Cuando a tu hijo le da miedo dormir

Tu hijo tiene que dormir pero le da miedo. Te dice "Mamá, hay un monstruo debajo de mi cama". Fuera ruge la tormenta y tu hijo se asusta ante los aullidos del viento... Lee en este artículo lo que le sucede a tu hijo y cómo puedes actuar de manera adecuada.

Descubrir el mundo es emocionante pero también es una tarea agotadora para los niños. Igual que genera una importante satisfacción también puede provocarle ansiedad. Un nuevo entorno, una tormenta de aullidos, el parpadeo de sombras en la pared, los problemas familiares, una niñera poco amable, una película emocionante justo antes de acostarse...

Todas estas son buenas razones para que tu hijo tenga miedo al irse a dormir. Eso hace que no pueda dormirse. Nadie puede obligarle a dormir. Si castigas a tu hijo por sus temores, por exagerarlos o porque los encuentras ridículos, sus temores se intensificarán.

En el peor de los casos tu hijo puede tener peores pesadillas o trastornos del sueño, lo que podría afectar a su salud. No es hasta los 10 años que el niño es consciente de la irrealidad de sus temores y al ir a dormir puede tener miedos más "razonables", como a una agresión, a un perro peligroso, la muerte o la guerra.

¿Por qué tiene miedo a dormir?

Un niño puede conciliar el sueño cuando se siente seguro. El temor le hace sentir inseguro. Entonces os necesita a vosotros para confirmar que puede sentirse seguro de nuevo. Para tu hijo es muy importante que toméis en serio sus temores. Tiene la confianza casi ilimitada en ti y en tu pareja, por lo que también cree que podéis asustar a todos los monstruos y las preocupaciones.

Los miedos de los niños al ir a dormir difieren según la edad. Algunas etapas de desarrollo del niño pueden ser estresantes incluso para ti.

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  • A la edad de dos años, tu hijo tiene miedo, sobre todo de la oscuridad. Con el fin de sentirse seguro de nuevo, te llama a ti o a tu pareja y no quiere que os vayáis. Pero también existe el miedo a la separación de los padres, a las pesadillas o incluso los animales pueden asustar a tu hijo. Todas estas cosas pueden darle miedo y evitarle dormir.
  • Hasta los cuatro años de edad el ni­ño está en una edad mágica. Esto quiere decir que no distingue correctamente entre la fantasía y la realidad. Lo que tu hijo piensa, siente, desea o sueña es tan real como lo que realmente sucede. Especialmente si tu hijo tiene una imaginación rica puede que tema que sus temores te parezcan ridículos. Puede que cuando se vaya a dormir tenga miedo de que haya un león debajo de la cama o que se esconda un ladrón detrás de la cortina. Para tu hijo él estos peligros son reales y su temor es auténtico.
  • A partir de los seis años existe lo que se llama el sueño retrasado. Tu hijo se retuerce nerviosamente arriba y abajo en la cama, no puede dormir y vive en su imaginación las historias más horribles. Estos temores evitan que tu hijo se quede dormido. A menudo los causan preocupaciones sin resolver o el hecho de encontrarse en un entorno extraño.
  • En casos extremos, puedes consultar a una clínica de orientación infantil o pregunta al pediatra.

¿Cómo puedes actuar cuando tiene miedo a dormir?

  • Tómate a tu hijo en serio: el niño realmente tiene miedo. Por lo que siempre debes tomar en serio sus temores, incluso cuando parecen totalmente sin sentido. Así aprenderá a confiar en ti y será más fácil que puedas disiparle sus miedos.
  • Debes estar disponible para tu hijo: Un hijo tiene a sus padres por personas muy poderosas. Un sencillo "estamos contigo" puede hacer maravillas para transmitir a tu niño que se sienta seguro y expulsar su miedo al ir a dormir.
  • Responde con sensibilidad: Coge a tu hijo en brazos. Los gestos de amor a menudo ayudan más que los largos discursos.
  • Entiende la ansiedad de tu hijo: Trata de averiguar la razón de sus temores y de superarlos. Si tu hijo tiene miedo a la oscuridad, puedes poner un poco de luz en la habitación, una linterna en la cama o dejar las luces del pasillo encendidas. Si tu hijo está en esa edad de fantasia intenta encontrar junto con él la forma de “barrer” el monstruo de debajo de la cama. Pero ten cuidado que no desarrolle ninguna superstición, si exageramos mucho con la caza de monstruos tu hijo puede que desarrolle aún más miedo. A veces un poco de "poción mágica" (una botella de agua pequeña con una bonita etiqueta) puede ayudarle contra el miedo al ir a dormir y puede ayudarle a conciliar el sueño.
  • No trates de disuadir los temores de tu hijo: No trates sus miedos como algo sin importancia, si está convencido que hay un ladrón detrás de la cortina debes intentar no herirle. Puede que para los argumentos lógicos sea aún demasiado pequeño, pero igualmente evita frases como "Pobrecito, qué miedo has pasado", ya que dramatizas la situación innecesariamente.
  • No castigues a tu niño: Los castigos van a asustarle aún más. Si tu hijo tiene miedo y encima tiene miedo al castigo será imposible que se duerma.