El desayuno en la escuela: mucho más que un bocata

Cuanto menos coma tu hijo por la mañana en casa, más importante será el desayuno en la escuela. Pero el mismo bocadillo seco —o gomoso— de siempre, difícilmente despertará su apetito. Con un poco de fantasía convertirás el desayuno para la escuela en un delicioso manjar.

Una tostada con mantequilla y mermelada o un bol de cereales; cada niño tiene sus preferencias por la mañana. Pero a veces es difícil que tomen el desayuno nada más levantarse, antes de ir a la escuela.

¿Toma algo antes del desayuno en la escuela?

Con un buen desayuno antes de ir a la escuela, es mucho más fácil empezar bien el día. Pero ¿y si tu hijo es de los que se levanta refunfuñando y sin apetito? A menudo disponemos de poco tiempo para la primera de las cinco comidas al día y, si comemos, lo hacemos con prisas y ajetreo. Por eso es bueno despertar a tu hijo temprano y darle tiempo suficiente para tomar un desayuno completo antes de la escuela. Para ahorrar tiempo puedes dejar la mesa puesta la noche antes e incluso preparar algunos alimentos que puedes guardar en la nevera. En el caso que tu hijo se niegue a desayunar, ofrécele leche con cacao, leche o un zumo.

Weitere Artikel

El clásico bocadillo para el desayuno en la escuela: cargados de energía

Lo mejor para el desayuno en la escuela es tomar un delicioso bocadillo de pan integral o de cereales. Puedes untarlo con queso fresco o rellenarlo con un embutido ligero y poco graso. Es importante tener en cuenta las peticiones de tu hijo y tal vez podéis elaborar entre los dos un plan semanal para los desayunos de la escuela y evitar así las discusiones matutinas.

En lugar de utilizar papel de aluminio o plástico -que además de caros son poco ecológicos- tu hijo puede llevar su desayuno para la escuela en una práctica fiambrera decorada con sus dibujos o colores favoritos.

Frutas y verduras para el desayuno en la escuela: su dosis de vitaminas

Además del bocadillo tu hijo necesita completar el desayuno para la escuela con una ración generosa de frutas y verduras crudas. También aquí es importante hacer caso de sus preferencias, pero sin olvidar que debes ofrecerle una selección variada. A los niños les gustan sobre todo los trozos de fruta del tamaño de un bocado o los palitos de verdura que pueden comer con facilidad. Recuerda que la fruta no se limita sólo al plátano o la manzana y ofrécele las variedades de temporada. El verano, por ejemplo, es época de fresas y melones, mientras el invierno es la temporada de naranjas y mandarinas. En cuanto a las verduras crudas, las favoritas de los niños acostumbran a ser zanahorias, pepinos, tomates o pimientos.

Consejo: rocía un poco de limón sobre la fruta cortada para que no ennegrezca tan rápido y a la hora de tomar el desayuno en la escuela siga fresca y sabrosa.

Bebidas para el desayuno en la escuela: ración de minerales

Mucho niños apenas beben suficiente y al final de la mañana les falta concentración. Asegúrate de que tu hijo, además del desayuno para la escuela, lleva cada día una buena botella rellenable con agua. Así podrá saciar su sed en la escuela. Recuerda que la mejor bebida que puede tomar es el agua, pero también están indicadas las infusiones sin edulcorar o los zumos naturales diluidos en agua.

La guinda sobre el pastel del desayuno en la escuela

Piensa que tu hijo siempre se alegrará de encontrar una pequeña sorpresa en el desayuno para la escuela. Y esta puede ser desde un pequeño dulce para picar hasta una nota de mamá o papá en la fiambrera.

En la elección del desayuno para la escuela es importante que tu hijo pueda decidir qué y cuánta comida quiere llevar a la escuela. Si al terminar las clases compruebas que ha terminado todo el desayuno para la escuela que llevaba, sabrás que lo has hecho todo bien.