6 consejos para masajear al bebé

Masajear a tu bebé es muy relajante para él además de promover la relación entre tú y tu hijo. Pero lo que debes tener en cuenta al masajear a tu bebé lo encontrarás aquí. Hemos recogido para ti los 6 consejos para preparar y llevar a cabo el masaje al bebé.

1) Masajear al bebé: El momento ideal

Si quieres realizarle masajear a tu bebé, debes asegurarte que no está demasiado cansado o tiene hambre, podría agobiarse demasiado y no disfrutar del masaje. Sin embargo, incluso inmediatamente después de una comida no es recomendable hacerle el masaje porque podría vomitar. Recuerda también que masajear al bebé debe ser divertido. Si tu hijo no quiere recibir el masaje no debes obligarle, en el peor de los casos podría recibirlo como una experiencia desagradable.

Además, tú misma debes estar de humor para realizar el masaje. Si vas con prisas o no tienes gaas es mejor no hacerlo, pues seguramente ni para ti ni para el bebé será una experiencia relajante.

2) Masajear al bebé: Temperatura agradable

Puesto que durante el masaje el bebé estará desnudo, es importante procurar que la temperatura de la habitación sea agradable, a unos 25° C aproximadamente. De esta forma puedes evitar que tu bebé tenga frío o que se resfríe. A medido que vayas masajeando una parte u otra del cuerpo, puedes cubrir el resto de su cuerpo con una toalla suave o una mantita. Para quemasajear a tu bebé sea aún más agradable se recomienda que te calientes las manos antes de tocarle. Sólo tienes que frotarlas, una contra otra, o mantenerlas un rato bajo agua caliente.

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3) Masajear al bebé: Posición cómoda

Antes de comenzar a masajear al bebé, es mejor que le acuestes cómodamente. Puedes tumbarle encima del cambiador con una toalla para que sea aún más blando, además evitará que manches el cambiador por el uso de aceite. Colócale con las piernecitas estiradas. Tú debes estar en una buena posición, cómoda, para que tú también disfrutes el masaje y te relajes junto con tu bebé.

Durante el masaje es recomendable que mantengas el contacto visual con el bebé y que sus piés toquen tu vientre.

4) Masajear al bebé: Usar aceite de masaje

Antes de empezar a masajera al bebé es mejor que le apliquesaceite de masaje por todo el cuerpo, de manera que las manos puedan deslizarse con facilidad por toda la piel y los pliegues sin tiranteces. El aceite proporciona además humedad que hace que la piel del niño sea más suave.

Para lubricar al bebé es mejor que calientes un poco el aceite. Puedes hacerlo poniendo toda la botella un poco al baño maría.

Importante: Debes comprobar la temperatura del aceite antes de aplicarla encima de la piel del bebé, ¡podrías quemarle!. Debe tener una temperatura similar a la de su cuerpo.

5) Masajear al bebé: Realizar correctamente el masaje

Muchos padres tienen miedo de masajear a su bebé si todavía es muy pequeño, porque tienen miedo de hacerle daño. Esta preocupación por lo general carece de fundamento. Es importante que al principio realices todos los movimientos lenta y suavemente. La caricia es el primer aspecto del masaje.

¡Atención!: La columna vertebral en los recién nacidos y los bebés pequeños es muy sensible. Por lo tanto no deberías darle masajes en esa zona.

El abdomen debe masajearse siempre en dirección hacia la derecha, puesto que esto corresponde al movimiento de intestino. Esto permite masajear posibles burbujas de aire y así mitigar la distensión abdominal.

En el momento de masajear al bebé también debes prestar atención a la simetría de masaje. Si masajeas cinco veces el brazo izquierdo, debes hacer lo mismo con el derecho. Así aseguras que el cuerpo se mantiene en equilibrio. Debes estar atenta siempre a la reacción de tu bebé y cambiar si es necesario el tacto o la presión ejercida.

6) Masajear al bebé: No demasiado rato

Incluso si masajear al bebé es una gran experiencia para él y para ti, debes controlar el rato que dura y tomártelo, si es necesario, con más calma. Limita el tiempo de masaje a cinco minutos los dos primeros meses después del nacimiento. Así el bebé no se sentirá abrumado por un excesivo estímulo sensorial. Pasado el segundo mes de vida puedes aumentar poco a poco el tiempo del masaje, llegando a los 20 minutos. Ten siempre en cuenta su reacción, si ves que se inquieta o que ya no disfruta del masaje será mejor que pares.

En principio, masajear al bebé es un proceso individual en el que cada bebé reacciona de manera diferente. Si se observa bien al bebé y se tienen en cuenta sus preferencias, nada puede salir mal. Si aún así no estás segura, puedes acudir a un curso de masajes para bebés.

A menudo son las matronas y parteras las que ofrecen estos cursos. Coméntalo con tu matrona. Si tanto tú como el bebé disfrutáis con el masaje, podéis mantenerlo hasta que sea un niño pequeño. Es otra manera, y muy tierna, de mantener el afecto y el vínculo con el bebé de una manera muy especial.