Las fases del sueño en tu bebé

El sueño tiene sus fases y en los niños ocurren muchas cosas durante estas. Todos los padres se dan cuenta, algunos más y otros menos. Te has preguntado alguna vez por qué tu hijo llora por las noches? Si observamos el desarrollo del sueño en los niños y sus fases encontramos información muy interesante.

El recién nacido se ha dormido durante mucho tiempo en los brazos de mamá, y cuando intentas dejarlo en la cuna, se despierta de nuevo. Tras unos meses la situación quizá ha cambiado por completo y ni siquiera el ruido de una aspiradora lo desvela.

¿Los niños pueden aprender a dormir profundamente? No exactamente. Los niños y sus fases de sueño tienen una gran capacidad de adaptación, pero el patrón de sueño del niño tiene su origen en la misma naturaleza del organismo humano.

El sueño forma parte de los ritmos biológicos imprescindibles para la conservación de la vida. Como otras funciones biológicas, dormir y despertar es un ciclo diario. Hoy, sabemos que el sueño es un estado fisiológico complejo. Mientras el bebé duerme, sus células nerviosas varían su funcionamiento, también se producen variaciones en la regulación de sus funciones básicas, como temperatura corporal, secreción de hormonas, respiración y ritmo cardíaco.

Pero el sueño no es un estado uniforme. El sueño se compone de diversas fases con transiciones entre sí. Estas fases se repiten varias veces desde que el niño se queda dormido.

Dormir ligera o profundamente

Inicialmente hay dos tipos de fases de sueño: el sueño profundo (no REM) y sueño ligero (REM). El nombre científico REM significa „rapid eye movement“  y se refiere a que los ojos se mueven rápidamente detrás de los párpados cerrados. En español se denomina MOR, movimientos oculares rápidos.

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  • El sueño profundo se pueden dividir en cuatro etapas sucesivas. Se pasa del sueño muy ligero al ligero, luego al profundo y finalmente al muy profundo. La respiración y los latidos del corazón son más tranquilos y regulares tras cada etapa, apenas se mueve el cuerpo y a veces se ronca. En esta fase muy profunda cuerpo y mente están muy relajados y en esta fase es muy difícil levantarse sin reloj despertador u otras influencias externas. La fase de sueño profundo se va alternando, durante la noche, con el sueño ligero.
  • La fase de sueño MOR o liviano, en la cual se producen los sueños, se caracteriza por movimientos oculares laterales bruscos, rápidos, con los párpados cerrados, también se llama fase de sueño activo. Si realizamos un electroencefalograma en esta etapa, el funcionamiento de las células nerviosas es similar a cuando el niño está despierto, el sistema cardiovascular responde a las vicisitudes del sueño y puede aumentar la circulación cerebral hasta cuatro veces. Durante esta etapa puede haber quejidos, vocalizaciones, y el despertar es más fácil puesto que el celebro está activo, sueña y puede que mueva incluso los músculos faciales. La respiración y los latidos del corazón son más irregulares que en el sueño profundo.

Los niños y los adultos al dormirse caen primero en un sueño profundo. Después de dos o tres horas, viene la fase REM del sueño, y luego estas fases del sueño se van intercambiando unas cinco o seis veces durante la noche. Cuando un adulto despierta ha pasado una cuarta parte del tiempo en sueño REM, otra cuarta parte en sueño no REM y la mitad del tiempo en zonas de despertares incompletos.

En los niños pequeños las etapas del sueño profundo y vigilia no son tan fáciles de distinguir, su diferenciación se va logrando con la progresiva maduración del Sistema Nervioso Central. A lo largo del desarrollo, normalmente los primeros van disminuyendo y los segundos aumentado.

A los cuatro meses, el bebé logra dormir tres o cuatro horas seguidas. En las etapas de sueño 'liviano', el bebé es propenso a despertarse. El modo de actuar de los padres durante ese intervalo de vigilia o sueño liviano es fundamental. Si acuden rápidamente se despertará, en cambio si no encuentra una respuesta inmediata seguirá durmiendo.

Los primeros 3 meses de vida: los recién nacidos "sueñan" más

Los recién nacidos son una excepción: A diferencia de los niños pequeños y los adultos, en los 3 primeros meses de vida los bebés alteran las fases del sueño. Primero caen en un sueño liviano. Por ello se despiertan fácilmente y a menudo después de dormirse. El porcentaje de las fases de sueño REM en los recién nacidos, es un 50 por ciento mayor que en niños mayores o adultos. A los tres años la fase REM es un tercio del sueño y en los adultos una cuarta parte.

Como ahora se sabe, parte de la maduración del cerebro y el crecimiento corporal de los niños tiene lugar también mientras duermen y por ello se hace evidente que las fases del sueño son muy importantes para el aprendizaje y el desarrollo de la memoria. Es por ello que los recién nacidos necesitan dormir el doble que los adultos. Además es importante para el desarrollo del sistema inmunológico.

Hasta los 6 meses de vida: adecuación de los patrones de sueño

A partir del tercer mes de vida el bebé cae primero en un sueño profundo, que aún no se organiza con las cuatro fases. Sin embargo, a partir del sexto mes el patrón de sueño ya está plenamente desarrollado y es similar al de los adultos. El siguiente cuadro muestra claramente cómo se alternan las fases de sueño y el despertar cuando un niño de seis meses se ha quedado dormido.

las fases de sueño en los bebés

Las fases de desvelo son normales

Por supuesto que sería bueno que la noche que se compusiera exclusivamente de fases del sueño. Pero también hay períodos de vigilia que generalmente se forman durante la transición entre tipos de sueño, por ejemplo del sueño liviano al sueño profundo. Algunos niños vuelven a dormise de inmediato y los padres ni siquiera se dan cuenta que estaba despierto. Otros comienzan a llorar y necesitan a mamá o papá para volver a dormirse. ¿Por qué sucede?

Los niños inspeccionan el entorno en las fases de desvelo

Los niños en las cortas fases de desvelo echan un vistazo a su alrededor para comprobar que todo está igual que antes de dormirse. Si, por ejemplo, se ha dormido en brazos de mamá y más tarde se despierta solo en su cuna, entonces algo ha cambiado y, por lo tanto, empieza a llorar hasta que puede dormirse otra vez en los brazos de mamá.

Sin embargo, si el niño todavía está despierto cuando se le pone en la cama, cuando se desvele y mire a su alrededor no notará cambio alguno y podrá descansar y dormirse de nuevo. Con el uso de ayudas para dormir tales como chupetes o biberones, también puede suceder que el niño encuentre al despertar que algo está mal. Hasta la edad de 3 años, los niños todavía son incapaces de ayudarse a sí mismos durante la misma noche de encontrar solos el chupete o el biberón.

Las fases de sueño de tu hijo suceden entre el sueño profundo y el sueño REM, interrumpidas por breves despertares. Que tu hijo llore durante este breve despertar o que se vuelve a dormir enseguida, depender en gran medida de los hábitos de sueño que consigáis que tenga.