La fábrica de sueños maternales

Nuestra doula Bea Fernández nos habla esta vez sobre la falta de apoyo emocional con la que se encuentran algunos padres que asisten a clínicas de fertilidad para someterse a tratamientos de reproducción asistida.

Hace no demasiado, unos papás que habían pasado por un tratamiento de fertilidad me contaban sus sensaciones y emociones respecto a todo el proceso. Me explicaron cómo habían llegado a tomar la  decisión de acudir a una clínica de fertilidad, su paso por la unidad de fertilidad de la sanidad pública y cómo habían vivido cada fase.

En mi trabajo, a diario recibo historias de vivencias de muchas familias. Historias de fertilidad, de embarazos, partos, pospartos, duelos, crianzas, adopciones… Todo tipo de maternidades me van llegando en cada encuentro con las mamás y papás que depositan en mí su confianza. Pero pocas veces una pareja me ha contado de una forma tan clara la sensación que estos papás me mostraron…

Cuando una pareja decide acudir a un tratamiento de fertilidad, suele informarse previamente de los motivos por los que no llegan a concebir ese bebé, que esperan con todo su amor, tan fácilmente como lo  hacen el resto de parejas. Esto implica una serie de renuncias, de procesos, de pruebas médicas, de concesiones a la ciencia en nuestra maternidad que en muchas ocasiones- en todas, según mi parecer- son vividas con angustia y dificultad por parte de la mujer o pareja. Así, llegado el momento de acceder a la clínica de fertilidad, la pareja está normalmente exhausta. Buscan una posible solución a su problema para poder recorrer el camino necesario y llegar a recibir a ese ya amado bebé que aún no existe más que en sus corazones, en el mismo lugar que las ilusiones y esperanzas.

Entonces… ¿qué ocurre cuando estas parejas llegan a esa clínica? ¿Qué pueden sentir? Varios papás y mamás me han contado que ese enorme cartel que les recibe con un precioso y presumiblemente sano bebé y todas esas fotos de bebés, mamás y familias felices que les rodean, les recuerda a una agencia de viajes. Y toda esa parafernalia es a sus sueños de maternidad, como un precioso folleto turístico con promesas de cómoda financiación para quien ansía unas vacaciones paradisíacas

Una pareja que llega a esa clínica de fertilidad donde se ve rodeado de lo que más desea en el mundo—un bebé feliz y sano que poder llevarse en brazos para poder darle todo su amor—, ve en esa fotografía, en cada fotografía, la promesa real, el sueño al alcance de su mano. Además,  siente que ya todo saldrá bien, que se pondrá en manos de esos profesionales que tantas veces han ayudado a cumplir el sueño de la maternidad a otras parejas y así todo irá bien. De este modo, comienza el proceso… Pruebas, tratamientos hormonales, más pruebas, esperas… y… ¿positivo? Quizás sí, o quizás no… Cada historia tiene un final diferente: A veces un sueño cumplido en el primer intento y otras un sueño que se demora o parece no querer llegar a ser realidad y leva a más pruebas y procesos.

Pero, en todo caso, estos papás de los que hablaba al principio hacían patente de una forma muy clara una necesidad que sentían como no atendida en toda su vivencia: información y apoyo. Echaban en falta información sobre alternativas, sobre cosas que pudieran ayudar a su tratamiento de fertilidad e incluso que supusieran una alternativa al tratamiento médico del problema que les llevaba allí. Información, por ejemplo, sobre la fertilidad natural, sobre la ayuda a la fertilidad y el tratamiento de los problemas de la misma desde el área natural; desde la alimentación y los hábitos de vida, por ejemplo. Esto es algo que cada día está más demostrado como medio efectivo para llegar a mejorar la fertilidad y en lo que diversos profesionales trabajan ya en nuestro país con gran éxito, como es el caso de Virginia Ruipérez ( www.shantivir.org ) .Esta manera de tratar los problemas de fertilidad se apoya no sólo el proceso físico, sino también el emocional, contribuyendo a una experiencia más positiva de todo el proceso pero, sobre todo, ofreciendo una alternativa real que algunas mujeres y parejas desean.

Cuando llega el momento de decidir entre las alternativas existentes los papás y mamás echan en falta el apoyo. La ayuda real y consciente de alguien que conoce los procesos de fertilidad; y no sólo a nivel médico, sino con más profundidad desde el punto de vista de las emociones que se producen en ellos, de la vivencia en sí. Apoyo de profesionales que sepan lo que supone esta etapa de las parejas y mujeres que llegan a esas clínicas, que pueda ayudarles a vivir el proceso desde un punto más consciente y libre. Sintiéndolo más suyo, más único… menos frío a veces, más escuchado y comprendido… Y para ello estamos las Doulas.

En España hay pocas Doulas especializadas en tratamientos de fertilidad, pero tanto desde Tierra Roja ( www.tierraroja.org ) como desde el blog de SerDoulas ( serdoulas.blogspot.com ) se puede contactar con ellas, si se siente la necesidad, para vivir un proceso único y tan importante como es nuestro camino a la maternidad de otro modo. A nuestro modo. Quizás dentro de algún tiempo las clínicas de fertilidad comiencen a darse cuenta de esas necesidades que a mi me transmiten las mamás y papás, de esa sensación de frialdad o de falta de opciones que a veces se les transmite en medio de una etapa que para ellos debería estar llena de calidez, puertas abiertas, comprensión e ilusión Quizás algún día la fertilidad en este país sea atendida y comprendida de un modo integral. Y esas mamás y parejas estarán acompañadas en su periplo a la maternidad de un modo más completo.

Mientras… feliz camino a vuestra maternidad…

Beatriz Fernández

Doula en todas las etapas de la maternidad, especializada en duelo.

A Coruña y Madrid.

Correo electrónico: serdoula@gmail.comTelf: 600218964

serdoulas.blogspot.com

Weitere Artikel