¿Cómo hacer atractivos para los niños los alimentos saludables?

Una alimentación saludable es fundamental para el desarrollo físico e intelectual de tu hijo. Pero los alimentos saludables no siempre se encuentran entre los favoritos de los niños. Con este artículo podrás inspirarte para lograr que los alimentos saludables sean atractivos para los niños asegurándote al mismo tiempo de que recibe todos los nutrientes esenciales y sigue una dieta equilibrada.

Acostumbrar a los niños a los alimentos saludables

Está claro que los alimentos que los niños prefieren no son siempre los más saludables. Que tu hijo se decante, de vez en cuando, por pizza y patatas chips antes que por verduras o frutas no supone, en principio, ningún problema. Pero a la larga debes mantener una dieta sana y equilibrada para que pueda desarrollarse de forma adecuada a su edad.

Y nunca es demasiado pronto para empezar con una dieta rica en alimentos saludables para los niños. Los hábitos alimenticios vienen determinados principalmente por los primeros años de vida. A medida que tu hijo crece, disminuye también lentamente tu implicación en su alimentación por lo que debes tratar de proporcionar a tu hijo una dieta saludable desde el principio y transmitir a los niños el valor de estos alimentos.

Sé un buen ejemplo para los niños con los alimentos saludables

Cuando tu hijo es aún pequeño tú eres su principal modelo de comportamiento. Por lo tanto recuerda que para inculcar a los niños la importancia de los alimentos saludables tus acciones cuentan más que tus palabras. Tus niños van a ser más propensos a comer los alimentos que tu más tomas y aquellos que más te gustan por lo que puedes influir en las preferencias y aversiones de los niños por determinados alimentos. Ten en cuenta que no sólo debes cocinar de manera saludable para tu hijo, sino sobre todo comer con él y mostrarle cómo disfrutas con esos alimentos. De ese modo dejarás una temprana impronta que acompañará a tu hijo durante toda su vida, asegurando que más adelante preste atención a sus hábitos alimenticios.

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Regula la oferta y demanda de los alimentos saludables para los niños

En la educación nutricional de tu hijo es importante no crear un problema con los alimentos que son recomendables para los niños. Si insistes una y otra vez en que tu hijo debe comer tomates y pimientos porque son muy saludables, tal vez conseguirás que se niegue a tomarlos por llevar la contraria. Es mejor que intentes desde el principio que el consumo de alimentos saludables sea un hábito para los niños. Siendo parte natural de la dieta, los aceptarán sin problemas.

Cada vez que tengas la oportunidad, invita a los niños a probar nuevos alimentos apropiados para ellos. Algunos comestibles son rechazados a primera vista, especialmente por los más pequeños. Lo mejor que puedes hacer es ofrecer a los niños los alimentos desconocidos en repetidas ocasiones para que, lentamente, descubran si les gustan o no. Aprovecha para ello la curiosidad natural de los niños.

Si siempre tienes a mano alternativas saludables al chocolate y las golosinas verás como tus hijos preguntan rara vez por esos dulces. Intenta tener siempre en mente las necesidades de tu hijo y ofrécele una pieza de fruta o de verdura cruda antes de que tenga ocasión de pedirte una chuchería.

Los alimentos saludables para los niños también se comen con los ojos

Para muchos niños la vista es fundamental a la hora de comer. Eso significa que el aspecto y la presentación de un plato influirán de gran manera en el hecho que los niños prueben o no esos alimentos. Intenta presentar los alimentos saludables de forma apetitosa y llena de fantasía. Tal vez puedes diseñar una cara a base de pepino sobre una rebanada de pan de cereales untada con queso fresco o envolver el bocadillo en papel de colores para hacerlos más atractivos para tu hijo.

Otro factor que juega un papel determinante a la hora de comer es el tamaño de las porciones. Las porciones demasiado grandes asustan a menudo a los niños ya que piensan que no podrán acabar todo lo que hay en el plato. Esto debes tenerlo especialmente en cuenta a la hora de preparar los tentempiés con fruta y verdura. Córtalas del tamaño de un bocado para que tu hijo no se sienta cohibido por sus dimensiones. Para que se atreva y se sienta más seguro, deja también que tome pequeños palitos de verdura o rodajas de manzana, mucho más fáciles de comer que piezas de fruta enteras.

Alimentos para niños: La comida como experiencia sensorial

Los niños pequeños perciben el mundo a través de sus manos y eso incluye también la comida. Incluso los niños de una cierta edad, que ya toman la mayoría de comidas con tenedor y cuchillo, encuentran emocionante comer los alimentos apropiados con las manos. Los alimentos que los niños pueden comer con las manos se prestan a que los pequeños se aficionen a las meriendas y almuerzos saludables. Además, en las verduras crudas, como por ejemplo la zanahoria, les puede resultar placentera su textura crujiente.

Alimentos para niños: Ofréceles alternativas saludables

En la mayoría de casos, seguir un dieta rica en alimentos saludables para los niños, no supone un cambio radical de los hábitos alimenticios. A menudo significa sólo introducir pequeños cambios de fondo. Puedes, por ejemplo, prestar más atención a la selección de alimentos comprando sólo aceite de oliva que contiene grasas vegetales saludables. También puedes substituir las harinas refinadas por productos integrales o elegir leche semidesnatada para mejorar vuestra dieta sin esfuerzo. A menudo las diferencias entre los alimentos “normales” y las variantes más saludables pasan prácticamente desapercibidas a los niños y, por lo general, tampoco afectan al sabor de los platos cocinados.

Puedes transformar los platos favoritos de tu hijo para lograr que acepte con facilidad los alimentos más saludables para los niños. Prepárale, por ejemplo, un bol de sus cereales favoritos con pedacitos de fruta, substituye la salsa boloñesa de los espaguetis por una a base de verduras o prepara la pizza con pimientos y maíz. Algún día para cenar puedes ofrecerle una saludable hamburguesa casera, permitiendo que rellene un panecillo de sésamo con jamón magro y muchas verduras.

Cuando tu hijo se niega en rotundo a tomar un alimento puedes intentar ofrecérselo de forma distinta. Si rechaza la leche puedes incluir en su dieta otros derivados lácteos como los yogures. A menudo son la consistencia y textura de determinados alimentos lo que genera el rechazo de los niños. Si es el caso, puedes probar a preparar plátanos o fresas en forma de batidos a base de yogur o leche. De esta forma no sólo tomarán los minerales y vitaminas que contiene el zumo de la fruta,  sino también su fibra. Además un batido le proporciona una dosis extra de calcio y proteínas.

Si a tu hijo no le gustan las verduras es aconsejable que le ofrezcas siempre a probar nuevas variedades. Entre una amplia selección será más fácil que encuentre algo que le guste y le suministre los nutrientes esenciales.

Objetivo: Lograr que los niños establezcan una relación positiva con los alimentos saludables.

Para que a la larga tu hijo siga una dieta saludable es importante que desarrolle la conciencia de lo que esto significa. Puedes despertar su interés por los alimentos adecuados para los niños implicándolo en la compra y la cocina. Así sabrá de antemano lo que hay en la olla y será consciente de lo que hay para comer. Además, los niños encuentran siempre más sabrosos los platos que cocinan ellos mismos. Otra actividad interesante y divertida, cómo plantar y cuidar su propio huerto en el jardín o balcón, hará que se sientan orgullosos de sus frutos y coman con gusto más verduras.