5 preparativos importantes para el lavado del bebé

El lavado del bebé es un buen momento para potenciar los lazos entre el pequeño y los padres, fomentar la cercanía y la intimidad. Aunque no es difícil bañar a los bebés, hay algunas cosas que debes tener en cuenta, y no sólo en el momento de meterle en el agua. Es recomendable tenerlo todo listo y al alcance de la mano, ya que no se debe descuidar en ningún momento al niño. Se recomienda que sea antes de dormir, ya que le va a provocar sueño.

El primer lavado del bebé debe tener lugar entre 24 y 48 horas después de la caída del cordón umbilical. Antes de esto, la higiene del niño debe efectuarse en seco, no se debe sumergir en agua, esto es con una esponja suave, algodón humedecido con agua tibia y gasa. La frecuencia del lavado del bebé es de dos a tres veces a la semana.

El momento y el ambiente más apropiado para el lavado del bebé

El momento y el ambiente más apropiado para el lavado del bebé

No existe un momento genérico que sea perfecto para el lavado del bebé porque en cada uno tiene un efecto distinto. Algunos se mantienen muy despiertos, a otros la sensación del agua caliente les produce sueño. En general, pero, sí debes procurar que tu bebé esté de buen humor antes de bañarle.

Si está despierto y feliz, sin duda podrá participar de la bonita experiencia, y no se distraerá por el hambre o la fatiga. No es recomendable realizar el lavado del bebé inmediatamente después de comer porque puede vomitar. Si el pequeño está enfermo y tiene fiebre, es mejor prescindir temporalmente del baño y lavarle con una toallita húmeda. Cómo lavar correctamente al bebé puedes encontrarlo en otro artículo.

Para el lavado del bebé, no sólo el momento adecuado es importante, sino también se debe crear un ambiente de calma. El baño no es sólo para su limpieza, sino también para relajarle. Si el bebé disfruta especialmente del baño, entonces puedes establecerlo como una especie de ritual de tranquilidad y relax para cerrar el día, pero sin mucha intensidad para que no se resienta su piel.

Procura estar tú también de humor y en sintonia con el ambiente, para ello debes elegir un momento sin prisas ni interrupciones. El lavado del bebé debe ser relajado. Atenuar la luz, algunas velas, pueden ayudar a relajar el momento, además no debes tener miedo y mantener el contacto visual con tu bebé y seguir hablándole para que esté tranquilo. Quizá cuando ya no sea tan pequeño podéis intentar un baño juntos en la bañera grande, procura que alguien te ayude al meter y sacar al bebé de la bañera para que no haya ningun riesgo.

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Lavado del bebé: Todo preparado

Todo preparado para el lavado del bebé

Para el lavado del bebé la preparación adecuada es muy importante. Debes tener listo todo lo que vas a necesitar antes, durante o después del baño, así no tendrás que desatenderle en ningún momento. Además de un pañal limpio y la ropita (pijama), posiblemente necesites un cepillo de bebé y crema para su cuerpo.

Ten preparadas dos toallas, una puede estar calentándose encima del radiador para cubrir el cambiador y que el bebé esté calentito, la otra debe secar bien su piel cuando le saques del baño. Ten también a mano un termómetro para controlar el agua.

Lavado del bebé: Baño seguro

consejos para el lavado del bebé

Si usas una bañera para bebés, debes asegurarte que está bien dispuesta, sujeta y que se mantiene firme.Durante el lavado del bebé puede que este se mueva y se retuerza así que debe ser estable, que no se resbale.  Algunas bañeritas necesitan un soporte tipo mesa. Sea lo que sea que esté bien fijo. Asegúrate también que la altura sea apropiada para que no tengas que forzar la espalda.

Un segundo punto importante en la preparación para el lavado del bebé, es el nivel del agua. Para bañarle no hace falta que esté completamente cubierto. En general una profundidad de entre cinco y diez centímetros es suficiente. Algunas bañeras para bebés tienen marcas especiales que indican hasta dónde debes llenarla.

Puedes bañar al bebé en una bañerita hinchable, los acoples para bañera normal o en los cubos-bañera (hay agunos en los que el bebé mantiene la posición fetal). En estos últimos la posición vertical hace que el bebé no peude resbalarse. Ten cuidado con la bañera normal puesto que los cantos no son del todo ergonómicos y siendo afilados podrían ser peligrosos.

La regla más importante durante el lavado del bebé es que nunca dejes al niño solo. Los bebés y niños pequeños pueden ahogarse en aguas muy poco profundas. Nunca salgas de la sala de baño con el bebé en el agua, aunque llamen al teléfono o a la puerta. Si es tan imprescindible llévate al bebé contigo.

Lavado del bebé: Temperatura correcta

La temperatura correcta para el lavado del bebé

Es importante asegurarse de que el bebé no se enfríe mientras se baña. La termorregulación de la piel en los bebés aún no está madura, por lo que su temperatura corporal cae rápidamente una vez entra en contacto con un entorno más frío. Así que procura que la habitación donde realizarás el lavado del bebé esté calentita. Una temperatura de 22 ° C a 25 ° C es óptima. Evita corrientes de aire manteniendo las ventanas y las puertas del cuarto de baño cerradas.

Además, la temperatura del agua para el baño es importante, ya que el agua no debe ser ni demasiado caliente ni demasiado fría. Una temperatura entre 35 ° C y 37 ° C es ideal. Así podrás evitar quemaduras, y asegurarte que no se congele durante el baño. Controla la temperatura con un termómeto y también con tu propio cuerpo (el interior de la muñeca o el codo), pero recuerda que tu piel no es tan sensible cómo la de tu hijo.

Mientras dure el lavado del bebé controla la temperatura del agua, si se enfría puede que este sienta frío. Si hay partes del cuerpo que quedan al aire, procura verterle agua por encima a menudo. También puedes colocarle un paño empapado encima de la barriguita.

Productos de baño

Productos de baño para el lavado del bebé

Hasta los seis meses de edad, no se debe realizar el lavado del bebé con ningún producto químico. La piel del recién nacido es muy delicada, y puede desencadenar una alergia. El bebé no se ensucia como un niño de más edad, a través del baño sólo se eliminan las células muertas y el sudor de la piel.

Si todavía quieres utilizar algun aditivo para el lavado del bebé, debes estar absolutamente segura de que es adecuado para piel sensible y que es sin jabón. Además, no debe hacer espuma ya que la espuma se enfría rápidamente y el bebé podría cogher frío. Como una alternativa natural puedes echar un poco de leche materna al agua para proteger la piel del bebé de la sequedad.

Si tienes en cuenta estos simples puntos, el lavado del bebé puede ser una gran experiencia donde el niño amplía la confianza en tí y tú puedes establecer un vínculo muy fuerte con él. También es una bonita oportunidad para que el padre esctreche lazos con el pequeño, puede ser incluso una actividad familiar. Es bonito y favorece el cariño entre hermanos que el mayor pueda ayudaros en eso.