Cómo eliminar la costra láctea de la cabeza del bebé

Si ves que tu hijo tiene una cutícula espesa y amarillenta en la cabeza, no debes preocuparte. La mayoría de las veces se trata de la costra láctea qe aparece tras los primeras semanas del parto, puede eliminarse y no suele provocar problemas. Aquí te contamos cómo.

Poco después del nacimiento, la función de las glándulas sebáceas en el cuero cabelludo del bebé todavía no se regula del todo bien. Esto provoca que en muchos casos aparezcan en la cabeza de los peques unas cutículas gruesas de color marrón amarillento. Puede que se trate de la costra láctea o de la “gneis”. Si es esto último, desaparecerá por si sólo cuando la función de las glándulas se estabilice. Si es más adelante, será la costra láctea, que con unos pocos cuidados vas a poder controlar y eliminar.

Cuidado con la costra láctea

La costra láctea, pero, no se reduce solamente a su aparición en la cabeza, sinó que puede esparcirse por otras partes del cuerpo: si pasados de largo los tres meses de edad estas escamaciones amarillentas persisten, puede que no sea la costra láctea sino un primer indicio de otra afectación un poco más severa. Una dermatitis u otra alergia. Normalmente pasados los tres meses esta costra produce picazón y la piel de debajo se enrojece.

Si bien es posible que desaparezca por sí sola, es recomendable que lo comentes con tu pediatra.

En caso de tratarse de la costra láctea puedes actuar para eliminarlas. Aplícale al bebé un par de horas antes del baño aceite con un algodoncito. Es conveniente hacerlo antes de bañarle. Así luego podrás quitarle el aceite residual sin problemas. Los restos secos de la costra láctea puedes quitarlos con un peine suave, masajeando y frotando con delicadeza. También puedes peinarle con un peine, de puntas redondeadas y sin ejercer presión alguna sobre su cabecita.

También es recomendable masajear la cabeza con un cepillo suave, así estimulas el cuero cabelludo y las glándulas sebáceas del pequeño.

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