primera vez con la alimentación complementaria, por ejemplo en la preparación, con poca cantidad,  de una papilla de cereales con leche. Esto es también importante para asegurar, a largo plazo, un suministro adecuado de calcio.

Leche UHT

Utiliza para la preparación de papillas de cereales siempre leche entera pasteurizada con un contenido de grasa por lo menos del 3,5%. Leche baja en grasa, leche descremada o la leche cruda no son adecuadas para alimentar a los bebés.

La leche de vaca como bebida para un bebé no debe introducirsehasta el final del primer año de vida. debe ser introducido hasta finales del primer año de vida, cuando la papilla de cereales se vaya sustituyendo, poco a poco, por un desayuno de un trozo de pan con un vaso de leche.  Pero no le des otros productos lácteos como yogur o requesón, ya que una ingesta excesiva de proteínas, también en la infancia, puede inhibir la absorción de otros nutrientes esenciales.

A partir del segundo año, la cantidad diaria recomendada de leche es de unos 350-400 mililitros. Para un niño de entre uno y tres años, la ingesta diaria óptima de proteína es dealrededor de 2,2 gramos por kilogramo de peso corporal. Puesto que la leche de vaca contiene alrededor de 3,3 gramos de proteína por cada 100 mililitros, y que tu hijo también ingiere otros productos ricos en proteínas, esta cantidad de leche es suficiente. Con esa edad ya puedes usar leche semi-desnatada (1,5% de grasa) para hacer que la alimentación del niño sea baja en grasa.