Translucencia nucal

La medición de la translucencia nucal consiste en una ecografía que se realiza entre las semanas 12 y 14. Es una prueba que mide el grosor del espacio translúcido que se encuentra en la nuca del feto con el fin de indicar el riesgo de un defecto genético en el bebé. Aquí te contamos en qué consiste la medición de la translucecia nucal y cómo se interpretan los resultados.

¿Qué es la translucencia nucal?

Como translucencia nucal se entiende un pequeño espacio lleno de fluido en la zona del cuello, que puede verse en todos los bebés en una ecografía de las semanas 11 a 14. Mediante la ecografía se mide el espacio y la cantidad de fluido, y si podría indicar una anomalía cromosómica. Con la medición de la translucencia nucal, o la prueba de la translucencia nucal se evalúa la probabilidad estadística de que el bebé tenga una discapacidad. A través de esta prueba se puede detectar alteraciones propias del síndrome de Down o de Edwards, o también de otras enfermedades hereditarias. Es una prueba puente opcional, ya que no da resultados definitivos. Si se encuentra alguna anomalía, la embarazada puede decidir realizar otro tipo de examen como una amniocentesis para salir de dudas. Un bebé con algún problema cromosómico suele acumular más liquido de lo normal en la parte trasera del cuello durante los tres primeros meses de gestación.

La translucencia nucal muestra la acumulación de líquido

Entre las semanas 11 y 14 de embarazo es cuando se desarrolla el sistema linfático y los riñones del bebé. Durante este período también hay una pequeña acumulación de líquido que es el que puede mostrar la translucencia nucal. En una ecografía convencional en los monitores la zona que aparece en negro es la del líquido, ya que se muestra como un espacio libre de eco. Este hecho debe su nombre a la prueba, el líquido en las imágenes de ultrasonido es transparente.

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Merdir la translucencia nucal es indoloro

Las ventajas de la prueba de la translucencia nucal es que no resulta dolorosa para la futura madre y que no aumenta el riesgo de aborto, al contrario que el análisis de las vellosidades coriónicas o la amniocentesisis. La desventaja es que no es exacta, por ejemplo, sólo tiene un 80% de posibilidades de detectar indicios de un síndrome de Down.


Lo primero que suele hacer el médico es medir la altura del bebé. Luego medirá el grosor del pliegue de la nuca, que no debe superar los tres milímetros. Con estos datos junto con la edad del feto determinará si hay posibilidades de que el bebé padezca alguna anomalía en los cromosomas, como el síndrome de Down, o algún defecto cardiaco congénito. La medición de la translucencia nucal es totalmente indolora porqué se hace mediante una ecografía.


Algunas comunidades autónomas y centros privados ya realizan esta prueba de manera rutinaria. En otras está en camino.

Medir la translucencia nucal

La medición de la translucencia nucal se lleva a cabo entre las semanas 12 y 14. El plazo de este estudio es, por desgracia muy pequeño porqué sólo en ese corto tiempo, el líquido linfático se puede ver en el pliegue del cuello del bebé. Una ecografía suele ser suficiente para obtener un resultado. A veces es necesaria una ecografia vaginal dependiendo de en qué posición está el bebé. En primer lugar se medirá desde la cabeza hasta la parte inferior de la columna vertebral. Esto ayuda a descubrir en qué semana del embarazo te encuentras. El ginecólogo luego mide el líquido que se encuentra bajo la piel nucal del feto. La piel del cuello es fácil de distinguir en la ecografía del líquido. Mientras que la piel aparece de color blanco, el líquido es de color negro.


Un grosor normal de la translucencia nucal suele estar por debajo de los 2,5 milímetros aunque depende de la semana de gestación. En este momento, y con esta ecografía, ya pueden verse o excluirse malformaciones graves. Sin embargo, en la semana 20 se realiza otra ecografía.

Evaluar los resultados de la translucencia nucal

En la medición de la translucencia nucal, los niveles normales son de hasta 2,0 mm en el comienzo de la 12 ª semana de embarazo y hasta 2,8 mm a las 13 semanas y seis días. La translucencia nucal crece con el bebé. El riesgo aumenta con una translucencia nucal de 2,9 mm, pero no debes preocuparte antes de saber los resultados definitivos ya que no significa necesariamente un problema de salud. Con un valor de translucencia nucal de 6 milímetros, es posible que el bebé padezca trisomía 21, otras anomalías cromosómicas o  enfermedad cardíaca. Sin embargo valores tan altos son poco frecuentes.

Pliegue nucal del bebé

Si en la medición de la translucencia nucal se detecta que el pliegue nucal del bebé es mucho más grande, esto puede indicar una posible discapacidad, pero no siempre es así. El médico no sólo se basarará en estos valores, sinó con información sobre tu edad y los resultados de los análisis de sangre. A partir de esta información se puede determinar la probabilidad de que el bebé padezca un trastorno cromosómico en su hijo. Es crucial que se realice una prueba de detección para definir mejor el riesgo aunque el resultado no ofrece certeza absoluta. Por razones de seguridad, ante resultados sospechosos, se puede realizar en la semana 20 de embarazo una ecografía.


Los resultados de la prueba están disponibles en forma inmediata y se puede ver si se trata de bajo o alto riesgo. Un factor de riesgo bajo seria 1 entre 800. Esto significa que una de entre 800 mujeres tiene el riesgo de tener un bebé con síndrome de Down. Con un factor de alto riesgo, la proporción  es de 1 entre 150.

La fiabilidad de la translucencia nucal

La fiabilidad de una medición de la translucencia nucal depende en gran medida de la atención y lo que haga el médico. La " Fetal Medicine Foundation” (que debe actalizar datos en breve) realizó la medición de la translucencia nucal en más de 100.000 embarazos, y los resultados hablan por sí mismos. Un 75 por ciento de los bebés con síndrome de Down fueron identificados. Si el método se combina con un análisis de sangre, las probabilidades son del 90 por ciento. Este proceso se llama OSCAR (en inglés = " One Stop Clinic for Assessment of Risk"). Este método sólo se aplica cuando se ha hablado con el médico. El análisis de sangre también puede hacerse simultáneamente a la prueba de la translucencia nucal. En este caso la oportunidad para detectar enfermedades genéticas aumenta a 94%.


Para garantizar que la medición de la translucencia nucal se realiza correctamente y sin margen de error añadido, el aparato de ultrasonido no debe ser mayor de cuatro años y tener una escala métrica que mida los incrementos de menos de un milímetro.


Aunque hablamos de distintas pruebas, de cribado y diagnóstico, no representa ningún diagnóstico con el cien por cien de seguridad.

Translucencia nucal: resultado de riesgo, ¿y ahora qué?

En el caso de detectar un factor de riesgo elevado, se definirá el embarazo como "embarazo de alto riesgo". Pero no te preocupes antes de tiempo, esto no siempre significa que tu hijo tenga un trastorno de la trisomía. Con el fin de obtener un resultado con certeza tienes la posibilidad de realizar otras pruebas, un muestreo de vellosidades coriónicas o una amniocentesis. Ambas son pruebas de diagnóstico y por lo tanto más fiables que la medición de la translucencia nucal. Mientras que una medición de la translucencia nucal se hace muy temprano en el embarazo, un muestreo de vellosidades puede esperar hasta el final del primer trimestre del embarazo, y para la amniocentesis hasta la semana 16 de embarazo. Tu ginecólogo te informará en detalle sobre esta situación y tus posibilidades y ayudarte con tu decisión.

Imagen de la translucencia nucal

análissi de la translucencia nucal