Segunda ecografía

La segunda ecografía debe realizarse entre las semanas 18 y 20 de la gestación. Antes de la semana 18, el reducido tamaño del feto impide una adecuada visualización de sus órganos. Aquí te contamos los detalles de la segunda ecografía del bebé

Segunda ecografía con detalles

La segunda ecografía suele ser de alta resolución, y permite el diagnóstico de hasta el 85% de las malformaciones que tengan una cierta manifestación estructural o morfológica. Además, identifica lesiones incompatibles con la vida, lo que podrá llevar a los padres a tomar la decisión de interrumpir el embarazo. Asín en la segunda ecografía se pueden comprobar con atención las características de la placenta, del cordón y estimar la cantidad de líquido amniótico que hay.

Es importante señalar que la segunda ecografía no puede diagnosticar ni las alteraciones de los cromosomas (como el síndrome de Down o mongolismo) ni las enfermedades genéticas. Para la correcta identificación de estas anomalías se precisan otro tipo de exámenes como la amniocentesis o extracción de líquido amniótico de la madre, pruebas que suelen recomendarse incluso antes de llegar a realizar la segunda ecografía.

Detectar anomalías en la segunda ecografía

La segunda ecografía también permite identificar lesiones fetales que pueden recibir tratamiento intrauterino o en el momento del nacimiento. Se estima que entre un 3% y un 6% de los recién nacidos tendrán algún tipo de anomalía.


De estas, aproximadamente un 12% corresponden a alteraciones de los cromosomas de las células, las llamadas cromosomopatías, un 28% a enfermedades genéticas complejas y un 60% a anomalías o defectos de las estructuras o de los órganos del feto. Aunque con la segunda ecografía a veces sólo pueden detectarse indicios, si se cree la existencia de riesgo se recomendarán otras pruebas.

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La segunda ecografía es limitada

Es importante señalar que la segunda ecografía no puede diagnosticar ni las alteraciones de los cromosomas (como el síndrome de Down) ni las enfermedades genéticas. Para la correcta identificación de estas anomalías se precisan otro tipo de exámenes como la amniocentesis o extracción de líquido amniótico de la madre.