El método Estivill

El método para aprender a dormir del doctor Eduard Estivill es uno de los más utilizados y también más polemizados del país. Muchos padres que han utilizado el método Estivill están muy contentos con los resultados pero también existen las voces críticas. Aquí te contamos las directrices principales de este método.

El creador del método Estivill es Eduard Estivill, un médico especializado en neurofisiologia. Ha plasmado su teoría en distintos libros orientados a explicar cómo hacer para que los niños y bebés aprendan a dormir y con ello también puedan hacerlo los padres. El más conocido es el “Duérmete niño” que desarrollamos en este artículo. Incluye su famosa tabla de tiempo que debe respetarse antes de acudir a consolar al niño cuando llora en su habitación. Tanto el método Estivill como el esarrollado por el americano Richard Ferber, el método Ferber están basados en el principio del conductismo.

Consecuencias de un mal sueño

No dormir o hacerlo de manera insatisfactoria no sólo provoca problemas de cansancio y mal humor. En las diferentes etapas de la vida también puede causar:

Weitere Artikel

En lactantes y niños pequeños

  • Llanto fácil
  • Irritabilidad y mal humor
  • Falta de atención
  • Dependencia del cuidador
  • Posibles problemas de crecimiento

En niños

  • Fracaso escolar
  • Inseguridad
  • Timidez
  • Mal carácter

En los padres

  • Inseguridad
  • Sentimiento de culpabilidad
  • Acusaciones mútuas de mimarlo
  • Frustración
  • Sensación de impotencia y fracaso
  • Cansancio

Los elementos externos

Según el método Estivill, el acto de dormir se asocia a unos elementos externos, que condicionan el cómo y de qué manera quedarse dormido. Estos elementos influyen en el aprendizaje del sueño y no se pueden cambiar ni retirar mientras el niño aprende el hábito.

Cuando los niños se duermen de una forma concreta si, al despertarse en algún momento de la noche, los elementos externos que propiciaron el sueño han cambiado el niño se desvelará o se asustará. Si se duerme al mecerlo, sin el vaivén se despertará, si se duerme comiendo, el cambio le desvelará, si se duerme con mamá y se despierta en la cuna, se asustará.

Así los elementos externos que requieren la ayuda de alguien, que implican la intervención de un adulto deben evitarse si lo que se quiere es que el niño duerma solo. Podéis darle cualquier elemento que pueda permanecer a su lado toda la noche (un chupete, un peluche, una mantita, una prenda de ropa...).

Qué no hacer para dormirle

  • Cantarle
  • Mecerle en la cuna
  • Mecerlo en brazos
  • Darle la mano
  • Pasearlo en el cochecito
  • Darle una vuelta en coche
  • Tocarlo o dejar que nos toque el cabello
  • Adrle palmadas o acariciarle
  • Amamantarlo o darle el biberón
  • Ponerlo en la cama de los padres
  • Dejarle corretear hasta que caiga rendido
  • Darle agua
  • Quedarte a su lado hasta que se duerma

Enseñarle a dormir con el método Estivill

Los niños tienen unas necesidades de sueño distintas en función de su edad. Su capacidad de comprensión también depende de esta y por eos el aprendizaje del sueño cambia con la edad. Puedes empezar a aplicar el método Estivill al bebé recién nacido, a los tres meses o incluso mayor. Cuanto antes empieces, más fácil será.

El método Estivill para recién nacidos

Los recién nacidos no distinguen entre el día y la noche, y por ello se duermen dónde sea, y cuándo sea. En esta etapa el sueño y la comida van ligados pero no siempre que el bebé llora es por hambre. Evitad acudir al instante con el biberón o asociará siempre el llanto con la comida, descartad primero otras posibilidades (pañal sucio, frío, calor, necesidad de contacto físico).

Una recomendación del método Estivill es le ayudeis a diferenciar entre el día y la noche. Podeís crear un ambiente más oscuro y sosegado de noche, y procurar que durante el día esté más activo. Podeís jugar con él, sostenerlos en brazos, mimarle... Además, de esta manera, asociará la cuna con dormir, facilitando el posterior hábito de sueño.

Un recién nacido puede aprender a conciliar el sueño solo y no en brazos. Al ser tan pequeño es más difícil pero hay cosas que podéis hacer como, por ejemplo, si se duerme durante la toma, intentad despertarle con un soplo, haciendo un poco de ruido o cambiándole el pañal.

¿Dónde debe dormir?

Hay distintas posibilidades que pueden, a la larga, condicionar un poco el aprendizaje de un buen hábito de sueño. El método Estivill define:

  • En la cama de los padres: suele ser una opción tomada por agotamiento, las tomas nocturnas, el ritmo, el no dormir... No es la mejor opción pero debe evitarse sobretodo al cabo de unas pocas semanas para evitar que se acostumbre.
  • En la habitación de los padres pero en su cunita: Está bien arropado en la pequeña dimensión de la camita y se puede atender al pequeño al momento si lo necesita. Aún así a los tres meses debería estar en su habitación para evitar que se acostumbre.
  • En su habitación: Siempre que podáis oirlo, puede estar en su habitación.

Un bebé de tres meses

A partir de esta edad es importante tomarse la tarea de inculcar un buen hábito de sueño más en serio. En este momento es fundamental que tú y tu pareja estés completamente convencidos de lo que váis a hacer, y transmitir seguridad y tranquilidad al bebé. Es momento también de acompañar el sueño del niño con elementos que pueda conservar toda la noche.

Según el método Estivill, lo mejor es crear una rutina que le acompañe hasta la hora de dormir. Que coma pero que no lo haga en la cuna ni en la habitación, el baño, o cantarle un ratito, hacedle compañía y luego, tras esos minutos de tranquilidad y gozo juntos, dejadle en la cama con su osito o el chupete. Decidle palabras que poco a poco empezará a entender como “Dulces sueños”, “A dormir”... y que se duerma solo. Con una rutina correcta le será fácil irse feliz a dormir. Si no logra conciliar el sueño descartad que tenga frío, hambre, el pañal sucio o cólicos...

Aunque un recién nacido llora siempre que necesita algo, a los tres meses puede sólo gima como protesta. Dadle unos instantes antes de acudir. Quizá se vuelve a dormir solo.

Un bebé de seis meses o más

Según el método Estivill, a esta edad el ritmo de comida y sueño debería estar bien establecido; unas 4 tomas al día y 11 o 12 horas de sueño. Pero aunque todo vaya bien no debéis bajar la guardia. A medida que vuestro hijo crezca, la excitación por lo vivido durante el día o el querer estar con los papás, causarán que se más difícil mantener la rutina. Por eso debeís ser firmes con el hábito y sobretodo con la rutina de antes de acostarse.

Es importante evitar que el ratito agradable antes de dormirse se eternice. El niño intentará convenceros de que le leais otro cuento, le deis agua, un beso... Procura que sea algo agradable pero no excitante.

El método Estivill aconseja que a partir de los 16, 17 meses las siestas no se alarguen demasiado. Si es preciso debemos levantarle y dedicarle tiempo (15-30 minutos) para que despierte y se active de nuevo. Se recomienda mantener la siesta hasta los 4 años o más.

Es importante que un niño establezca unas buenas pautas de sueño antes de los 5 años para no artrastrar problemas de sueño toda la vida.

Método Estivill: Reeducar el hábito

A partir de los 6 meses un niño debería ser capaz de acostarse sin llorar y con alegría, conciliar el sueño solo, dormir entre 11 y 12 horas seguidas y dormirse en su cuna/cama y sin luz. En caso contrario, los niños que se despiertan a menudo o lloran y gritan al dejarles en cama padecen de insomnio. A partir de aquí el método Estivill marca unas pautas “estrictas” a las que los padres, convencidos del método y que quieren aplicarlo, deben ceñirse.

El método Estivill considera que se debe tratar al niño como si acabara de nacer (en lo que al hábito del sueño se refiere). Los padres deben mantenerse firmes, tranmitir seguridad al niño y no flaquear cuando se le oiga llorar.

El método Estivill paso a paso:

  • Elegir de nuevo elementos externos que puedan acompañarle toda la noche. Serán elementos nuevos que no conozca de su “anterior” hábito de sueño. Puede ser un móvil o un dibujo para la pared, cosas que donde él pueda participar.
  • Ritual antes de acostarse: Seguir estos pasos: dar un baño relajante, cenar, 5-10 minutos de algo agradable y tranquilo juntos (una nana, un cuento...) y luego darle las buenas noches y salir de la habitación mientras aún está despierto.

¡Atención!
Para poder tener un buen ritual que sea práctico y fácil de desarrollar es importante fijar unas horas para las comidas:

Desayuno 08.00h / Comida 12.00h / Merienda 16.00h / Cena 20.00h

  • Al acostarle debéis colgar su móvil de cuna.
  • Si duerme con chupete compradle más, si se despierta por la noche debe poder encontrar alguno o va a llamaros.
  • Dadle uno de sus muñecos, dadle un nombre y decidle que a partir de ahora va a dormir con él. Debéis escojer vosotros el muñeco. Es importante transmitirle al niño que sois los padres quienes le enseñáis el hábito de dormir.
  • Tanto el chupete como el muñeco permanecerán a su lado cuando se despierte por la noche, a diferencia de mamá, papá o un biberón.
  • Siguiendo el horario del método Estivill, a las 20.35 deberemos acostarle en su cuna o en su cama:
    - Cuna: Si se resiste a tumbarse lo dejáis sentado, si se levanta no se lo impidáis. Os alejáis un poco para que no pueda cogeros. Debéis actuar con seguridad como si nada fuera diferente. Quizá el niño empieza a llorar. Debéis seguir convencidos.
    - Cama: Lo raro sería que se tumbase sin querer levantarse. Si lo hace y empieza a llorar no lo acostéis de nuevo
  • En ese momento debéis contarle que a partir de ahora le váis a enseñar a dormir solito con su móvil y su muñeco, y todas las cosas de su habitación que permanecerán con él durante la noche. Aunque llore el tono debe ser amable y para evitar ablandarse y hacerle caso, es importante concentrarse en lo que le decimos, cada palabra, aunque no lo entienda del todo.
  • Este paso es el más importante, el niño llorará berreará, quizá vomite para llamar la atención. No debéis inmutaros. Tras 30 segundos de discurso, le acostáis de nuevo en la cama, o lo dejáis en ella, le acercáis los chupetes, le decís buenas noches, cerráis la luz y salís de la habitación. Dejad la puerta 4 dedos abierta. Si véis la TV no la apaguéis, bajad el volumen un poco. El niño debe adaptarse a la situación no la situación a él.

Los trucos del método Estivill

Puede que mientras le contáis al bebé que va a dormir sólo con sus cosas él las coja y las tire por la habitación. Según el método Estivill no debeís hacer ni caso. Una vez terminado el “discurso” como las recogéis y las metéis de nuevo en la cama. Si las vuelve a tirar ya estaréis saliendo de la habitación y no las váis a recoger.

Si se levanta no le acostéis de nuevo, sería el cuento de nunca acabar.

Los niños que padecen insomnio aprenden a hablar más rápido, así las palabras “sed”, “miedo”, pupa” se usan para reclamar la atención. También llorará y pondrá su carita más lastimosa, sed impasibles.

Si vomita o se hace caca o pipi encima para llamar la atención, debéis mantener la calma, limpiarlo sin prisa, sin mostrar alteración, cambiarle las sábanas y salir de nuevo de la habitación.

También puede ser que salga de la habitación reclamando vuestra atención y gritando. La solución según el método Estivill es poner una valla en la puerta. Si no puede salir de la habitación puede que se duerma en el suelo. No importa, le devolveremos a la cama una vez dormido.

Tras dejarlo en su cama o su cuna y empezar la serenata, el método Estivill establece una tabla de tiempos  para acudir a calmar al bebé, espaciándolos cada vez un poco más. Este es el momento más angustioso del método Estivill y también el más criticado por algunos expertos y por algunos padres. No se puede entrar en la habitación a consolarlo hasta que haya pasado el tiempo prudencial:

DÍA 1ª ESPERA 2ª ESPERA 3ª ESPERA ESPERAS SUCESIVAS
1 1 min. 3 min. 5 min. 5 min.
2 3 5 7 7
3 5 7 9 9
5 7 9 11 11
5 9 11 13 13
6 11 13 15 15
7 13 15 17 17

* Esta tabla debe aplicarse tanto si el niño no se duerme como si se levanta a medianoche.


Al acudir a la habitación del niño, el padre o la madre debe:

  • Mantener cierta distancia para que el niño no lo agarre de nuevo y deba colocarle en la cuna.
  • Hablarle unos 10 segundos con voz tranquila diciéndole que le quiere pero que ahora es momento de dormir.
  • Es importante ir entrando en la habitación para que el niño no se sienta abandonado.

El método Estivill: Un método cuestionado

Al igual que el método Ferber o el propuesto por  Annette Kast-Zahn y Hartmut Morgenroth, el método Estivill tiene detractores. El hecho de dejar llorar a un niño es doloroso para muchos padres. Además de ser cuestionado por distintos expertos que afirman que este llanto desconsolado puede tener repercusiones en los bebés y niños. Antes de optar por cualquiera de los métodos debéis informaros bien y estar plenamente convencidos de las medidas que váis a tomar.