Doulas

Paradojas

Comenzamos el nuevo año y ahora que el final del cheque-bebé ha dejado de ser noticia, cuando los medios de comunicación han dejado de incluir en sus sumarios que las mujeres querían adelantar sus partos para cobrar esos 2500€, es cuando nosotras queremos hablar de esta cuestión.

Durante la segunda quincena del mes de Diciembre, principalmente, se ha estado dando vueltas y vueltas a la noticia de si algunas mujeres embarazadas buscaban el modo de adelantar sus partos para cobrar la famosa ayuda. Esto era así. Es algo innegable. En algunos casos por la fría tenaza de la carencia económica y en otros por la mera falta de información o la mala información recibida, un número no escaso de mujeres efectivamente buscó de diversos modos que la llegada de sus bebés sucediera antes del final de 2010. Se veían preguntas en los foros, se escuchaban peticiones de cita para cesárea en las consultas de los ginecólogos, las preguntas "inocentes" caían en las mesas de los profesionales sanitarios y de todos los que nos dedicamos a la maternidad. Y, por supuesto, las consultas al "doctor Google" abundaban.
Todo el mundo lo negaba, pero sólo había que querer ver la realidad. Todos apuntaban como "culpables" a las mujeres embarazadas, señalándolas con el dedo como irresponsables, como personas que vendían su salud y la de su bebé por un puñado de euros. Pero realmente el problema es otro, mucho más profundo.

El problema es que se nos ha vendido la cesárea como una forma "normal" de dar a luz, cuando es una operación quirúrgica que sólo debería ser realizada en caso de necesidad real basada en pruebas diagnósticas del bebé o la madre. El problema es que se nos han vendido los partos inducidos como si fueran partos normales, naturales. Como si el hecho de que nuestro parto lo dirijan hormonas sintéticas no influyera en el mismo ni en la lactancia o en el posparto. El problema es que se admite (acogiéndose a la Ley de Autonomía del Paciente) que una mujer decida que precisa una operación de cirugía mayor para que su hijo llegue al mundo aunque no haya razones médicas que lo justifiquen. Esa mujer, si supiera la influencia de dicha decisión tanto en su estado como en el de su bebé, seguramente pensaría mil veces más esa decisión y tal vez trataría de buscar otras opciones que le ayudaran a resolver el problema que le lleva a decidir una cesárea electiva. Pero no lo sabe en la mayor parte de los casos. Y la cesárea se considera normal porque: "se hace todos los días". Así que... ¿por qué no?

Afortunadamente, cada vez la información es más accesible para todas las mujeres y/o parejas que deciden tener un bebé.

Lo que realmente parece paradójico en nuestro sistema sanitario es que esa mujer puede decidir someterse a una operación sin necesidad médica demostrada, pero una mujer que desea un parto de baja intervención, que debería estar amparada por la misma Ley ha de recorrer en muchos casos distancias de más de 200 kms para que sus deseos sean respetados.

¿Esto lo negaremos como hemos hecho con las peticiones de inducción y cesáreas del mes de Diciembre? No, no podemos negarlo. Conocemos casos en los que se han recorrido más de 950 kms en nuestro país para obtener un parto respetado. Y no son pocos. Por eso creo que hemos de preguntarnos por qué esta paradoja ¿Por qué una mujer que decide una cesárea sin explicar motivos está amparada por el sistema acogiéndose a la libertad de decisión y otra que lo único que quiere es que sólo se intervenga en caso necesario y con los medios necesarios ha de hacer "turismo obstétrico"?

Realmente es muy triste la situación. Ver como una mujer ha de irse sola o con su pareja, un/a amigo/a, un/a familiar o su doula fuera de su entorno, a un lugar distante de todo su apoyo social; buscar alojamiento en algunos casos a la espera del parto, costear ese alojamiento y la manutención, así como el viaje. Costear incluso en algunos casos el propio parto de su bolsillo porque no está cubierto por la Seguridad Social... sólo porque nuestro sistema no reconoce su derecho a tener un parto respetado no reconoce la igualdad existente entre la capacidad de decisión de la mujer de la cesárea y la de la mujer del parto respetado. Y no sólo el sistema, sino en muchos casos la sociedad es quien no la reconoce.

Hay esperanza, es cierto. Cada día muchos profesionales dedicados a la maternidad trabajamos desde dentro y desde fuera del sistema sanitario para que éste cambie. Cada vez hay más información y es más accesible. No es fácil, pero los cambios se van produciendo. Cada vez son más los hospitales respetuosos ¿Pero realmente a alguien le parece normal que una mujer tenga que peregrinar para dar a luz sin que tenga que pasar por intervenciones innecesarias y que, además, cuestan dinero al sistema sanitario que todos mantenemos?

Una cosa más para todos los que consideran que el parto respetado es un "capricho caro" que han de costearse las mujeres (opinión que leí no hace mucho en la red): el coste medio para la sanidad de un parto "normal" sin complicaciones ronda los 1500€ (menos, si el parto es respetado y con las intervenciones estrictamente necesarias) y el coste medio de una cesárea sin complicaciones posteriores está cerca de los 3000€. Otra paradoja más para la lista.

Beatriz Fernández

Co-Directora de Ser Doulas
http://serdoulas.blogspot.com/

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