5 consejos para bañar correctamente al bebé

Bañar al bebé puede ser una gran experiencia para ambos. Para que no sea sólo un trámite de “limpieza” sino un momento agradable y relajante, recogemos para tí cinco consejos que te ayudarán a bañar a tu bebé.

Bañar al bebé se convierte para los padres primerizos en otro de los desafíos que conlleva el recién llegado a la família. Quieres que sea una experiencia positiva para el pequeño y también para vosotros y os ponéis nerviosos por miedo a hacer algo mal. Pero no debéis preocuparos: con la preparación adecuada del baño y estos cinco consejos prácticos, bañar a tu bebé no sólo será un proceso de higiene sinó que váis a quedar todos muy satisfechos.

Sujetarle bien

sujeta bien al bebé para bañar al bebé

Al bañar el bebé, su delicada piel se vuelve muy resbaladiza. Por tanto es importante que le tengas bien agarrado, así no estarás sufriendo durante el baño por miedo a que se te escurra. ¿Cómo? Pasa el brazo izquierdo por debajo de los hombros de tu hijo hasta el hombro izquierdo, y lo coges con la mano. Así su cabeza quedará apoyada en tu antebrazo y lo tendrás bajo control. Para entrarle o levantarle de la bañera solo tienes que poner la otra mano debajo  de su culito. Para limpiarle usa la mano derecha.

Weitere Artikel

Acostumbrarle al agua y mantener el calor

consejos bañar al bebé

Para evitar que  se asuste al entrar en contacto con el agua, debéis ser muy cautelosos al empezar a bañar al bebé. Esto es especialmente importante para que el pequeño no desarrolle aversión al baño ni al agua.

Para bañar al bebé debes sumergirlo con un movimiento lento, poco a poco, pasándole agua lentamente por encima del cuerpo. Procura que lo primero que entre al agua sean los pies, muchos bebés se sienten inseguros si tocan el agua con otra parte del cuerpo, por ejemplo el culito o la espalda, puesto que no pueden ver qué es.

Dale seguridad hablándole con voz tranquila y cariñosa, y sin dejar de mirarle, mientras se acostumbra a la nueva sensación. Cuando esté más o menos habituado le sumerges hasta que el culito le toque el fondo de la bañera, para que no tenga la sensación de ahogo no debe haber más de 5 o 10 centímetros. Aquántale firmemente con una mano y deja que continúe acostumbrándose al agua antes de comenzar el lavado en sí. En otro artículo puedes consultar cómo evitar que el bebé le tenga miedo al agua.

Especialmente al bañar al bebé durante mucho rato, es importante que el agua y la temperatura corporal del bebé estén bajo cierto control. Que el bebé no empiece a enfriarse puede remediarse vertiéndole un cacito de agua tíbia por encima del cuerpo o con un paño caliente sobre el abdomen. Puede que este momento le encante y empiece a jugar con el agua.

Lavar de arriba a abajo

consejos bañar bebé

Por razones de higiene se debe bañar al bebé en un orden determinado. Debes comenzar con las partes del cuerpo menos sucias como la cabeza y la cara. Puedes lavar estas partes con un paño húmedo, suave y limpia. Para los ojos del bebé, puedes utilizar un algodón humedecido, frotando suavemente desde el ángulo externo del ojo hacia la nariz. Las costras secas en la esquina del ojo o en la nariz debes eliminarlas con agua tíbia para que no le duela.

A continuación le lavas el cuello y el vientre, seguidos de las extremidades. Lavar primero los brazos y luego las piernas y los pies. Al bañar al bebé debes prestar especial atención a los pliegues de su piel. A menudo se acumulan las células muertas de la piel y el sudor. Deberás lavarlos bien.

Al final puedes lavarle el área genital y las nalgas. Antes de bañar al bebé debes limpiarle bien estas zonas, para que el agua del baño no quede contaminada por las heces del bebé. No hace falta una limpieza más exhaustiva. El culito del bebé puedes lavarlo debajo del agua. Sinó puedes darle la vuelta y limpiarle en una posición lateral o prona. Lo más importante de cuando enjuagues al bebé es que no se te resbale del brazo.

Terminar el baño a tiempo

consejos bañar bebé

Al bañar al bebé durante los primeros meses de vida, el baño no debe durar más de cinco o diez minutos, ya que podría lastimar la delicada piel del bebé. Si has lavado al bebé solo con agua, puedes sacarle directamente y envolverlo en una toalla caliente. Si has usado algun producto, asegúrate de pasarle agua limpia para eliminar los restos, luego puedes envolverle.

Secarle bien

consejos bañar bebé

Después de bañar al bebé, es importante secarlo bien. Utiliza dos toallas. La primera para retirar la mayor parte de agua inmediatamente después de sacar al bebé de la bañera. Luego, al colocarle en la mesa-cambiador usa una toalla nueva (que puedes haber calentado encima del radiador). Así la superfície no está mojada y el bebé está más cómodo. Una toalla con capucha también es muy recomendable para proteger su cabecita del aire.

Al secar procura no frotar más de lo necesario para no irritar su piel. Pero no dejes de ser exhaustiva pues la humedad en los pliegues de la piel puede hacer que se le irrite.  Lo que debes secar con mucha atención:

  • Detrás de las orejas
  • Debajo de las axilas
  • Entre los dedos de los pies y las manos
  • En los pliegues del cuello
  • Entre los pequeños michelines de los brazos y las piernas
  • En el área genital
  • En el ombligo

Tras secarle, vístele con presteza para que su cuerpo no se enfríe demasiado. Ten cuidado con la cabeza ya que es por aquí por donde se escapa la mayor parte del calor corporal.

Ayuda para inseguros

Si en el momento de bañar al bebé no os sentís muy seguros, acudid a una matrona con las dudas. Es la persona más adecuada para asesoraros sobre ello. Si es tu pareja la que está insegura, anímale a participar desde el principio y poco a poco perderá el miedo.