Cómo poner crema al bebé

Poner crema al bebé regularmente es muy importante para que su piel pueda desarrollarse sana y el cuerpo esté protegido contra las influencias ambientales. Pero no todos los niños disfrutan igual al ponerles crema. Aquí puedes encontrar algunos consejos prácticos para que poner crema al bebé se convierta en un placer.

La piel del bebé no está completamente desarrollada durante los primeros años de vida y aún es mucho más sensible que la piel de un adulto. Para mantener la protección y la hidratación de esta piel, deberás ponerle crema al bebé a menudo.

Aunque es una sensación agradable, puede que tu pequeño no consiga relajarse. En este artículo hemos preparado una serie de recomendaciones para hacer que el bebé esté lo más cómodo posible y evitar molestias y complicaciones.

Poner crema al bebé

1. Poner crema al bebé: Ambiente tranquilo

Aunque el bebé sea pequeño, puede percibir claramente los estados de ánimo. Nota enseguida si estás tranquila o bajo estrés. Por ello el momento de ponerle crema al bebé, debe ser un momento en que tanto tu como él estéis realajados. Tómate tiempo para tu hijo y concéntrate totalmente en ese rato que pasáis juntos. Eso permite al bebé concentrarse en tí y en lo que le haces y se sentirá tranquilo y en buenas manos.

2. Poner crema al bebé: Temperatura correcta

Puesto que mientras le pongas la crema al bebé este va estar desnudo, es muy importante que consigas una temperatura ambiente confortable. La termorregulación de la piel en los bebés aún no está completamente madura, por lo que puede pasar frío muy rápidamente. Al poner crema encima del cuerpo del bebé esta se enfría aún más. A nadie le gusta sentir frío, al bebé tampoco, no conseguirá relajarse ni calmarse. Precalienta la sala donde vas a aplicarle la crema al bebé un rato antes, para luego poder evitar las corrientes de aire.

3. Poner crema al bebé: Las manos

Antes de empezar a ponerle crema al bebé debes asegurarte de que tienes las manos suficientemente calientes. Si le tocas con las manos frías vas a asustarle, además de provocarle una sensación molesta, y puede que rechace la experiencia para un futuro.

Calienta tus manos antes de aplicar la loción al cuerpo. Es suficiente con que frotaes vigorosamente las palmas. O también puedes mojarlas en agua caliente y secarlas con cuidado. Para comprobar la temperatura es tan sencillo como que te toques la mejilla, allí tu piel es casi tan sensible como la del bebé.

Además, antes de empezar a poner la crema por el cuerpo, mejor te esparces un poco por las manos. Por un lado esto equilibrará la temperatura de la loción con la de tu cuerpo, y además te hará las manos más suaves y agradables al tacto con el bebé.

4. Poner crema al bebé: El producto correcto

Para el cuidado del cuerpo del bebé, a menudo es bueno usar lociones con un alto contenido de agua en lugar de cremas grasosas. Por lo general puede repartirse mejor por la piel, y tus manos se deslizan más fácilmente sobre el cuerpo de tu pequeño. Las lociones o leches corporales se absorben con bastante rapidez y no dejan sensación grasienta en la piel, cosa que a menudo no gusta los bebés. Especialmente en el verano es más cómodo la sensación que dejan las lociones.

Da igual si al bebé le pones crema, loción o leche corporal, debes aplicársela tan amenudo como su cuerpo lo necesite sin hacer que el pequeño tenga constantemente la piel embadurnada. Recuerda vestir al bebé cuando la crema ya esté asimilada por la piel para que la crema no le moleste y se restriegue la ropa.

5. Poner crema al bebé: Carícias

Al poner crema al bebé no sólo debe preocuparte su piel, la caricia y el masaje deben también ayudarle a relajarse. Acaríciale suavemente y con ternura, frota su piel delicadamente sin tensar demasiado su piel. Recuerda que es muy delicada y sensible y que frotarla demasiado podría irritarla. Hazlo con amor y dándole un suave masaje.

6. Poner crema al bebé: Una experiencia compartida

Si el bebé entiende que al ponerle crema hay más amor y ternura que rutina lo va a disfrutar y seguramente protestará mucho menos. Involúcrale para que participe activamente. La proximidad física, el contacto, el compartir el momento fortalece el vínculo entre tu hijo y tú. Ponerle crema al bebé no sólo favorece el cuidado de su piel sino también su bienestar físico y mental. Procura convertirlo en un ritual diario que proporcione seguridad a tu hijo.

Si el niño es ya un poco mayor puedes darle algun juguete o colgarlo encima de donde le des el masaje para distraerle un poco. También puedes ponerle pequeñas gotitas de crema antes de esparcirlas a modo de juego. O pensarte algún juego divertido para hacer con los dedos mientras repartes la crema sobre el bebé.

Hay muchas maneras de hacer disfrutar al bebé con la crema, sólo tienes que estar alerta a lo que le gusta y lo que le pone de buen humor, respondiendo así a su estado de ánimo y a sus necesidades. Este proceso va a convertirse en un buen momento compartido que favorecerá vuestra relación.

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