El maltrato infantil

Cuando hablamos de maltrato infantil tendemos a pensar en situaciones extremas de abandono o violencia contra los niños. Pero la definición de maltrato es mucho más amplia y sus implicaciones en nuestra sociedad mucho más profundas de lo que pensamos. El bienestar y el buen trato de los menores es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros.

¿Qué es el maltrato infantil?

Podemos definir el maltrato infantil de forma genérica como cualquier tipo de violencia ejercida sobre un menor. El Observatorio de la Infancia define el maltrato infantil como “acción, omisión o trato negligente, no accidental, que priva al niño o la niña de sus derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad”.

Detectar el maltrato infantil

Detección del maltrato infantil

En ocasiones asociamos el maltrato infantil a situaciones extremas de violencia, casos de abandono o abuso sexual, pero la definición es mucho más amplia. Se trata de un problema mucho más extendido en nuestra sociedad y más difícil de detectar y erradicar.

Tipos de maltrato infantil

Podemos clasificar el maltrato infantil en función de muchas variantes. Lo encontramos tanto en el ámbito familiar como fuera de este e incluso a nivel institucional o social. Su principal clasificación se centra en el tipo de maltrato:

  • Físico: acción que provoca un daño físico o enfermedad a un niño o lo sitúa en grave riesgo de padecerlos.
  • Psicológico o emocional: abuso tanto verbal como psicológico. También incluye la desatención de las necesidades afectivas y de estimulación de los niños.
  • Negligencia: incumplimiento por parte de los padres o tutores de sus deberes como cuidadores no atendiendo a las necesidades de salud, higiene, alimentación, protección y educación de los menores. El caso extremo es el abandono.
Maltrato infantil: el abuso sexual

Abuso sexual

El abuso sexual infantil puede ser tanto físico como no físico (es decir, con o sin contacto). Es un tema tabú del que no se habla más que veladamente pero del que debemos estar informados e informar a nuestros hijos.

Factores de riesgo del maltrato infantil

Existen algunas características tanto individuales (ya sean biológicas o psicológicas) como familiares o socioculturales que pueden facilitar que el maltrato infantil sea más probable. Aún así el maltrato infantil se da en todos los estratos de la sociedad, al margen del orígen y el nivel educativo de los progenitores.

Entre los factores de riesgo familiares destacan los antecedentes de maltrato infantil en la familia, los problemas de violencia en la pareja o la desestructuración del núcleo familiar. La falta de redes de apoyo, la inestabilidad laboral, el bajo nivel educativo o las condiciones de vivienda precarias son algunos de los factores socioculturales con más incidencia sobre los casos de maltrato infantil.

Prevenir el maltrato infantil

Prevenir el maltrato infantil

El primer paso para la prevención es la información. Si desconocemos en qué consiste el maltrato infantil o sus indicadores, difícilmente podremos prevenirlo y evitarlo. Para entender esta realidad compleja es fundamental acabar con algunos mitos en torno a este tema.

Efectos y consecuencias del maltrato infantil

Los efectos del maltrato infantil son muy diversos y sus consecuencias son tanto inmediatas como a corto, medio y largo plazo.

El maltrato infantil influye de manera directa y negativa en el desarrollo de los niños y sus secuelas pueden ser tanto físicas como psicosomáticas, psicopatológicas, conductuales, sociales, afectivas, sexuales... Afectan a esferas muy diversas del individuo y pueden influir en los patrones de conducta tanto en la infancia y adolescencia como en la edad adulta. Sus efectos dependerán, entre otros factores, del tipo de maltrato, gravedad, frecuencia y edad de los niños.

Entre los principales efectos podemos destacar:

  • Emocionales: problemas de relación con los demás individuos y para regular las propias emociones.
  • Cognitivos: dificultades para entender, graduar y regular sus estados internos.
  • Conductuales: varían en función del tipo de maltrato e incluyen desde agresividad, violencia, aislamiento, bajo rendimiento académico, rechazo de la madre, enuresis o comportamiento sexual inadecuado para la edad hasta conductas antisociales, retraimiento y represión de los sentimientos.
  • Neurobiológicos: como las anomalías cerebrales a causa de los golpes o el estrés contínuo.
Proteger del maltrato infantil

Cómo proteger a los niños del maltrato

El mejor modo de proteger a los niños del maltrato es hablar sobre el tema con ellos, reforzar su autoestima y dejarles claro que tienen derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Pero ¿cómo tratar estos temas correctamente?