¿Dietas para niños?

Las dietas para niños nos suenan raras, pero cada vez hay más niños y jóvenes que se no se alimentan bien, son demasiado sedentarios y, por lo tanto, tienen sobrepeso. Sabemos que el sobrepeso es perjudicial para la salud, pero ¿tienen sentido las dietas para niños? ¿Puede reducirse el peso de manera duradera?

Dietas para niños: cada vez más niños sufren sobrepeso

A causa de una alimentación inadecuada y un estilo de vida cada vez más sedentario, el sobrepeso infantil ha aumentado drásticamente en los últimos años. Por este motivo cada vez más oímos hablar de dietas para niños. Cerca del 30% de los niños españoles tiene sobrepeso y la lucha contra el exceso de kilos empieza a una edad más temprana. La falta de ejercicio y la comida rápida están cada vez más presentes en el día a día de los niños y muchos de ellos no saben cómo llevar una alimentación saludable ni la importancia que tiene el ejercicio diario para el buen funcionamiento del organismo. De ahí que cada día oigamos  hablar más de dietas para niños.

Dietas para niños: un régimen “normal” sólo genera frustración en los niños

Los niños que se ven forzados a seguir dietas de adelgazamiento sólo logran frustración. Y las condiciones para seguir una dieta son especialmente difíciles cuando los niños comen a menudo fuera de casa, en el comedor escolar o la guardería. En ese caso dispones de menos margen de maniobra para influir de manera positiva en los hábitos alimenticios de tu hijo.

Intenta que tu hijo sea consciente de la importancia para la salud que tienen frutas, verduras y cereales integrales. Si tienes tiempo, cocina para tu hijo un delicioso plato para la escuela que pueda llevar en una fiambrera.  También es mejor que el bocadillo para la pausa lo hagas siempre con pan a base de cereales integrales ya que son más saciantes. O puedes preparar un recipiente con frutas y verduras crudas cortadas del tamaño de un bocado para que las coma durante el recreo.

Las dietas para niños a corto plazo no tienen sentido. Tan pronto como se abandone la dieta aparecerá el efecto yoyó y es posible que tu hijo recupere más peso del que perdió con la dieta. Por lo tanto debes cambiar la dieta de forma permanente y eliminar de la lista de la compra la comida rápida, los dulces, golosinas y otros alimentos hipercalóricos.

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Dietas para niños: sé un ejemplo para tu hijo

Cuando los niños piensan en dietas, les viene en mente un aburrido plato de espinacas y un triste filete de pescado. Enseña a tu hijo cómo se cocina de forma saludable. Prepárale comidas con mucha verdura fresca y muéstrale que deliciosa puede estar una ensalada y que la fruta como postre puede ser un excelente sustituto del chocolate.

Convence a tu hijo de la importancia del ejercicio diario. Podéis practicarlo juntos, por ejemplo, yendo en bici o paseando. Es mejor dejar el coche en casa para los recorridos cortos y en el centro comercial no sólo subir por las escaleras cuando el ascensor está averiado.

Dietas para niños: busca ayuda profesional

Muchos padres se sienten desbordados por el sobrepeso de sus hijos y por las dificultades de los niños para seguir las dietas. Si ya no sabes qué más hacer y el pediatra no puede aconsejaros nada más, tal vez sería bueno consultar a un nutricionista o también a un psicólogo infantil, para que tu hijo consiga adelgazar. Podéis aprender juntos como familia a cambiar en el futuro vuestros hábitos alimentícios para seguir reduciendo el peso de vuestro hijo.

Bajo ningún concepto debes dejar a tu hijo solo ante el problema del sobrepeso. Se sentiría superado por las dificultades y probablemente ya tenga suficiente con sobrellevar las burlas constantes de sus compañeros de clase. ¡Ahora te necesita! Debes ofrecerle a tu hijo alternativas sabrosas para seguir un estilo de vida saludable y motivarlo. La carga constante que supone el sobrepeso no sólo es perjudicial para el cuerpo de tu hijo sino también para su ánimo y sentimientos, lo que puede acarrear problemas de salud y trastornos psicológicos a largo plazo.

Si como familia respaldáis a vuestro hijo a deshacerse de esos molestos kilos de más, estaréis ayudándole a llevar una vida más saludable y feliz. Y, ¿qué puede desear más una madre que ver bien a su propio hijo?