Niños sin apetito: consejos para acabar con los malos comedores

“¡No tengo hambre!” y “¡Eso no me gusta!” son las dos típicas protestas que probablemente cada madre escucha de vez en cuando. Pero, ¿qué hacer cuando los niños no muestran apetito y, por lo general, no quieren terminar su plato? Hemos preguntado a expertos en nutrición sobre qué hacer con los malos comedores y cómo mejorar el apetito de los niños. Aquí tienes algunos consejos sobre el tema.

Cuando los niños no muestran ningún o poco apetito, casi todas las madres se preocupan. Aún así, la mayoría de veces estas preocupaciones son infundadas ya que es normal que los niños coman en ocasiones más y en otras menos. Cuánto apetito tienen los niños y cuánto comen depende también de cuánto se mueven y de su constitución. Por ejemplo, un niño que juega a fútbol necesita más energía que un niño que dibuja en casa. Sin embargo, si notas que tu hijo está constantemente cansado, pálido y decaído, es hora de consultar con el pediatra.

Niños sin apetito: Reconócelos por su tamaño y peso

Por mucho que nos preocupe el apetito de los niños, el indicador más evidente de que están ingiriendo la cantidad suficiente de alimentos, es la evolución de su talla y peso. En cada revisión médica su pediatra anotará estos datos en su Carné de Salud del Bebé. Si el desarrollo de tu hijo fuese preocupante, el médico así os lo indicaría y recomendaría las medidas oportunas a tomar. Con ayuda de nuestras tablas que contienen las curvas de crecimiento por edades sabrás de antemano si el peso y la talla de tu hijo coinciden con los valores medios.

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Niños sin apetito: Acepta su sensación natural de saciedad

Pero ¿cómo puedes convencer a los niños faltos de apetito para que terminen su plato? La respuesta es obvia: ¡de ninguna manera! Deja que tu hijo decida él mismo cuánto quiere comer y bajo ningún concepto lo fuerces a terminar el plato. Un niño obligado continuamente a comer más allá de su límite de saciedad, puede perder el sentido de su apetito natural y, a consecuencia de ello, corre el riesgo de desarrollar una tendencia al sobrepeso. Por otra parte, incluso los niños más pequeños tienen la capacidad de regular por sí mismos su ingesta de alimentos. Si al mediodía han comido menos, simplemente comerán más por la noche y cuando tengan hambre te lo harán saber.

Paciencia y perseverancia con los niños sin apetito

¿Es tu hijo de los que se niega sistemáticamente a probar cualquier alimento nuevo? ¡No hay razón para desesperarse! Con un poco de paciencia y perseverancia lograrás que tu hijo muestre entusiasmo por muchos de ellos. En la mayoría de ocasiones simplemente los rechazan por la aversión natural a probar aquello que no conocen. Esta es innata y no implica que desarrolle una aversión permanente.

Si dejas que tu hijo pruebe en repetidas ocasiones las fresas que antes rechazaba o le animas, al menos una vez, a probar una cucharadita de la deliciosa sopa de verduras, puedes lograr que, con el tiempo, su aceptación aumente. Sin embargo, este proceso requiere paciencia y es posible que necesites diez intentos antes de que tu hijo acepte el nuevo alimento como parte de su dieta. No elimines automáticamente de su dieta cada alimento que rechace. Al contrario, ofréceselo siempre en posteriores oportunidades para que descubra por sí mismo el nuevo sabor. Sólo así tendrá la posibilidad de conocer nuevos alimentos y familiarizarse con ellos.

Niños sin apetito: Recuerda que eres un ejemplo para tu hijo

También los hábitos alimenticios del resto de miembros de la familia juegan un papel importante para tu hijo ya que durante sus primeros años de vida es en el marco de la vida familiar donde tienen lugar la mayoría de sus comidas y, en consecuencia, eso les marcará. Sólo si sientas el antecedente de proveer a tu hijo de una dieta infantil saludable y le ofreces los alimentos adecuados, lograrás que para él una alimentación saludable sea algo que se da por descontado. Y mientras antes empieces, mejor. Puedes encontrar más información sobre cómo acostumbrar a tu hijo a una alimentación infantil adecuada en nuestro artículo "¿Cómo hacer atractivos para los niños los alimentos saludables?".

Ten en cuenta que es totalmente normal que tu hijo no siempre quiera comerlo todo. No lo presiones ni castigues. El apetito en los niños, cómo en los adultos, es personal y depende de diversos factores. En cambio todos los niños pueden aprender a llevar una alimentación saludable: sé un ejemplo para él y aficiónalo a los alimentos saludables para asegurarte que se desarrolla magníficamente.