Remedios caseros contra la fiebre

Los niños tienen fiebre a menudo. Ante esta situación una de las primeras cosas que puedes intentar es aplicar distintos remedios caseros contra la fiebre. Si la temperatura permanece alta deberías llevarle al médico para que lo examine y descubra su causa. En este artículo aprenderás cómo actuar ante la fiebre.

Remedios contra la fiebre: disipar el calor

Algunos remedios caseros para la fiebre tienen un efecto llamado disipador del calor. Este efecto lo provocan, por ejemplo, las compresas frías, que producen un agradable efecto refrescante y agradable. Para bajar la temperatura puedes aplicar:

  • Compresas frías: Las compresas o paños fríos son uno de los remedios contra la fiebre más conocidos y tienen un efecto bastante inmediato. Se trata de la aplicación de compresas frías encima del cuerpo. Estas actúan a los pocos segundos proporcionando una sensación agradable y beneficiosa. Para prepararlas debes usar paños húmedos y frescos. Los trapos de cocina son muy adecuados para este propósito. Humedece los paños con agua a temperatura no muy fría, escúrrelos ligeramente y luego envuelve con ellos la parte inferior de las piernas de tu hijo. También puedes aplicar estos remedios contra la fiebre debajo de las axilas o en la frente. Al rato debes quitarle los paños y secarle. En los niños pequeños no debes mantener las compresas más de 10 minutos para que no se enfríe demasiado. En niños mayores puedes dejarlas hasta 20 minutos sin problema. Atención: Nunca utilices compresas frías en los bebés menores de seis meses, ya que es posible que sufran un colapso circulatorio. Tampoco deben usarse compresas frías en caso de temblores y escalofríos.
  • Apósitos de vinagre y agua: Otro de los remedios para la fiebre que supone una buena alternativa a las compresas frías son los apósitos o compresas de vinagre y agua. El vinagre tiene numerosos efectos positivos para el cuerpo. En el caso de la fiebre es refrescante y relajante. Se utiliza para regular la temperatura corporal del niño, es decir, que crea una compensación de temperatura. Antes de colocarle los apósitos al niño protege la superficie donde va a tumbarse o sentarse —por ejemplo, el colchón—, con una toalla o un trapo para que no se ensucie. Para prepararlos debes diluir cinco cucharadas de vinagre en un litro de agua. Moja el paño, escúrrelo un poco y envuelve bien las piernas del niño. Cambia los paños cuando se hayan calentado, cosa que suele suceder a los cinco minutos.
  • Calcetines de vinagre: Los calcetines de vinagre son, básicamente, otra forma del apósito. También reducen la fiebre y proporcionan alivio. Procura igualmente proteger el colchón antes de tumbar a tu hijo. Preparar este otro de los remedios para la fiebre es muy sencillo, introduce los calcetines de algodón en un recipiente con un litro de agua y 5 cucharadas de vinagre, escurre los calcetines y colócaselos en los pies. Cúbrelos con un par de calcetines secos. Debes mantenérselos puestos sólo hasta que los calcetines interiores —es decir, los bañados en vinagre— estén secos.

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Remedios contra la fiebre: reducirla mediante el sudor

La sudoración procura y acelera el descenso de la fiebre. Pero asegúrate de que beba lo suficiente puesto que el exceso de sudor hará que pierda mucho líquido. Con estos remedios contra la fiebre puedes hacer que el pequeño sude:

  • Baño con aceites: Un baño es otro de los remedios par la fiebre que puede aliviar los síntomas de tu niño y asegurar su bienestar. Llena la bañera con agua entre 38 ° y 40 ° C y añade 3-4 gotas un aceite esencial (mentol, eucalipto, tomillo) o un aditivo para el baño, especialmente los que están pensados para el resfriado. El aroma despejará el niño y el calor del agua le hará sudar. Pero ten cuidado de que la hora del baño no dure más de 20 minutos, de lo contrario su circulación podría verse afectada innecesariamente.
  • Infusiones: Ciertas hierbas tienen un efecto sudorífico. Estimula el metabolismo y promueve la sudoración que eliminará la fiebre. Ayudan, por ejemplo, las infusiones de lila, flor de saúco, tila, manzanilla y jengibre.
  • Pon al niño en la cama: Después de bañar al niño lo mejor es que lo acuestes en la cama. Cúbrelo con varias mantas para que esté caliente. Prepara el té y dáselo a beber. Sin embargo, debes asegurarte de que el niño no esté demasiado caliente.

¿Has tratado de reducir la fiebre de tu hijo? ¿Has usado remedios caseros para la fiebre? Si el niño aún tiene fiebre y no ves que mejore, debes llevarlo rápidamente al médico. Descubre aquí en qué casos deberías consultar a un pediatra.