Accesorios y consejos para empezar con la papilla

Para poder introducir sin dificultades la papilla y empezar la alimentación complementaria es importante una buena preparación. Aquí aprenderás todo lo que necesitas saber acerca de los instrumentos indispensables para empezar a comer sólidos.

En el transcurso de los primeros meses de vida aumentará progresivamente la demanda de nutrientes y calorías de tu bebé. Por eso entre el 5° y el 7° mes de vida suele ser necesario empezar con la papilla como complemento a la lactancia. Eso garantiza que el bebé recibe la cantidad óptima de nutrientes y, por tanto, asegura que tu hijo se desarrolla de manera sana. Pero ¿cuál es la manera de que los primeros intentos para empezar con la papilla no fracasen? Aquí te damos algunos consejos para que tengas éxito.

1. La manera correcta de sentarse para empezar con la papilla

Si tu hijo todavía es muy pequeño cuando decidas empezar con la papilla quizás lo más fácil es que lo sientes en tu regazo o lo sostengas apoyado en tu brazo. Sin embargo, si tu hijo es muy movido te cansaras pronto de esta postura. Entonces lo más práctico es que lo sientes en frente tuyo.

Para aquellos bebés que todavía no puedan sentarse solos de manera erguida existen las llamadas hamacas. Con ellas tu hijo tendrá un buen apoyo en la espalda, estará estable y tú tendrás las dos manos libres.

Si el niño es más mayor puedes utilizar una trona que le permitirá sentarse de manera erguida. Puedes escoger entre modelos que se fijan y aseguran en la mesa o las tronas que son como sillas independientes. Si se trata de uno de éstos modelos quizás te resulte práctico que incluya una tabla en la parte frontal. De esta manera tu hijo podrá utilizarla como una pequeña mesa en sus primeros intentos por comer solo. Compres el modelo que compres es recomendable que sea fácil de lavar porque vas a tener que hacerlo a menudo.

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2. Baberos para empezar con la papilla

Cuando empieces con la papilla tu hijo no sólo tendrá que acostumbrarse a nuevos alimentos sino a una nueva manera de ingerirlos. No será extraño que sólo una pequeña parte de la comida acabe en su boca. En este sentido, los baberos son una herramienta indispensable para que no tengas que cambiarle la ropa a tu hijo después de cada intento. Podrás encontrar baberos de todos los tipos, materiales, diseños y modelos imaginables.

Los más prácticos son los baberos de lana que puedes meter en la lavadora. Lávalos a 60° para que queden realmente limpios y se eliminen bacterias y  gérmenes. Aunque también existen baberos de materiales sintéticos que puedes meter en la lavadora. Cuando tu hijo empiece a comer con sus propias manos puedes comprar baberos con mangas. Son muy prácticos.

Consejo: Es posible que además del bebé tú también acabes manchándote. Por eso te recomendamos que utilices una camiseta vieja que no te importe que se ensucie demasiado.

3. Cucharas para empezar con la papilla

Sin cuchara no hay papilla. Para empezar puedes utilizar cucharillas de té, aunque existen cucharas específicas para bebés. Estan hechas de materiales flexibles y son especialmente delgadas y planas de manera que facilitan a tu bebé la ingestión del alimento.

Algunas también están hechas de materiales blandos para que sean agradables al tacto del bebé y éste no ofrezca tanta resistencia. Ten en cuenta: Si no utilizas una cucharilla hecha con un material blando debes vigilar que no tenga cantos afilados. Podría lesionar a tu hijo.

Si has de coger la papilla directamente del pote te serán útiles las cucharillas de mango largo. También las que tienen su cabeza ligéramente torcida hacia un lado te ayudarán a acceder a los últimos restos.

Consejo: No te bastará con una única cuchara, mejor que compres unas cuantas. Así podrás darle también al niño una cuchara para que juegue y se acostumbre al nuevo instrumento mientras tú intentas darle de comer.

4. Vajilla para empezar con la papilla

El cambio de alimentación es una novedad para el bebé. Seguro que querrá examinar los nuevos utensilios y jugar con ellos. Para que tu vajilla no sufra las consecuencias de su curiosidad al empezar con la papilla te aconsejamos comprar instrumentos adecuados. Se trata de platos, tenedores o vasos elaborados con materiales que no se rompen y resisten los pequeños accidentes que pueda haber.

Algunos platos o fuentes tienen caracterísiticas particulares. Los hay que poseen una ventosa para que puedas fijarlos a la mesa. Así te aseguras de que ni el plato ni la papilla acabarán en el suelo. También los hay que tienen un pequeño depósito que puedes rellenar con agua caliente para que la comida no se enfrie tan rápido.

Particularmente prácticos resultan los que puedes meter en el microondas. Te permitirán calentar la comida rápidamente. Atención: A menudo la vajilla adaptada par niños está hecha de melamina, un compuesto orgánico que es mejor no meter en el microondas. Antes de comprar una pieza examina sus características o pregunta al dependiente.

5. Vasos para empezar con la papilla.

Cuando empieces con la papilla es importante que, además de las tomas de lactancia, le des de vez en cuando algún líquido complementario. La ingestión de líquidos, más allá de la leche materna, se hace indispensable a partir de la tercera comida sólida. Sin embargo, no estaría demás que tu hijo empezara e beber otros líquidos antes. Para saber más consulta nuestro artículo “Qué debe beber el bebé”

Puedes hacer que beba los líquidos con el biberón. Pero quizás podrías cambiar la tetina por una con una abertutra un poco más pequeña para que no salga tanto líquido de golpe y tu bebé no se atragante.

No todos los bebés aceptan beber del biebrón algo que no sea leche. Para estos casos existen vasijas especiales para bebés que incorporan una especie de tetina y que tu hijo puede utilizar como un biberón pero sin tener que succionar tan fuerte. Normalmente se les puede retirar la tapa que los cubre de manera que puedes utilizarlos también como un vaso normal. Para saber más consulta el artículo Beber del vaso. Ten en cuenta: Naturalmente puedes intentar que tu hijo beba desde el principio en un vaso normal. En este caso ten en cuenta que los de vídrio son desaconsejables porque se pueden romper fácilmente y causar alguna lesión.

¿Cocinar tú misma las primeras papillas?

Al empezar con la papilla tienes la opción de comprarla o prepararla tú misma. Si optas por esta última opción te serán necesarios algunos utensilios de cocina.Puesto que tu bebé no podrá masticar deberías triturar mucho la comida. Para ello te será muy útil una batidora o un robot de cocina.

También te irá bien un colador fino para asegurarte de que no queden tropezones sólidos. Si tienes intención de hacer papilla en gran cantidad para congelarla y almacenarla también encontrarás un gran surtido de recipientes o tupperwares para ello.

Encontrarás muchas recetas en nuestro especial acerca de la papilla.

6. Paciencia a la hora de empezar con la papilla

Iniciar a tu bebé en la ingestión de sólidos no es tarea fácil. Dale tiempo para que coja confianza y se acostumbre a los nuevos alimentos. Sobre todo en los primeros intentos donde lo más seguro es que el niño rechace o coma muy poco de la papilla que le des. Si al cabo de varios intentos tu hijo sigue negándose a comer puedes acudir a nuestro artículo El bebé no quiere comer papilla: 8 consejos para que coma.