Embarazo de riesgo

Toda embarazada es la persona más feliz del mundo pensando en su bebé y desea, tan solo, que el bebé llegue sano a este mundo. Pero no todos los embarazos transcurren sin complicaciones. Un embarazo de riesgo puede preocupar a los padres. Aquí puedes encontrar más información sobre un embarazo de riesgo.

¿Qué es un embarazo de riesgo?

Un embarazo de riesgo es aquél en el que las madres pueden padecer complicaciones inclusive en el parto. También el niño tiene un riesgo elevado de padecer problemas. Puesto que hay muchos criterios que pueden hacer que un embarazo sea de riesgo, a groso modo podemos encontrar tres o cuatro tipos de embarazo de riesgo.

Como madre es bueno que te cuides y estés informada sobre los posibles riesgos, pero tampoco debes caer en la hipocondría. Si tu gestación resulta ser un embarazo de riesgo, el médico te informará de todo, te seguirá de cerca y os hablará a ti y a tu pareja sobre los riesgos potenciales, las precauciones necesarias y las pruebas que debes hacerte.

En la mayoría de los casos, un embarazo de riesgo con seguimiento médico puede desarrollarse con normalidad. En nuestro artículo Embarazos de riesgo bajo, medio y alto encontrarás los facotres que provocan que un embaarazo tenga cierto grado de riesgo.

La principal razón de un embarazo de alto riesgo: Edad mayor

Entre otras cosas, la edad de la mujer embarazada desempeña un papel importante en el riesgo que puede tener el embarazo. Si la madre es menor de 18 años o mayor de 35 años, se recomiendan más pruebas y se lleva un control más intensivo.

En las embarazadas menores de 18 años los problemas más habituales están relacionados con una presión arterial alta y trastornos circulatorios del útero. En estos casos también aumenta el riesgo de parto prematuro. El riesgo en un embarazo de mujeres de más de 35 años está en posibles anormalidades cromosómicas del niño. También es cierto que la tasa de aborto aumenta con la edad de la madre.

Embarazo de riesgo por los estimulantes

Embarazo de riesgo por los estimulantes

La nicotina, el alcohol y el consumo de drogas no sólo perjudican a la madre y su salud, sino también aumentan el riesgo del embarazo con posibles enfermedades del feto y puede llevar a complicaciones en el embarazo y durante el parto. Ciertos medicamentos son esenciales para la madre, por lo que la dosificación y la prescripicón debe hacerse siempre por un médico.

Las enfermedades previas favorecen un embarazo de riesgo

Las enfermedades previas favorecen un embarazo de riesgo

También las enfermedades del corazón, los riñones, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes aumentan el riesgo del embarazo y de que se produzcan complicaciones durante el embarazo y el parto.

Si la madre, por ejemplo, tiene un defecto en el corazón, un trastorno de la tiroides o padece de presión arterial alta, el ginecólogo debe tenerlo en cuenta ya en la planificación del embarazo  para poder tomar las medidas de precaución adecuadas pues se trata de embarazos de riesgo.

Las infecciones crónicas maternas como la hepatitis C, así como una adicción a las drogas requieren un plan personalizado con el fin de minimizar los riesgos de embarazo para la madre y el niño tanto como sea posible.

Embarazo de riesgo con gemelos

Embarazo de riesgo con gemelos

Si una mujer ha padecido una muerte fetal precoz o un aborto espontáneo, se vuelve muy cuidadosa. Lo mismo ocurre con un parto múltiple. Dado que los embarazos múltiples a menudo son el resultado de una fecundación in vitro, FIV, también pueden tener complicaciones y, en la mayoría de casos, se consideran un embarazo de riesgo.

Si la madre ya ha traído al mundo a un bebé mediante cesárea requerirá más control durante los nueve meses, y si ha tenido más de cuatro hijos, también se considera como un embarazo de riesgo. A menudo, a las mujeres que ya han tenido una cesárea les es difícil dar a luz a otro bebé de forma natural. O les cuesta mucho o se realiza de nuevo una cesárea.

¿Consecuencias del diagnóstico "embarazo de riesgo"?

Si hay razones para que se dé un embarazo de riesgo, además de la rutina habitual para embarazadas se te realizaran pruebas adicionales y se mantendrá un control más exhaustivo. Tu médico te recomendará algunas pruebas prenatales no invasivas, hacerlas o no es tu decisión pero háblalo con él.

Entre las principales pruebas se encuentran las ecografías y la medición de la traslucencia nucal. Con estos estudios puede determinarse el riesgo de padecer una atipicidad genética, una malformación o una enfermedad hereditaria.

Si durante las pruebas no invasivas el médico detecta ciertas anomalías, puede que te aconseje buscar un diagnóstico más fiable mediante pruebas invasivas, pues se trataría de un embarazo de riesgo. Entre estas pruebas se incluyen la amniocentesis, el muestreo de vellosidades coriónicas o la punción del cordón umbilical. Puesto que son pruebas un poco peligrosas para el bebé, el médico te las recomendará solo si realmente tiene sospechas y quiere asegurarse.

El carnet de embarazada

Un embarazo de riesgo debe constar en el carnet de embarazada. En este artículo te contamos qué es y por qué es importante, no solo en un embarazo de riesgo sino para el seguimiento de la gestación.