Pañales de tela o desechables

Los pañales de tela vuelven a despertar interés. Aunque los desechables siguen siendo los más utilizados, el valor ecológico y económico de los pañales de tela los convierten en una opción nada desdeñable. Aquí puedes informarte acerca de los pros y los contras de las dos variantes.

A mediados de los años 50 Victor Mills, un abuelo estadounidense, mientras cambiaba estresado los pañales de tela a sus nietos se dijo que eso tenía que llegar a su fín. Unos años más tarde, en 1961, aparecieron los primeros “Pampers” y se revolucionó el mercado norteamericano. A partir de ahí se extendió por el resto del mundo.

Hoy en día los padres usan con mayor frecuencia los pañales desechables que los pañales de tela. Pueden escojer entre los de un solo uso o múltiples modelos de los de tela. De todas fromas cada vez más, poco a poco, algunos padres más se deciden por estos reutilizables y más ecológicos.

Votos: 58

Weitere Artikel

Si aún no te has decidido por ninguno de los dos tipos, será por que tienes dudas, o quizá sólo quieres informarte ante la posibilidad de cambiar de modelo de pañal. Aquí te proporcionamos toda la información que necesitas para tomar esta decisión. Algunos puntos son muy improtantes y no siempre se tienen en cuenta en el momento de escoger entre pañales de tela o desechables..

Adaptabilidad: Los pañales de tela, más portables

Muchos padres, que se han decidio por los pañales de tela, argumentan que son mejores para la piel del bebé. Esto no está probado ciantíficamente. Sin embargo, si es cierto que en algunos casos de niños con irritación en el culito se ha comprobado una mejoría al cambiar a pañales de tela. Esto se debe a la mejor transpiración que permiten los pañales téxtiles.

De los desechables se recomiendan los que contienen menor cantidad de tela plástica, para que sea más fácil la ventilación de las partes íntimas del bebé. Hay de todos lo tipos, tamaños, colores; se debe probar el que mejor se acomode al niño. Se eligen según su peso y su edad. Se usan cintas adhesivas o velcro para que junten la parte de atrás del pañal con la parte de adelante. Con respecto a la protección contra la irritación de la piel, la humedad es absorbida por las capas del pañal, manteniendo la piel del bebé seca.

Colocar los pañales

Los pañales de tela de hoy no tiene nada que ver con las antiguas telas blancas triangulares o las compresas de la abuela. Hay una amplia selección de pañales de tela, muchos cobertores con técnicas y estampados muy diversos, incluso más bonitos que los desechables convencionales.

Aún así, el uso de pañales de tela es todavía menor que el de pañales desechables. Estos últimos tras su uso sencillamente se tiran a la basura, además de no necesitarse ninguna “preparación” para colocarlo o quitarlo. Los pañales de tela, por otro lado, no solo deben colocarse de una forma concreta (y distinta para cada modelo) sino que al quitarlos, deben lavarse y secarse correctamente.

También en el uso de pañales de tela, al menos inicialmente, se debe ser un poco más exigente. Por lo general, requiere algo de práctica, poner los paños absorbentes, colocar el pañal bien que no se mueva, y según qué modelo los imperdibles, los velcros o los botones. Si tienes paciencia enseguida vas a cogerle el tranquillo, y vas a ponerlos y quitarlos con la misma facilidad que con los desechables.

Precio: Los pañales de tela caros a corto plazo, baratos a largo plazo

Aunque los pañales de tela son sin duda más caros que un paquete entero de otros pañales desechables, debes tener en cuenta que los de tela te servirán (en principio) indefinidamente, o sea que es una inversión que haces una sola vez. Comprar pañales de tela es caro al momento de comprarlos pero luego vas a utilizarlos por mucho tiempo, e incluso puede que los utilicen tus otros hijos. El gasto adicional que implican estos pañales son el lavado y el secado.  Según la marca y el modelo la proporción de gasto es diferente. Algunos fabricantes calculan que a lo largo de la etapa bebé, el pequeño necesitará unos 5.000 pañales desechables, mientras que (según el niño) con entre 20 y 30 pañales de tela, puedes cubrir toda la etapa de pañales.

Absorción: Los pañales de tela son menos absorbentes que los desechables

En cuanto a la capacidad de absorción, en algunos bebés se percibe que los pañales de tela aborven menos que los desechables, que son equipados con un núcleo absorbente diseñado científicamente, donde el líquido se transforma automáticamente en una especie de gel. El núcleo absorbente de los pañales de tela consiste simplemente en materiales absorbentes, como felpa o gasa, cuya capacidad absorbente es más limitada. Especialmente durante periodos largos de tiempo como por ejemplo en la noche. En algunos casos los pañales de tela no pueden aguantar toda la cantidad de líquido. Durante el día la diferencia puede pasar inadvertida puesto que el bebé se cambia con más frecuencia.

¿Prácticos?: Los pañales de tela requieren más accesorios

Envolver al bebé con pañales de tela requiere más complementos que el pañal desechable, que es simplemente el pañal. Normalmente, aunque hay muchos diseños distintos y cada cuál puede llevar algunos elementos fijos o no, un sistema de pañales de tela por lo general se compone de:

  • el propio pañal, o sea el núcleo absorbente
  • una funda tipo braga o pantalón impermeable
  • otros paños o almohadillas absorbentes extra que protejan la zona genital del bebé de la humedad

Si te vas de viaje con el bebé, todos estos complementos pueden ocuparte un poco de espacio, Los hay tejidos de algodón, de tela de felpa o franela, y también se pueden comprar desdoblados y previamente doblados. Se usan imperdibles para fijarlos (también existen con velcros. En caso de viaje, los paquetes sucios se guardan en bolsas para ser lavados posteriormente (muchas veces en casa de nuevo). Especialmente durante las vacaciones puede ser un problema, pero todo es cuastión de organizarse.  Los pañales desechables, pues, son más prácticos para viajar. Además, como los pañales de tela por la noche no siempre cumplen, hay quien opta usar los desechables sólo por la noche.

Salud: Los pañales de tela ayudan al desarrollo de la cadera

Antiguamente corría el rumor que los niños que usaban pañales de tela tenían mayor riesgo de padecer infertilidad. Es totalmente falso. Todo lo contrario, los pañales de tela promueven la salud del bebé, debido al promover el ensanchamiento de la apertura de piernas, por el tamaño del pañal, favoreciendo así la cadera. Claro que con los desechables también puede favorecerse, aunque no tanto, de hecho algunos niños con problemas de cadera se les recomienda poner dos de estos pañales desechables para controlar este desarrollo.

El medio ambiente: Los pañales de tela son más ecológicos

Un punto a favor de los pañales de tela es su ecologismo. Los pañales desechables producen una gran cantidad de basura, muchos de los materiales tardan años en degradarse y esto genera una cantidad anual de residuos, por familia, muy importante. Los pañales de tela se pueden lavar después de usar y reutilizar con facilidad. El material contenido en las heces del pañal se eliminan en el inodoro donde se evacuan este tipo de residuos. Hay algunos pañales de tela, sin embargo, que incluyen una especie de compresas absorbentes de un solo uso, que aunque mucho menos que los desechables, producen en este caso también algo de residuo. No debemos olvidar que el lavar cada dos o tres días una cantidad de pañales requiere uso de agua, cosa que implica también una contminación aunque muy distinta.

Comprarlos: Los pañales de tela son más difíciles de encontrar

Aunque cada vez hay más tiendas (sobretodo online) per facilitan la compra e pañales de tela, ecológicos y de muchos modelos distintos, siguen sin ser tan comunes como los desechables, que puedes comprarlos en los supermercados, la farmacia o las droguerias. De todas formas, una vez los tengas todos comprados ya no tendrás que preocuparte de comprar nunca más pañales, puesto que siempre los tendrás disponibles.

Ambos sistemas tienen ventajas y desventajas, tienes que valorar qué criterios son para tí más improtantes, qué disponibilidad y paciencia tienes, y también puedes recurrir a la experiencia de otras madres, que te cuenten cómo les ha ido y cómo se han organizado. No te precipites con tu decisión, prueba con calma ambos sistemas y decide luego tras tu propia experiencia.