Aprender a dormir sin llorar en 10 pasos

Que tu hijo aprenda a dormir sin llorar te facilitaría mucho las cosas. Por eso aquí te proponemos los 10 puntos del método “Dormir en vez de llorar” de Elizabeth Pantley. Conoce de qué se trata y cómo se aplica.

Algunos programas para aprender a dormir terminan con unos padres exhaustos y desesperados sin que los niños presenten ninguna mejora en su ritmo de sueño. Muy a menudo algunas guías y programas de sueño no permiten consolar cuando no es capaz de dormir sin llorar. Debes dejarlo llorar y gritar un rato, como indican los métodos Ferber o Estivill, una técnica que a algunas familias les funciona y a otras no. En este artículo te proponemos el método “Dormir en lugar de llorar” de Elisabeth Pantley. Este garantiza la ausencia de lágrimas.

Requisito previo

El requisito más importante para que tu hijo aprenda a dormir sin llorar es la paciencia. Puede tomar algún tiempo antes de que veas una mejora en los patrones de sueño de tu bebé. En la fase de prueba del método de Pantley, a la que asistieron 60 niños de entre dos y 27 meses, e incluso un niño de cinco años, a los 20 días la mitad dormían seguido. A los 60 ya fué el 92 por ciento. "Dormir seguido" significa, según la definición médica, por lo menos cinco horas de sueño ininterrumpido.

A continuación, te presentamos los 10 pasos para que pueda aprender a dormir sin llorar ni gritar toda la noche. Al igual que con todos los procesos de cambio, se debe implementar el plan sólo si se tiene una buena sensación y puede seguirse con firmeza. Pantley también recomienda seleccionar sólo los puntos con los que estaís de acuerdo y sólo en la medida en que os sintáis cómodos con ello.

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No dejarle llorar
En contraste con otros programas de dormir que contemplan fases momentáneas de lloro o gritos, este planteamiento está pensado sin lágrimas. Si tu hijo al dormir comienza a llorar debes ir con él, sacarlo de la cuna y tranquilizarlo. O actuar como tú creas conveniente, mecerle en la cuna, cantarle una canción... Lo principal es que tu hijo se sienta seguro y protegido.

Factores que dificultan un buen patrón de sueño

Puede haber varias razones para que el niño no se duerma o no pueda dormir toda la noche. Además de los hábitos de sueño que se tratan en los 10 puntos de este método, puede haber otros factores que a su vez podrían suponer un retroceso una vez el método ya había sido efectivo:

Los 10 puntos del plan para dormir sin llorar

Antes de comenzar con el Paso 1, debes asegurarte que no hay nungún motivo de los anteriormente citados que puedan justificar la dificultad del niño para dormir. Si es que sí, debes solucionar este punto antes de empezar con el plan para dormir sin llorar. Tu pediatra puede ayudarte en ello.

Dormir sin llorar 1: Comprobación de la seguridad

Asegúrate de que tu hijo está durmiendo en un ambiente seguro y agradable. Que se cumplen las precauciones de seguridad más importantes como que esté acostado en la posición supina, puedes econtrar más información en el artículo Síndrome de muerte súbita del lactante. Además puedes encontrar buenos consejos en nuestro artículo 13 consejos para un buen entorno de sueño.

Dormir sin llorar 2: Comprender los patrones de sueño

Dormir es un arte en sí mismo: Los niños y los adultos se mueven entre el sueño profundo y el sueño REM, se despiertan y vuelven (o no) a conciliar el sueño. Si sabes lo que sucede durante el sueño de tu bebé y por qué motivos a veces no puede dormir, te será mucho más fácil comprender sus ploblemas para dormir. En el artículo ¿Qué sucede cuándo el bebé duerme? puedes encontrar la información esencial sobre los patrones de sueño.

También la duración del sueño juega un papel importante para un sueño sano. Es por ello que los bebés y los niños pequeños tienen una necesidad de dormir más grande que los adultos.  En el artículo Así se desarrolla el sueño en los  niños, puedes averiguar cuánto necesitan dormir los bebés y niños durante el día y la noche.

Dormir sin llorar 3: Protocolo del sueño

Puedes aprender más fácilmente el ritmo y la necesidad de sueño de tu hijo si llevas un sencillo control mediante un protocolo de sueño. La siesta juega un papel diario esencial, y tiene un impacto evidente en el sueño nocturno. Si el bebé duerme mucho durante el día, luego no estará tan cansado por la noche. Es importante conocer este ritmo para poder cumplir bien luego con los pasos adecuados  del plan para aprender a dormir. Para poder tenerlo bajo control es fácil llevar un registro del sueño del bebé durante el día y por la noche. Si quieres crear tu propia plantilla debes incluir lo siguiente:

  • Número de siestas
  • Duración de las siestas
  • Hora en que se duerme por la noche
  • Hora en que se despierta por la mañana
  • El número de veces que se despierta por la noche
  • Etapa más larga del sueño
  • El tiempo total de sueño diario
  • ¿Existe ya un ritual de sueño?
  • ¿Cómo funciona esto? ¿Atmósfera tranquila, silencio y poca luz?
  • ¿El ritual para dormir conlleva la relajación del niño y de ti?
  • ¿Hay algo que te llame la atención?

Los gráficos en nuestro artículo Así se desarrolla el sueño del niño, también pueden darte una orientación sobre el promedio de las necesidades de sueño de los niños. Puedes compararlo con lo que duerme tu hijo y ver si difiere mucho y duerme mucho o poco.

Dormir sin llorar 4: Analizar

En este punto Elizabeth Pantley  plantea una serie de consejos e ideas. Junto con el paso 5 puedes diseñar un plan de sueño individual para tu hijo. Puesto que cada familia y cada niño son diferentes lo que funciona con un niño puede perfectamente no irle bien a otro. Debes escoger de los consejos los que se adapten mejor a vuestra situación, a vuestra familia y a vuestro hijo. Las propuestas de Elizabeth Pantley se dividen en dos secciones:

  • Para recién nacidos hasta los 4 meses de edad

Es poco frecuente que un bebé recién nacido duerma toda la noche . Pero con los consejos adecuados puedes establecer una buena base para el futuro desarrollo del sueño de tu hijo. Puedes encontrar estas sugerencias en detalle en nuestro artículo 10 Consejos:  Así aprende a dormir tu bebé.

  • Para bebés y niños a partir de los 4 meses y hasta los 2 años

En este apartado se plantean los cambios de hábitos de sueño en los niños. Primero debes asegurarte de si es necesario cambiar sus patrones de sueño o si son influencias externas las que os hacen plantear este cambio. Sólo debéis acturar si estáis seguros de querer este cambio.

Si decidís cambiar los patrones de sueño del niño debeis aseguraros de que cuando le coloqueis para dormir vuestro hijo esté saciado. Sus necesidades calóricas deben estar bien cubiertas. Si el niño es mayor y ya come alimentos sólidos debes asegurarte que los tolera y los digiere bien. Más información sobre la Nutrición de los niños puedes encontrarla en nuestro especial. Además debes asegurarte que tu bebé está sano. Un bebé enfermo o hambriento se despertará a menudo. Los consejos específicos para un mejor sueño los encontrarás en nuestro artículo 10 Consejos: Así tu hijo aprende a dormir.

Además de estas recomendaciones para dormir sin llorar, Pantley ofrece recomendaciones concretas para los siguientes problemas:

  • Hábito de succión: Muchos niños relacionan el succionar el pecho, el biberón o un chupete para quedarse dormido. Cuando despiertan en la noche, muchos niños necesitan succionar de nuevo para quedarse dormidos. Para reducir esta asociación sueño-pezón Pantley propone que poco a poco y con suavidad el bebé se desacostumbre a dormirse con esta succión. Encontrarás más información sobre cómo retirar este estímulo en el artículo Dormirse sin lactancia ni biberón.
  • De vuelta a su propia cama: Elizabet Pantley muestra diferentes maneras de hacer que el niño se acostumbre y esté a gusto en su propia cama. La información detallada la encontrarás en el artículo Mi hijo no se queda en la cama.
  • Domir solo en su propia cama: Paso a paso puedes ayudar a tu hijo a dormir toda la noche sin tu ayuda. Los pasos los encontrarás en nuestro artículo El bebé aprende a dormir seguido.

Dormir sin llorar 5: Creación del plan individual de sueño

A partir del punto 4 y las siguientes propuestas puedes preparar un plan de sueño específico para tu hijo. Selecciona las soluciones que te parezcan más apropiadas y factibles. En el libro, Elizabeth Pantley propone un´modelo de plantilla, pero puedes crear una tú misma anotando los pasos que te gustaría llevar a cabo. También puedes determinar elementos concretos como el momento que quieres llevar al niño a la cama o el desarrollo del ritual previo a acostarse.

Dormir sin llorar 6: Implementar el plan diez días

Aunque no siempre es fácil de hacer trata de mantener el horario de sueño de tu bebé en sentido estricto. Cuanto más consecuente seas, mayor es la probabilidad de que funcione. Explícaselo a los demás miembros de la família y a las personas que se hagan cargo del bebé para no contradeciros ni entra en conflicto con su horario.

El esfuerzo sin duda valdrá la pena. No te desanimes si un día consigues un avance y al día siguente no funciona. A veces hay cosas inesperadas que escapan nuestro control, por ejemplo el niño puede estar enfermo. Mientras este es el caso, no sería apropiado hacer que se acostumbre a su propia cama si hasta ahora la ha compartido contigo. Abandona el plan e inténtalo de nuevo cuando el niño se haya curado.

Dormir sin llorar 7: Crear un nuevo protocolo

Pasados diez días, ha llegado el momento de sacar las primeras conclusiones. Ten en cuenta los resultados tal como se describen en el paso 3, anotando si es preciso los nuevos registros para el sueño de día, de tarde y de noche. También puedes elegir nuevos valores y elaborar un nuevo protocolo. La autora reitera que, según su experiencia, si es inferior a los 10 días puede no presentar el éxito deseado y podríais llevaros una decepción.

Dormir sin llorar 8: Análisis de los progresos

Compara el protocolo inicial (paso 3) con el protocolo que se crea después de diez días, y compara los cambios. A continuación debes  analizar el procedimiento a partir de las siguientes preguntas:

  • ¿Has sido consecuente en el seguimiento del Plan estos 10 días? (totalmente, sólo de manera parcial, o empezé bien y al final terminé recayendo en viejos hábitos)
  • ¿Qué cambios positivos o negativos has observado?
  • ¿En qué medida han vuelto estos cambios?
  • ¿Qué más has percibido de los hábitos de sueño de tu niño?
  • ¿Qué partes del plan han funcionado y cuáles no?
  • ¿Qué cambios en el plan son necesarias?
  • ¿Cómo planteas estos cambios?

Extrae un balance de tu análisis: ¿A qué resultado llegas?

  • Ha sido un éxito (o parcialmente): Es muy gratificante. Sigue el plan un poco más. Necesitará algún tiempo hasta que se haya estabilizado el nuevo ritmo. Ten por ello en cuenta que pueden aparecer leves problemas o recaimientos. Podría ocurrir, por ejemplo, si en vacaciones el niño duerme en un entorno extraño para él.
  • El progreso es positivo solo en parte: Por ejemplo, para conciliar el sueño. Esto demuestra que estáis en el buen camino. Si identificas los puntos del plan que no funcionan, no tiene sentido repetirlos y puedes eliminarlos.
  • No ha cambiado nada: ¡Anímate! Lo conseguirás. Intenta averiguar por qué no ha funcionado.

¿Has seguido el plan paso a paso? ¿Has cambiado cosas o no has sido fiel al plan? ¿Has tenido paciencia? ¿Ha habido algún acontecimiento imprevisto? Puedes plantear un plan distinto e intentarlo de nuevo.

Dormir sin llorar 9: Mantener o renovar el plan otros diez días

Una vez analizado decides si mantener el plan actual o crenovarlo. No te hundas si no obtienes el éxito esperado. En el caso que estés apunto de abandonar, o lo estás pensando, el niño llora en la cama hasta dormirse o estáis demasiado agotados para seguir, Elizabeth Pantley ofrece los siguientes consejos:

  • Tómate tu tiempo: Durante una semana intenta dormir lo máximo posible y haz de ello tu principal prioridad y “abandona” el plan para hacer dormir al bebé. Cuando hayas recuperado fuerzas y te veas de nuevo capaz, vuelve a intentarlo.
  • No hacerlo a medias: Tal vez llegado a este punto no estáis suficientemente seguros de seguir bien con el plan. Hacerlo a medias no es una solución. Empezad de nuevo o daros un respiro.
  • Sólo en caso de urgencia absoluta: Si lo has intentado todo y tu fuerza se ha agotado totalmente, ya no tienes más paciencia ni sabes qué más puedes hacer, quizá en ese momento es mejor dejar llorar al niño. Al día siguiente procura reconfortarle y darle mucho más cariño y atención.

Dormir sin llorar 10: Repetir los pasos 7, 8 y 9 cada diez días

Establece cada diez días (o en el intervalo que te hayas marcado) un protocolo de sueño, el paso 7. Analiza los resultados de este protocolo y mantenlo o renuévalo tal y como te explicamos en el paso 8. Ajusta el horario de nuevo si es necesario, como indica el paso 9. Mantén el horario y sigue el plan durante un tiempo más aunque el niño ya duerma solo y toda la noche. Los patrones de sueño deben consolidarse y puede que si dejas el plan ahora vuelva hacia atrás.

Como puedes ver, con paciencia y tiempo es posible ayudar a tu hijo a aprender a dormir sin llorar. El libro fue un best-seller en los Estados Unidos y ha sido traducido a 22 idiomas.