13 consejos para un buen entorno de descanso

Aprende aquí cómo conseguir un entorno para dormir, sano, agradable y por encima de todo seguro para el bebé.

Consejos para todos los niños

Con los siguientes consejos podrás conseguir un ambiente cómodo para dormir para los bebés y los niños y proporcionarles un buen descanso.

Habitación propia o dormitorio de los padres - ¡ambos están bien!
Si os funciona mejor, no hay nada contra el hecho de que vuestro hijo duerma contigo y tu pareja en la cama, el llamado colecho. También, el experto en sueño, el profesor Zulley de la Universidad de Regensburg confirmó en una entrevista a NetMoms: "Los bebés duermen, naturalmente, muy contentos con sus padres en el mismo dormitorio. Ante ello los padres no deben estresarse por si pudiese no ser bueno. Es importante señalar, sin embargo, que tenga su propia cama para cuando le apetezca dormir solo".

Mientras que algunos expertos por cuestión de seguridad recomiendan una cama individual, otros investigadores del sueño son más partidarios del colecho argumentando que favorece el sueño y el vínculo entre padres e hijos. Aprenda más sobre esto en nuestro artículo Dormir en la cama de los padres: ¿sí o no?. Para más información sobre la seguridad en la cuna puedes leer el artículo Síndrome de muerte súbita del lactante.

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Una habitación tranquila y un poco oscura
Oscurecer la habitación de los niños para dormir van a hacerla más tranquila. El silencio absoluto no es necesario porque los ruidos normales no suelen  perturbar el sueño de los niños.

Habitación bien ventilada y sin que el aire sea seco
La habitación debe estar bien ventilada y que el aire no sea demasiado seco. No te preocupes por el aire fresco, solo los corrientes de aire no son bueno para el niño. La mejor manera es ventilar debidamente la habitación antes de ir a la cama.

Un lugar seguro para los aparatos eléctricos
Coloca los aparatos eléctricos como la lámpara de noche a una distancia segura del lugar donde el niño duerme, así el niño no puede tirar del cable ni hacerse daño.

Procura que el colchón sea de calidad
Ten cuidado al comprar colchones que sean de calidad, puesto que tu hijo pasa muchas horas al día en él. Para los bebés, el colchón no debe ser muy suave, pero transpirable es lo más importante. Asegúrate que repele la humedad para que no se empape enseguida. Además, el colchón debe tener una funda extraíble y lavable y libre de sustancias nocivas. Los expertos en calidad han concluido que los más apropiados para los niños son,  principalmente, los colchones de látex, de fibra de coco y de crin de caballo. No son tan recomendables los elaborados con espuma. También es recomendable tener el colchón antes del primer uso por lo menos un día ventilando, con las ventanas abiertas, así os aseguraréis que está libre de cualquier pequeña posible sustancia contaminante o simplemente olor desagradable.

Distancia de la ventana
Ten en cuenta que la cama del niño esté lejos de la ventana, y también alejada de persianas y cortinas puesto que los cordones y correas son peligrosos para el niño que puede estrangularse.

Atención con la seguridad
Asegúrate de que la cuna cumple con todas las normas de seguridad y que no existe ningún peligro para tu hijo. Lo mismo debes tenerlo en cuenta con la cuna de viaje. Sigue todas las instrucciones de seguridad también con los asientos de seguridad infantil, cochecitos o portabebés y no le dejes lallí dormido sin supervisión.

Consejos especiales para los bebés

Si tu hijo tienes menos de un año, también debes considerar los siguientes consejos cuando se trata de crear un buen ambiente para dormir.

Saco de dormir en lugar de una manta
Muchas matronas y pediatras recomiendan compras de un saco de dormir. En un saco de dormir, hay poco riesgo de que el bebé se deslice dentro de la cama y le quede la carita cubierta y que impida un buen aporte de aire. Si quieres utilizar una mantita o un cobertor, los siguientes consejos pueden serte útiles:

  • En primer lugar acuesta al pequeño bien cerca de los pies de la cama, para que no pueda deslizare aún más hacia abajo.
  • Asegúrate que no pueda girarse con facilidad, puesto que al girarse es cuando es más fácil esconderse debajo las mantas. Puedes evitar que se de la vuelta oniendo un pequeño cojín en su espalda, así permanecerá en la correcta posición de dormir.
  • El tercer consejo es que puedes limitar la movilidad del bebé sujetando el edredón o la mantita debajo del colchón.

Renunciar a las almohadas, camas con dosel y otras molestias
Mejor es meterse en la cama sin nada que moleste. Es recomendable que evites las almohadas que el bebé no utilice, y que la cama no tenga un dosel. Puede impedir que impida el aire fresco y además podría quedarle encima de la cara y dificultar su respiración.

Ningún juguete o cadenas de chupete en la cama
También debes tener cuidado con los juguetes en la cama. Los juguetes o muñecos de peluche con mucha ropa o largas cintas es mejor que no estén en la cuna, con ellos, se corre el riesgo de que el bebé se enrede y se estrangule. Esto también se aplica a los chupetes con cadenita larga.

Posición boca arriba o de lado
Los pediatras recomiendan colocar al bebé sobre su espalda, ya que en esta posición el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante es menor. Además, en esta posición, la vía aérea no se bloquea con la misma facilidad y el bebé no está respirando el aire viciado que ya ha expirado. Si el bebé suele regurgitar o escupir bastante durante la noche es mejor que le coloquéis de lado, por ejemplo con un pequeño cojín en la espalda. Si no lo ves claro consúltalo con el pediatra.

Envolver al bebé
Muchos bebés están intranquilos y no pueden dormir boca arriba. Una solución puede ser envolverles bien, Sin poder mover ni brazos ni piernas aunque parezca que tendría que estar incómodo, muchos están a gusto porque se sienten como en el vientre de la madre.

Las mascotas lejos
Mantén a las mascotas lejos de tu bebé. Aunque pueden ser muy tranquilos e inofensivos podrían lastimar al bebé por ejemplo si duermen con él.