Peso y fertilidad

El exceso de peso puede alterar la fertilidad, especialmente la obesidad. ¿Cómo exactamente un peso corporal excesivo puede afectar la fertilidad y cuáles son las consecuencias a largo plazo te lo contamos en este artículo.

Cuando las parejas llevan un tiempo sin conseguir el hijo deseado suele tratarse de un problema de fertilidad, y esta infertilidad puede tener diferentes causas, tanto orgánicas como hormonales. En algunos casos, el impedimento de embarazo tiene que ver con el esceso de peso de la mujer, aunque en el hombre un sobreeso puede afectar al número y la motilidad de los espermatozoides. El peso pues, puede afectar la fertilidad e impedir el embarazo.

Relación entre el peso y la fertilidad

El tejido adiposo segrega una hormona importante. Ante un sobrepeso, esta hormona se produce en cantidades demasiado grandes, el cuerpo no las puede asimilar y se estropean. Esto afecta negativamente a la función de los ovarios.

Se habla de sobrepeso cuando una mujer pesa entre un 20 y un 30 por ciento más que el peso promedio ideal. Esto se determina por una calculadora del índice de masa corporal (IMC). Un valor superior a 27 es en el contexto de un tratamiento de fertilidad, generalmente observado como problemático. Si quieres quedar embarazada es recomendable estar en un peso normal para que la fertilidad no esté alterada.

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La obesidad y el equilibrio hormonal

El ciclo femenino es regulado a la vez por hormonas sexuales femeninas y masculinas. Las hormonas femeninas, los estrógenos también se producen en el tejido adiposo. La glándula pituitaria regula la conversión de una parte de estas hormonas en andrógenos, las hormonas sexuales masculinas. Pero, si hay demasiada grasa, la función de la glándula pituitaria no puede compensar el desequilibrio entre las hormonas femeninas y masculinas. Porque ante un sobrepeso el tejido adiposo produce más estrógeno, lo que resulta una sobreestimulación de los ovarios. Al mismo tiempo para compensar el exceso de estrógenos harán falta más andrógenos creando así un círculo vicioso que hace que los ovarios produzcan más óvulos que pr el exceso de hormonas no pueden madurar de forma normal y llegar con éxito a un embarazo. Se impide así la ovulación, y con ella el ciclo regular, y los restos de vesículas maduras se deposita en forma de quistes en los ovarios. Esto favorece el desarrollo de un síndrome de ovarios poliquísticos.

La interacción del exceso de peso y la fertilidad es más acentuado en caso de obesidad, pues el exceso de hormonas sexuales masculinas también puede conducir a un problema con los niveles de azúcar en la sangre y por ello a un aumento de la insulina. Ciertos procesos metabólicos hormonales quedan alterados por los niveles de insulina, potenciando la producción de andrógenos y deteriorando así la fertilidad.

La pérdida del equilibrio hormonal crea un círculo vicioso, cuyos efectos se refuerzan mutuamente y la fertilización y el embarazo puede ser más improbable.

Evitar las consecuencias a largo plazo

Por supuesto que las mujeres con exceso de peso pueden conseguir un embarazo ya sea de forma natural o mediante la inseminación artificial. En general, sin embargo, las posibilidades de conseguir un bebé después de un tratamiento de fertilidad, es un 10 por ciento más elevado en mujeres con peso normal que con las que padecen sobrepeso.

Tratar el sobrepeso no sólo es aconsejable para aumentar las posibilidades de quedar embarazada. Además de con la fertilidad, el peso corporal excesivo está relacionado con un nivel alto de glucosa, que permanentemente puede afectar el metabolismo lipídico teniendo consecuencias a largo plazo como la diabetes mellitus o una enfermedad cardiovascular grave. Y también el sobrepeso tiene un efecto negativo durante el embarazo. Las complicaciones como diabetes gestacional o la hipertensión arterial en personas con sobrepeso son mucho más propensas que en mujeres de peso “normal”. Los trastornos metabólicos también pueden interferir con el desarrollo saludable del bebé en el útero.

La manera de salir del círculo vicioso

La forma más sencilla de frenar el círculo vicioso con la alteración de hormonas, en la mayoría de los casos, es una pérdida de peso. Muy a menudo una reducción del cinco por ciento del peso corporal es suficiente para recuperar la fertilidad y regular el ciclo de nuevo a corto plazo. Los valores de estrógenos, andrógenos e insulina se pueden lograr mediante una dieta para normalizar un estilo de vida, con alimentación adecuada y ejercicio. Para ello debes consultarlo con detenimiento con tu médico o un nutricionista, quienes podrán aconsejarte de una manera respetuosa y positiva con tu salud. Puedes encontrar delicioss recetas bajas en calorías y otros consejos en nuestro especial Adelgazar de forma sana,  que fue desarrollado en conjunto con expertos en nutrición.

Recuerda que el peso y la fertilidad estan estrechamente logados, que no se trata tan sólo de una cuestión estética o una moda, se trata de tu salud y de vuestro futuro como padres. No olvides igualmente que tener poco peso es igualmente perjudicial para la fertilidad. El equilibrio y el peso saludable es lo mejor para manterer una buena sald y tener la fertilidad en orden.