Potenciar la motricidad del bebé

Para la motricidad de tu bebé es muy importante tomar conciencia del cuerpo y tener buenas sensaciones con él. Al estimular los sentidos del tacto, los músculos, la posición y el sentido del equilibrio puedes ayudar al bebé a desarrollar sus habilidades motoras.

El sentido del tacto y de la piel, de los músculos y el sentido del equilibrio es muy importante para una buena toma de conciencia del cuerpo y tener una sensación positiva con él. Estos sentidos deben trabajar juntos para ayudar al bebé a que se sienta cómodo en su cuerpo y puede desarrollar una buena destreza, coordinación física y movimiento con seguridad. Por supuesto, incluso el equilibrio tiene un impacto importante en la conciencia del cuerpo. Puedes ayudar a que el bebé se sienta cómodo en su cuerpo y aprenda a confiar en sus propias habilidades. Mediante las sensaciones de agarrar, tocar, girarse, la motricidad del bebé puede desarrollarse de una mejor manera.

Potenciar la motricidad del bebé

Siguendo estos puntos puedes promover la motricidad de tu bebé de manera divertida y con juegos:

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A través de una carícia con amor el bebé entiende el cuidado y la seguridad que le ofreces. Incluso con palmaditas y caricias adicionales puedes promover el desarrollo de tu bebé. ¿O qué tal un masaje?

Con sencillos juegos de dedos puedes promover la motricidad de tu hijo. ¿Qué tal si le cantas una canción de cuna o le recitas unos versos? Esto hace que los juegos sean mucho más agradables.

También puedes hacerle un poco de cosquillas. En las palmas de las manos o los pies, la piel de los pequeños es muy delicada. También podrías acariciar al bebé con una pluma lentamente, por encima de su piel. Cuando el bebé sonríe durante el juego es mucho mejor, ¿verdad?

La importancia de gatear para la motricidad

La fase de gateo en los bebés es muy importante para el desarrollo de su motricidad. El bebé aprende a gatear a través de los movimientos transversales. Estos son especialmente importantes para el desarrollo de la motricidad. Pero no todos los bebés gatean, algunos niños pueden omitir esta fase. Si este es el caso de tu hijo, debs procurar que igualmente se arrastre y se mueva por el suelo, distintos gestos y movimientos, para asegurarte que no padece ningún trastorno de movimiento más adelante. Hay quién compra un túnel de rastreo, o construirlo en casa. Seguro que tienes algunas cosas con las que construirlo, cajas, sillas.... deja que vuele tu imaginación. Es importante que participes de actividades a cuatro patas con tu hijo, así le alentarás a hacerlo, los niños aprenden por imitación.

Equilibrio y motricidad

Incluso el sentido del equilibrio debe desarrollarse. Tu puedes ayudarle mediante juegos. En los juegos de balanceo no sólo se estimula el sentido del equilibrio en el oído interno, sino que también experimenta algo nuevo y emocionante sin pasar miedo, pues en tus brazos el bebé se siente seguro y sabe que nada debe temer.


Si juegas con tu bebé al avión, agarrándole por debajo de los brazos y haciéndole rodar contribuye al mismo tiempo, al sentido del equilibrio, a la motricidad y a la destreza de su bebé. También puedes elaborar una hamaca pequeña para mecerle.

Incluso si el bebé ya camina, puedes ayudarle en su motricidad

Puedes promover su motricidad aún cuando el bebé ya ha aprendido a caminar. La percepción del cuerpo y la motricidad fina se desarrollan más adelante. A tu pequeño descubridos del mundo puedes aportarle cosas nuevas y cotidianas cada día. Te puede ayudar con la limpieza o el mantenimiento de las flores del jardín. Hacer actividades al aire libre es lo más ideal, puesto que recibe un aporte adicional de aire fresco. Cuando tu hijo comienza a caminar, podéis ir juntos a pasear al perro o ir al parque a coger un par de bonitas flores para la abuela. se puede caminar con el perro en el parque o ir a dar un par de bellas flores abuela.

Pequeños ejercicios para estimular su motricidad

Mediante juegos y ejercicios puedes estimular su motricidad y  hacer que poco a poco tenga una vida más autonoma, sin depender del bracito de papá o mamá.

  • Deja que sostenga él solito el biberón o vaso, cuando beba y dale de vez en cuando una galleta o trozo de pan, que puedas sostener en sus manos y llevarse a la boca sin ayuda. Esto le ayudará en su motricidad entre la mano y la boca.
  • Aunque es cuestión de paciencia, enséñale a que coma solo con la cuchara. Al principio, seguro que pone todo perdido a su alrededor, pero verás que poco a poco va aprendiendo.
  • Prueba a darle una cuchara de madera de cocina para que la golpee contra distintos objetos y escuche los distintos ruidos.
  • Ponle a dibujar en cuanto pueda sujetar un lápiz y déjale que garabatee todo.
  • Motívale a que se vista o se desvista solo, esto potenciará su motricidad. Por ejemplo, sácale la camiseta y deja que él se la quite de la cabeza, o deja los calcetines a medio sacar y enséñale a que termine de quitárselos.
  • Deja al bebé apoyado en la cama y llámalo de desde un punto algo más lejos mostrándole su juguete o simplemente alrgando tus brazos y llamándole. A medida que va dando pasos apláudele y muestrate contenta y satisfecha, y por supuesto no olvides felicitarle con un enorme beso.
  • Coloca a tu lado una caja de unos 20 cm de altura y ofrécele un juguete inclinándote muy poco de manera que sólo pueda alcanzarlo poniéndose de pie. Una vez que ha gateado hacia la caja, aprenderá a apoyarse en ella arrodillándose primero y luego se pondrá de pie para alcanzar el juguete que le ofreces.
  • Permite al niño jugar con un cajón pequeño fácil de abrir y que esté a su altura. Lo abrirá y cerrará con gran interés. Llénalo de juguetes que le gusten, permite que los saque y los vuelva a meter y cierra de nuevo el cajón. El niño intentará ponerse de pie para abrir el cajón.

Recuerda que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo de la motricidad, nunca le fuerces a hacer algo ni mucho menos te enfades si no lo consigue. Además, no olvides tenerlo a tu vista durante estos ejercicios para evitar accidentes.