Primera visita al ginecólogo

El test de embarazo te ha dado el positivo. ¡Estás embarazada! Ahora debes concertar una primera visita con el ginecólogo para que te confirme el embarazo. La primera visita, pues, será la más larga y la más importante, puesto que tu y tu ginecólogo deberéis intercambiar mucha información además de realizar las pruebas convenientes.

Acudir a la primera visita

Es posible y además aconsejable que en la primera visita el médico quiera cerciorarse de que realmente esperas un niño. Por ello, seguramente te realice un análisis de sangre y de orina en busca de la hormona que determina el positivo. Además comprobará si tienes síntomas, te peguntará acerca de la fecha de tu última menstruación para calcular cuándo aproximadamente darás a luz y examinará tu cuello uterino para confirmar el embarazo.


El contenido de cada primera visita puede variar dependiendo del profesional que te atienda y de los protocolos sanitarios que estén establecidos en tu comunidad autónoma. En general, las distintas visitas llevan a controlar lo mismo, que tu y tu bebé estéis sanos y que el embarazo se desarrolla con plena naturalidad.

Información acerca de tu historial médico

Esta primera visita estará llena de preguntas y respuestas, que le darán al ginecólogo una mejor idea de tu situación y tu historial médico, fundamental para descubrir posibles riesgos para el embarazo.

Weitere Artikel

  • Antecedentes de riesgo en tu historial sexual.
  • Si tu menstruación es regular, los días que te suele durar y a qué edad tuviste tu primer periodo.
  • Si has sufrido algún aborto natural o provocado. (el médico en ningún caso juzgará las decisiones que tomaste en un momento determinado y, si se lo pides, no podrá contárselo a nadie que no necesite saberlo)
  • Si has tenido embarazo anterior y cómo ha ido.
  • Cualquier enfermedad grave que hayas padecido.
  • Si ya has pasado la rubéola o la varicela.
  • De qué has sido operada.
  • Si alguna vez se te ha realizado una transfusión de sangre.
  • Si estás llevando o has llevado una dieta específica.
  • Alergias (sobre todo a algún medicamento).
  • Enfermedades en tu familia como la diabetes o la hipertensión.
  • Enfermedades genéticas en tu familia como Síndrome de Down.
  • Toda la información de tu pareja acerca sobre los puntos anteriores.
  • Si tomas algún tipo de medicación o te medicabas en el momento de la concepción.
  • Si eres fumadora, bebes o tomas drogas habitualmente.
  • Si sufres depresión/ansiedad o eres propensa a sufrirla.
  • Información personal como edad, ocupación tuya y del padre o grupo étnico de ambos (algunas dolencias son más frecuentes en determinados sectores de población).

Toda la información que recoge en la primera visita le va a servir para llevar lo mejor posible tu embarazo en los próximos nueve meses y reducir al máximo cualquier percance o peligro.

Examen físico en la primera visita

Después de obtener toda la información necesaria el ginecólogo o la matrona procederá a un primer examen físico en el que se asegurará que no hay riesgos para ti ni para el feto y anotará toda la información en tu carnet de embarazada, para poder hacer un seguimiento controlado de tu evolución.

  • Control de la talla, el peso y la tensión arterial
  • Examen del corazón, los pulmones, los pechos, el abdomen, etc.
  • Exploración abdominal, de la columna vertebral y las extremidades
  • Se mide la presión sanguínea, la altura y el peso.
  • Se inspecciona la piel para buscar varices o edemas.
  • Se examinan los genitales externos, la vagina y el cuello del útero.
  • Exploración mamária
  • Se observa la pelvis: su forma y tamaño, ya que por ahí deberá salir el bebé meses más tarde.

Partiendo de la medición hecha en la primera visita, el aumento de peso durante el embarazo para cada mujer es algo distinto. Aunque no existe un promedio exacto, porque cada cuerpo reacciona de manera diferente, hablamos de un posible aumento de peso de entre 10 y 15 kilos.

Análisis

Dependiendo de tus circunstancias personales, puede que ya en la primera visita te hagan una u otras pruebas. Las habituales son:

Análisis de sangre

Por supuesto la sangre desempeña un papel sumamente importante. La determinación de tu grupo sanguíneo en la primera visita es muy necesario en caso, por ejemplo, de necesitar una transfusión. Pero hay más elementos que pueden detectarse en un análisis sanguíneo:

  • Determinar el grupo sanguíneo (Rh)
  • La inmunidad contra la rubéola, la hepatitis B, sífilis y otros anticuerpos que pueden afectar al bebé durante el embarazo
  • Prueba del VIH. Aunque esta prueba no es obligatoria muchos ginecólogos la recomiendan
  • El contenido de hierro para asegurarse de que su bebé reciba suficiente oxígeno en el útero

Análisis de orina

Un análisis en la primera visita es necesario, pero no sólo para confirmar el embarazo, este análisis determina distinas variables que pueden afectar a la gestación:

  • La presencia de proteína puede ser un signo de preeclampsia
  • Los niveles de azúcar podrían indicar una diabetes gestacional
  • Presencia de sangre o nitritos, signos de una infección del tracto urinario

Periodicidad de las visitas

Esta primera visita debe realizarse antes de la semana 12 de embarazo. Las siguientes deben desarrollarse con una periodicidad concreta. Así, entre las semanas 12 y 36 las visitas se realizaran cada 4-6 semana; entre la semana 37 y 41 cada 2 o 3 semanas, en la semana 41 las visitas serán prácticamente cada 2 o 3 días y en la semana 42 de gestación si no llega el parto o bien estarás bajo vigiláncia intensiva o bajo ingreso hospitalario por la inminencia del parto.


Si tienes alguna duda sobre el embarazo, el ginecóloco o la matrona están a tu disposición para darte todas las respuestas, como también te asesorarán, por ejemplo para llevar una nutrición adecuada durante este importante período. Prepara si quieres tus preguntas principales para esta primera visita. Piensa que toda tu información como embarazada estará en tu carnet de embarazada, que debes llevar siempre contigo.